viernes, 12 de mayo de 2017

El desgaste de un relato

El desgaste de un relato
WALDO FERNÁNDEZ CUENCA | La Habana | 12 de Mayo de 2017 - 09:30 CEST.

Fue de las pocas reuniones en la Universidad de la Habana que nunca
olvidaré. La cita entre "jóvenes comunistas" ocurrió en el año 2010. Se
realizaba para analizar la actitud insistente de una estudiante de
Periodismo en su deseo de viajar a EEUU, dada la oferta del Gobierno
norteamericano de otorgar unas becas en Liderazgo y Empoderamiento
Juvenil por seis meses.

Esas becas, popularmente llamadas en su momento "becas SINA", causaron
tremendo revuelo entre las autoridades universitarias. La Seguridad del
Estado tuvo que tomar cartas en el asunto para frustrar la aspiración de
cientos de jóvenes cubanos de obtener esa beca para viajar y conocer EEUU.

Los presentes en la reunión en la Facultad de Periodismo estuvieron de
acuerdo en separar a la muchacha de las filas de la Unión de Jóvenes
Comunistas (UJC) solo por el hecho de aceptar la beca. Sin embargo
manifestaron su desacuerdo en que fuera expulsada de la Universidad de
manera definitiva.

El funcionario de la UJC municipal en una actitud soberbia expresó que
"la época en que se expulsaba de la Universidad había pasado", y puso
como ejemplo de los "nuevos tiempos" el hecho de que un hijo del líder
opositor Oswaldo Payá estudiaba en la casa de altos estudios sin ser
molestado.

Este funcionario, muy bien informado por la Seguridad del Estado, narró
algunos de los trucos que los estudiantes inventaban a los directivos de
la Universidad con el objetivo de obtener el permiso de viaje.
Finalmente la joven pudo terminar sus estudios y hoy trabaja con un
medio de comunicación oficial.

He rememorado esta anécdota a raíz de la expulsión de la estudiante de
Periodismo Karla Pérez González de la Universidad Marta Abreu de Villa
Clara por pertenecer al movimiento disidente Somos+. Dicha medida forma
parte de una cadena de sucesos en los últimos años donde científicos,
economistas y otros profesionales han sido separados de sus centros
laborales por sus posiciones críticas con el régimen o simplemente por
tener vínculos con opositores cubanos.

Para la nomenclatura castrista siempre ha sido muy importante conocer y
domesticar el pensamiento y proyección de los universitarios, en
especial de aquellos que estudian carreras fundamentales en el
sostenimiento del relato totalitario del régimen, como Derecho y
Periodismo. En esa labor resultan vital dos características que
identifican al sistema universitario en la Isla: inexistencia total
de autonomía universitaria y de libertad de cátedra para los docentes.

Pero el desgaste de ese relato es ya muy evidente. Si las anquilosadas
estructuras e instituciones del régimen permanecen incólumes es debido
al inherente inmovilismo y represión que caracteriza a la gestión
raulista. Solo basta recordar que fue Raúl Castro el ejecutor principal
de la desarticulación del Centro de Estudios sobre América en 1996 bajo
la falsa acusación de que sus integrantes eran "quintacolumnas del
Imperialismo". Abrir brechas o pequeños espacios de disentimiento pueden
sepultar a corto o mediano plazo un sistema duro y frágil. Y eso la
elite castrista lo sabe muy bien.

Source: El desgaste de un relato | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1494574255_31053.html

jueves, 11 de mayo de 2017

Escuelas privadas de automovilismo, las que mueven Cuba

Escuelas privadas de automovilismo, las que mueven Cuba
El sector por cuenta propia asume otra tarea que el Estado no alcanza a
cubrir
Jueves, mayo 11, 2017 | Ernesto Aquino

La Habana, Cuba.- La capacitación de choferes es otra de las actividades
laborales que el sector privado está asumiendo con responsabilidad y
profesionalismo, a pesar de las dificultades materiales y el poco
reconocimiento estatal a su labor pedagógica.

Uno de los instructores entrevistados, de 37 años y 18 de experiencia
como chofer, que prefirió no revelar su identidad, opina que "las
escuelas privadas de automovilismo atienden más del 50 por ciento de la
demanda de ciudadanos interesados en obtener su licencia de conducción".

"Las escasas escuelas estatales no pueden absorber la creciente demanda
de ciudadanos interesados en capacitarse para obtener su licencia de
conducción y tienen que acudir a la enseñanza privada, que está
demostrando mucha seriedad y profesionalismo", añade.

"Profesionalismo y seriedad son virtudes imprescindibles" que
caracterizan los cursos que imparte el instructor de automovilismo
Alfredo Benítez Navarro, de 60 años y 35 de experiencia como chofer,
quien además es licenciado en Educación Superior, en la especialidad de
Física y Astronomía, y Máster en Administración de Negocios.

Benítez Navarro, con un promedio de 250 alumnos por año (20 mensuales),
considera que "nuestra labor como instructores de Educación Vial y
Conducción es, sobre todo, de prevención. Objetivamente, nosotros
salvamos vidas. Porque nuestros cursos son también de concientización y
responsabilidad humana. Ser responsable en la vía es el resultado de ser
responsable en otras áreas del comportamiento".

"Siempre se trata de comportamiento responsable cuando interactuamos con
los demás. Por esa razón, los instructores de automovilismo consideramos
que hemos logrado nuestro objetivo, aun cuando, a través del curso, el
alumno descubre que no está preparado para asumir la responsabilidad de
conducir un vehículo; porque esa actitud, cuando menos, lo convierte en
un peatón responsable, lo que vale tanto como un chofer bien entrenado",
continúa Benítez Navarro.

Otros entrevistados, además de compartir lo expresado por el profesor,
insistieron en señalar la falta de reconocimiento a su labor por parte
de las autoridades de la Dirección de Tránsito y destacaron aspectos
"más puntuales a la hora de hablar de responsabilidades en la ocurrencia
de accidentes".

Tal es el caso de los capacitadores Ana Ibis Galán García y su esposo
Víctor Ibáñez Castro, quienes han logrado habilitar, "con las
condiciones necesarias y mucho sacrificio", su escuela de automovilismo
ubicada en la avenida Acosta número 256 A, entre Juan Bruno Zayas y
Cortina, en el municipio Diez de Octubre, La Habana.

Ana Ibis Galán, de 49 años y licenciada en Educación en la especialidad
de Ciencias Sociales, Licenciada en Derecho y poseedora de un diplomado
en Periodismo, se ocupa de "impartir la parte teórica, porque Víctor
pasa mucho tiempo en la calle enseñando la parte práctica, aunque
siempre trabajamos como un equipo, apoyándonos uno al otro".

Para ella "es muy decepcionante que las autoridades del Gobierno nos
vean sólo como unos cuentapropistas más, tratando de mejorar nuestra
economía; sobre todo porque, posiblemente, somos los únicos privados que
trabajan en estrecha relación con el Ministerio del Interior, a través
de la Dirección Nacional de Tránsito".

"Y somos muy disciplinados y celosos con el cumplimiento de las
orientaciones que recibimos en los cursos metodológicos", destacó Víctor
Ibáñez, de 56 años, electricista automotriz que durante dos décadas se
desempeñó como Instructor en la Escuela de Automovilismo TRAMOS, ubicada
en Calzada e I, en el Vedado, municipio habanero de Plaza de la Revolución.

"Además, nuestro profesionalismo y rectitud moral están fuera de
discusión. A través de nuestro trabajo no sólo creamos choferes más
conscientes y capacitados, sino también mejores ciudadanos. Y no le
pedimos nada al Estado. Todo nuestro trabajo lo realizamos con recursos
propios", añade.

Para exigir hay que cumplir

El sector laboral privado está constantemente sometido al acoso de las
inspecciones estatales. La exigencia, en el cumplimiento de las normas
establecidas, puede llegar hasta lo insoportable, sobre todo para los
propietarios de negocios que no ceden al chantaje de no pocos
inspectores corruptos.

Para los propietarios de escuelas privadas de automovilismo las cosas no
son diferentes. Víctor Ibáñez, quien usa su propio vehículo (un
Volkswagen Sedán) para las clases prácticas, ven en las inspecciones
periódicas un problema porque "el auto tiene que estar en óptimas
condiciones técnicas, y el Estado no provee ningún recurso, por lo que
los mantenimientos se vuelven muy costosos. Sobre todo para un auto como
el mío, que está en función del entrenamiento práctico".

Sin embargo, la calidad de la infraestructura vial y las señales de
tránsito, en la mayoría de las calles, brillan por su ausencia. Todos
los entrevistados coincidieron en afirmar que "uno de los problemas
neurálgicos que está afectando la disciplina de los conductores y los
vehículos, es la falta y el deterioro de la infraestructura vial. El
estado físico de las calles es bastante lamentable, por las roturas,
irregularidades en su superficie, la falta de señalizaciones y el
deterioro de las existentes".

"En sentido general, el deterioro de las vías es significativo; pero lo
inconcebible es el estado deplorable de las calles y las señalizaciones
en las áreas donde se realizan los exámenes prácticos, sobre todo en el
área de Luyanó, en el municipio Diez de Octubre y en el área de Guanabacoa".

"Es muy estresante para los aspirantes a obtener la licencia de
conducción que se examinan, enfrentarse a su examen práctico conduciendo
por calles que no reúnen las mínimas condiciones, y donde muchas veces
hasta faltan las señalizaciones; eso, sin hablar del tiempo que los
hacen esperar (a veces hasta 4 horas) para realizarle el examen", dice
por su parte Ana.

Queda mucha historia que contar sobre el tema de las dificultades que
agravan el complejo y polémico problema del tránsito automovilístico y
peatonal, y los esfuerzos, sacrificios y aciertos de los capacitadores
privados.

Pero lo que se evidencia en la práctica, cada vez con menos dudas, es
que si cada día hay mejores choferes y menos accidentes esto se debe, en
buena medida, a la labor profesional y entrega humana de los profesores
de escuelas privadas de automovilismo.

Source: Escuelas privadas de automovilismo, las que mueven Cuba
CubanetCubanet -
https://www.cubanet.org/actualidad-destacados/escuelas-privadas-de-automovilismo-las-que-mueven-cuba/

miércoles, 10 de mayo de 2017

Me están obligando a irme

"Me están obligando a irme"
Un mes después de su expulsión de la universidad, hablamos con Karla
Pérez González de sus sueños y de cómo afronta el futuro
LUZ ESCOBAR, La Habana | Mayo 10, 2017

A pesar de la gripe que empieza a rondarla y de la brevedad de su paso
por La Habana, Karla Pérez González todavía tenía energía este martes
para hablar de sus sueños profesionales. Nada raro en una joven de
apenas 18 años, si no fuera porque esta cienfueguera de constitución
frágil y conversación locuaz acaba de ser expulsada de la Universidad
Central de Las Villas.

Hasta hace poco más de un mes, Karla vivía sus días como cualquier otra
estudiante de primer año: entre el asombro y el descubrimiento. El
tiempo que pasó en un aula universitaria fue breve pero ha bastado para
confirmar su pasión por el periodismo, al que quiere dedicar su vida,
remarca mientras habla a un costado de la Estación de Ómnibus de la capital.

Desde pequeña encontró en los libros unos compañeros inseparables,
aunque aclara que no le gusta la ciencia ficción "ni en las películas".
La lectura, a la que considera "un hábito en extinción" entre sus
coetáneos, le descubrió a Oscar Wilde y Edgar Allan Poe, entre otros
autores. "Empecé leyendo muchos policíacos" pero ahora "prefiero los
dramas que me desarmen", dice. Y se queda en silencio.

Poco después descubrió su propia escritura y se propuso "trasformar y
cambiar, desde la prensa, la realidad cubana", pero todavía tenía que
crecer para lograrlo.

Hoy, su referencia internacional son los diarios The New York Times y El
País cuando de "grandes medios" se trata. Pero en su Isla prefiere leer
espacios independientes, como El Estornudo y 14ymedio. También sigue
"lo que se hace desde Periodismo de Barrio" aunque se enfoque más "en
temas rurales, de Medio Ambiente y cambio climático".

A Karla le fascina hacer entrevistas porque es un género en el que
considera que importa más "lo que aporta el entrevistado" que "lo que
diga el periodista".

Después de vivir "un infierno" durante la expulsión de la universidad,
la joven ha regresado a su casa y su barrio en Cienfuegos. Cuenta que no
ha tenido problemas "hasta ahora" con los vecinos, aunque siempre hay
personas que ya no se acercan o que cruzan la acera cuando la ven pasar.

Los amigos de siempre siguen a su lado y ninguno tiene miedo hasta
ahora. Los más osados se hacen fotos y selfies junto a ella y la instan
a que las suba a Facebook como un gesto en el que se mezclan la osadía y
el afecto. La joven lo agradece.

Algunos conocidos, más distantes, se han acercado por estos días para
decirle que sienten mucho "todo lo que ha pasado". Los sucesos de las
últimas semanas adquieren ante los ojos de muchos las dimensiones de una
tragedia. De ahí que hay quienes musitan ante Karla las frases que se le
dirían a alguien que ha perdido un pariente o le ha sido detectada una
enfermedad terminal.

La peor parte se la llevan los alumnos de su aula de periodismo que
recibieron "todo tipo de presiones" para votar en su contra. Algunos se
le han acercado para decir que "si la votación se repitiera" no
volverían a levantar la mano por su expulsión. La mañana en que se hizo
el proceso que la condenó definitivamente, ocho de sus colegas
estuvieron a favor del castigo y otros seis la apoyaron.

En un primer momento, Karla se planteó luchar por apelar "hasta las
últimas instancias", pero con el paso de los días ha perdido las ganas
"de regresar a esa Universidad". La paraliza la idea de tener que
"presentar pruebas" sobre su pertenencia al Movimiento Somos+, que no ha
sido puesta por escrito en ningún documento oficial, aunque se menciona
ampliamente en las reuniones con profesores y estudiantes."¿Apelación
para qué?", se pregunta ahora Karla, "si todos los canales van a un
mismo lugar y el poder y los recursos están de un solo lado".

Volver a pisar los pasillos de la Universidad Central de Las Villas
después de todo lo que ha pasado "ya no sería lo mismo", asegura. Cree
que si logra regresar y "se funde un bombillo" todos los dedos y las
miradas la señalarán como responsable. No quiere que sus padres tengan
que vivir "con esa preocupación".

"Hasta dos semanas después de mi expulsión siguieron ocurriendo nuevos
actos de repudio en mi contra", asegura. El mismo día que se oficializó
su salida del centro docente reunieron a los alumnos de su facultad para
hablarle de "los mercenarios que reciben dinero del exterior" y
especificaron, "como es el caso de Karla, la estudiante expulsada...".

La acusación contrasta con su experiencia dentro del Movimiento Somos+,
del que forma parte desde poco más de un año tras conocer al líder del
movimiento, Eliécer Ávila. La joven considera que entre lo mejor del
grupo independiente está "lo claras que tiene las finanzas" a partir de
una cuota de 10 CUP que paga cada miembro radicado en la Isla, porque
"eso calla muchas veces la boca al discurso oficial".

Por el momento, prefiere dejar a un lado los insultos que le han lanzado
y concentrarse en su superación. "Lo que quiero es estudiar, así con
mayúscula" y "definitivamente aquí no puedo", afirma mientras dice que
es un tema "de orgullo personal" tener un título universitario con su
nombre. "Me están obligando a irme", reconoce.

Durante su tiempo de estudiante Karla hizo prácticas en la redacción del
5 de septiembre, donde tuvo su primer contacto con la censura. Aprendió
el arte de la sinonimia para evitar llamar a las cosas por su nombre.
Cada vez que algún colega escribía un artículo "un poco caliente" era
llamado por el director al "cuarto frío", como jocosamente se conoce su
oficina.

Karla estuvo una vez entre aquellas cuatro paredes tras hacerle una
entrevista a un bicitaxista en la que el emprendedor reclamó más
"libertad" para desarrollar su trabajo. El director del periódico local
le indicó a la joven que debía cambiar aquella palabra... tan llena de
espinas en la prensa oficial cubana.

Si se quedara dormida un par de décadas, a Karla le gustaría encontrar
al despertar un periodismo "que responda, más que a los intereses de un
Partido, a los intereses de la población, como está escrito en la
Constitución de la República pero que no se cumple".

Entre las dudas profesionales que la asaltan, Karla dice no entender por
qué los medios alternativos no pueden ser legales aunque así lo quieran
y, mucho menos, por qué los periodistas independientes y los freelance
"se tienen que enfrentar cada día a decomisos, a no poder escribir, a
muchas veces utilizar seudónimos".

Hacer periodismo fuera de las instituciones cuesta mucho trabajo,
sostiene, "cuando las personas tienen miedo a hablar o a dar su nombre".
Al final de su frase queda flotando en el aire, como una presencia
protagónica, la palabra "libertad". Aquella que una vez le censuraron y
que se ha propuesto que no le vuelvan a quitar jamás de ningún artículo.

Source: "Me están obligando a irme" -
http://www.14ymedio.com/entrevista/obligando-irme_0_2214978486.html

Cuba, expulsan de la universidad a otro estudiante opositor

Cuba, expulsan de la universidad a otro estudiante opositor
NORA GÁMEZ TORRES
ngameztorres@elnuevoherald.com

Después de un viaje a Estados Unidos, donde se reunió con congresistas
cubanoamericanos y participó en un seminario sobre libertad religiosa,
Félix Llerena, de 20 años, recibió una notificación de que no podría
continuar estudiando magisterio.

El joven es promotor de la la campaña Cuba Decide —que pide la
realización de un plebiscito independiente en Cuba— y uno de los
coordinadores del Instituto Patmos, una organización "científica y
cultural cristiana" cuyos miembros han criticado el gobierno. Pero el
acoso "se incrementó a raíz de mi visita a Estados Unidos", dijo Llerena
a el Nuevo Herald.

La expulsión de Llerena sería la segunda en un mes de un estudiante
opositor. La estudiante de periodismo Karla María Pérez González fue
expulsada de la Universidad Central "Marta Abreu" de las Villas en abril
de este año por pertenecer al movimiento opositor Somos+.

En un comunicado en que defendió su decisión, la universidad señaló que
el ingreso a la carrera de periodismo en Cuba "exige responsabilidad y
compromiso con los fines de la sociedad socialista y el servicio
exclusivo al pueblo".

En el caso de Llerena, la profesora que le comunicó la decisión dijo que
el alumno había agotado el por ciento de ausencias permitido, pero el
joven cree que los motivos son políticos.

Según explicó, en Estados Unidos participó en eventos sobre la
democracia en Cuba y visitó las oficinas de los legisladores
cubanoamericanos Ileana Ros-Lehtinen y Marco Rubio. Un comunicado de
Christian Solidarity Worldwide (CSW) —que condena la represión sufrida
por el activista a su regreso a Cuba— indica que esa organización
también coordinó reuniones de Llerena y otros activistas cubanos con
funcionarios del Departamento de Estado y la Comisión para la Libertad
de Religión Internacional (USCIRF). En las reuniones, los activistas
presentaron un reporte elaborado por el Instituto Patmos sobre las
violaciones a la libertad religiosa por parte de las autoridades en la isla.

A su regreso el 27 de abril, el joven fue detenido varias horas en el
aeropuerto de Santa Clara, en el centro de la isla. Las autoridades le
confiscaron varias pertenencias y lo citaron al día siguiente a una
unidad de la policía, donde lo acusaron de ser un "terrorista".

El acoso a Llerena no es el único ejemplo de la represión del gobierno
contra el Instituto Patmos. En abril, la Universidad Central también
expulsó a la profesora Dalila Rodríguez González, hija de otro de los
coordinadores de esa organización religiosa, Leonardo Rodríguez.

Un comunicado del Instituto se refirió a la "involución" del gobierno,
que está "reiterando los errores de los años pasados", cuando las
personas con creencias religiosas, con ideas políticas diferentes o
simplemente con familia en Estados Unidos no podían cursar estudios
universitarios. A fines de la década del 1990, el entonces líder
estudiantil Hassán Pérez Casabona promocionó la consigna "la universidad
para los revolucionarios", pero la idea no recibió demasiado apoyo del
estudiantado.

Como parte de la sanción, Llerena no podrá volver a matricular en la
educación superior en los próximos dos años. El joven estaba estudiando
en el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona de La Habana
para ser maestro de Historia, "o como le llaman aquí a la carrera:
licenciado en Marxismo Leninismo e Historia", dijo.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

Source: Cuba: expulsan a otro estudiante opositor de la universidad | El
Nuevo Herald -
http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/cuba-es/article149555369.html

Félix Llerena López: 'Fui despedido de la universidad con un acta de advertencia y una alerta contra mi vida'

Félix Llerena López: 'Fui despedido de la universidad con un acta de
advertencia y una alerta contra mi vida'
DDC | La Habana | 10 de Mayo de 2017 - 01:13 CEST.

"Hasta ahora esta es mi situación: despedido de la universidad, con un
acta de advertencia y con una alerta contra mi vida y mi propia
seguridad", afirmó a DIARIO DE CUBA el joven Félix Llerena López,
expulsado este lunes de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique
José Varona.

Según relató Llerena López, coordinador occidental del Instituto Patmos
y promotor de la iniciativa CubaDecide, se desató toda una campaña del
régimen en su contra a raíz de una visita a EEUU.

"Estuve en EEUU invitado por la Universidad de Miami y la Fundación
Rescate Jurídico a participar en el Seminario por la Democracia en Cuba
que auspician dichas organizaciones. Estuve en una gira por Miami y
Washington, en la que nos reunimos con el equipo del senador Marco Rubio
y la congresista Ileana Ros-Lehtinem. Asimismo, tuvimos una reunión en
el Departamento de Estado denunciando las violaciones a la libertad
religiosa en Cuba y los derechos humanos", detalló.

Desde su regreso a la Isla, el pasado 27 de abril, en el aeropuerto Abel
Santamaría de Santa Clara fue sometido a un interrogatorio por
autoridades, entre ellas un mayor de la Seguridad del Estado.

"Cuando llegué al aeropuerto, vi en la pantalla que mi foto de pasaporte
tenía una intermitente en rojo. Después de estar esperando mis maletas,
salieron marcadas. Me revisaron, me tiraron los perros arriba para ver
si traía droga o armas. Revisaron todas mis ropas, libros, todas mis
pertenencias. En fin, una requisa total", rememoró.

Asimismo, detalló que le decomisaron "la tablet, varias memorias flash,
dos micro SD, folletos del Archivo Cuba, un pulóver y una chapilla de la
campaña Cuba Decide, tres radios de onda corta y hasta libros de poemas".

Después de ser interrogado en el aeropuerto, fue citado por el mayor de
la Seguridad para el día 28 en la Jefatura del municipio Encrucijada.

"Yo y mi mamá fuimos y nos presentamos en la unidad. El régimen sabía
cuál era mi punto débil y me atacó con ella. Detuvo a mi mamá en la
unidad y la tuvieron dos horas y media bajo interrogatorio y amenaza. A
mí me interrogaron también tres horas en dicha Jefatura", contó.

Sobre lo sucedido en la unidad de Encrucijada, resumió que fueron
básicamente amenazas que fueron "aumentando de nivel".

"Al ver que yo no tenía nada que ver con terroristas y que con los que
me reuní (en EEUU) no son terroristas, comenzaron a atacar más. Me
amenazaron con que como esto es un pueblo de campo, los guajiros no
saben de derechos humanos y que si un guajiro entendía que yo estaba con
terroristas o planeaba un ataque terrorista podía sacar un machete y
caerme a machetazos y que después no dijera que era la propia Seguridad
del Estado la que lo había mandado", denunció.

Después de las horas de interrogatorio, Llerena pudo retirarse aunque
tuvo que "firmar un acta de advertencia" que lo cataloga como
"predelictivo".

Este lunes, 8 de mayo, llegó a la capital, donde estudiaba, y allí
recibió "en un pasillo y sin ninguna constancia por escrito" la
notificación de su expulsión de la Universidad.

"Cuando llegué a La Habana, una profesora me comunicó este lunes que yo
era baja de la Universidad. Me dijo muy nerviosa que era baja por
problemas de asistencia. No me dio ningún papel, todo fue verbal.
'Después del Día de las Madres, ven a recoger un papel con las
asignaturas que tienes aprobadas del primer semestre', me dijo la
profesora. Y agregó que si quería volver a la Universidad tenía que
hacerlo dentro de dos años, cosa que no entendí", relató Llerena.

"Si supuestamente me dan baja por ausencia, yo tengo el primer semestre
aprobado con muy buenas notas, ellos me hubieran dicho 'ven el próximo
año y haz el segundo semestre que es el que suspendiste'. Pero no.
Tienen que pasar dos años para poder volver a la Universidad", agregó el
joven.

Sobre todo lo sucedido en las últimas semanas, Llerena explicó que
comenzará dos procesos legales.

"Estoy llevando dos procesos legales. Voy a apelar las cosas que me
quitaron en el aeropuerto, estoy reclamando en Fiscalía provincial en
Villa Clara. Entonces frente a Fiscalía provincial en La Habana o frente
al propio Ministerio de Educación Superior presentaré una queja" por la
expulsión de la Universidad, detalló.

"No sé lo qué pueden hacer contra mí, pero yo me siento más libre. No le
debo nada al régimen. No tengo escuela, pero tengo libertad y dignidad.
Con mucho ánimo seguiré adelante, con el trabajo en el Instituto Patmos
y en CubaDecide", concluyó.

En los pasados días otra joven, Karla Pérez González, fue expulsada
oficialmente de la Universidad por pertenecer a una organización opositora.

Varios estudiantes han sido expulsados de carreras universitarias en los
últimos años por pertenecer a grupos opositores. El argumento que
utiliza el régimen al respecto es que "la Universidad es para los
revolucionarios".

Source: Félix Llerena López: 'Fui despedido de la universidad con un
acta de advertencia y una alerta contra mi vida' | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/derechos-humanos/1494371633_31000.html

martes, 9 de mayo de 2017

Expulsan de la universidad a joven que denunció violaciones a la libertad de culto en Cuba

Expulsan de la universidad a joven que denunció violaciones a la
libertad de culto en Cuba
mayo 08, 2017
Idolidia Darias

Félix Llerena, coordinador del Instituto Patmos y promotor de la campaña
Cuba Decide, asegura que fue expulsado por su activismo político, y dijo
que seguirá adelante en el camino que eligió.
El activista cubano Félix Llerena, alumno de la Universidad de Ciencias
Pedagógicas "Enrique José Varona", en La Habana, recibió este lunes la
notificación oral de parte de una profesora de que no podrá seguir
cursando estudios en ese centro docente.

La profesora, jefa de año del curso por encuentro donde estudia el
joven, lo atendió este lunes en las afueras de la oficina, y "me
comunicó que por las ausencias que había tenido en el mes, habían
decidido darme baja de la universidad", dijo a Martí Noticias el joven,
que se desempeña como Coordinador del Instituto Patmos en La Habana, y
es promotor de la campaña Cuba Decide en la isla.

"Yo había sacado bien la cuenta de las ausencias que tuve en los
encuentros anteriores y no tenía el 20% de las establecidas para darme
baja, pero la profesora me precisó que sí las tenía, pero no por
ausencias de días-clases, sino por la horas-clases", precisó Llerena.

El joven dijo que la verdadera razón de la separación es por su
activismo, y por "cuestiones políticas", y a​segura que "lo veía venir".

Durante su reciente estancia en Estados Unidos, Llerena asistió al
Seminario por la Democracia en Cuba, impartido por la Fundación Rescate
Jurídico, y sostuvo un encuentro con funcionarios de la Oficina
Internacional de Asuntos Religiosos del Departamento de Estado de EEUU,
en el que expuso violaciones de las libertades religiosas en la isla,
sobre todo contra el movimiento apostólico, como el derrumbe de los
templos, y también la ilegalización de las más de 1.000 iglesias de la
Asamblea de Dios en todo el territorio.

A su regreso a la isla, el pasado 27 de abril, el joven fue sometido en
el aeropuerto a un riguroso chequeo y citado por agentes de la Seguridad
del Estado, que lo sometieron a interrogatorios y amenazas, y lo
increparon con relación a las asignaturas que recibió en el Seminario
por la Democracia en Cuba, y sus vínculos con exiliados cubanos en Miami.

"Seguiré adelante en el camino que eligí", asegura Llerena
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La expulsión del curso deja al estudiante sin derecho a volver a un
centro universitario en Cuba por dos años. La profesora le informó que
los documentos de la separación se los entregarán la próxima semana, con
las notas de las asignaturas que cursó en el primer semestre.

Llerena considera que lo que acaba de ocurrir contra él es una "muestra
de cómo opera el régimen, y de las caras que tiene", y asegura que nada
lo paraliza.

"Me siento con más fuerzas y energía para seguir adelante en el camino
que eligí", concluyó.

Source: Expulsan de la universidad a joven que denunció violaciones a la
libertad de culto en Cuba -
http://www.martinoticias.com/a/cuba-expulsan-universidad-felix-llerena/144507.html

lunes, 8 de mayo de 2017

La joven expulsada de la universidad en Cuba denuncia una campaña mediática en su contra

La joven expulsada de la universidad en Cuba denuncia una campaña
mediática en su contra
MARIO J. PENTÓN, Miami | Mayo 08, 2017

Karla María Pérez González, Somos+, campaña mediática, Jorge Ros
Mercenaria, caballo de troya, mantenida por Eliécer Ávila, proselitista
de un grupo opositor, contrarrevolucionaria y deteriorada política e
ideológicamente son algunos de los calificativos que ha recibido por
parte del oficialismo Karla María Pérez González desde que la expulsaron
de la Universidad Central de Las Villas el pasado mes de abril por
pertenecer al movimiento opositor Somos+.

Después de ser ratificada la expulsión de la carrera de periodismo, la
estudiante denuncia ser víctima de un ataque sistemático de periodistas
oficiales, blogueros y autoridades universitarias, asegura la joven, se
ha convertido en una campaña de desprestigio dirigida en su contra.

"Nieta del general castrista Cayillo y sobrina de Posada Carriles", se
apresuró a asegurar el blog Universo Increíble, publicando fotos de la
familia de la joven.

El periodista oficial Arnaldo Mirabal, del semanario Girón, en Matanzas,
insinuó que la expulsión de Pérez había sido una coartada para conseguir
una beca en el extranjero. "Hasta donde había leído ya a la joven
cienfueguera le esperaban otras universidades en el exterior. ¿Sería
esto lo que perseguían? Un escándalo, pensaba yo", dice en su blog
Revolución.

Existe efectivamente una campaña para que la Universidad Internacional
de Florida conceda una beca a Karla María Pérez. El activista Jorge Ros,
principal impulsor de la iniciativa, dijo a 14ymedio que está tratando
de lograr apoyos en el exilio cubano para ofrecer una oportunidad de
estudio a la joven.

"Karla es una joven brillante. Debemos darle una oportunidad ya que el
régimen cubano se la quitó", dijo Ros, quien ya ha recogido más de 300
firmas en la plataforma online GoPetition.

Post Cuba, otro sitio especializado en denigrar a opositores, fue más
allá y acusó a la madre de la estudiante, también miembro de Somos+, de
ser la principal responsable por lo ocurrido.

"Lizet González, sin ningún escrúpulo, por lucrar más que por cualquier
otro interés, puso en contacto a su hija con el mercenario Eliécer
Ávila. Propició una relación entre ellos, cuya influencia negativa
agravó el deterioro político ideológico de la joven", se puede leer en
la entrada firmada por Ileana González, una bloguera a quien nadie le
conoce el rostro.

"Karla María comienza a invitar a compañeros de clase a centros
nocturnos y restaurantes, asumiendo los gastos. Aprovechaba los
intercambios para intentar captarlos para Somos+, lo que no logró en
ninguno de los casos. El dinero que gastaba provenía de Eliécer Ávila,
quien a su vez lo recibe de organizaciones extranjeras que promueven el
cambio de sistema político en Cuba", agrega el sitio, que además recoge
acusaciones sobre supuestos sobornos cometidos por la estudiante para
obtener la única beca de periodismo que llegó a la provincia Cienfuegos.

Para Karla María Pérez es la Seguridad del Estado quien está detrás de
estos ataques.

"Es una mentira tras otra o medias verdades. Todo esto hecho desde el
poder y sin posibilidad ninguna de defensa", dice.

Su expulsión tuvo como singularidad el hecho de que seis de sus 14
compañeros decidieron romper la unanimidad que normalmente acompaña a
este tipo de castigos y no votar a favor. Aún así, a Pérez le esperaba
una andanada de ataques en las redes sociales y la prensa.

La lapidación mediática contra opositores y contestatarios al Gobierno
es una práctica común en los medios y la blogósfera oficial. Pérez cree
que en su caso se debe a la manera frontal en que asumió su activismo
político.

"A los 17 años supe que no podía permanecer pasiva ante lo que estaba
ocurriendo, por eso decidí ingresar a Somos+", agrega.

"No había pasado un mes estando en la Universidad Central cuando me
sacaron del aula para que me entrevistase con alguien. Luego supe que se
trataba del agente Yandris Riverón, un hombre alto, calvo, aunque
todavía joven que me hizo una infinidad de preguntas", relata Pérez.

Aquella conversación terminó sin consecuencias. Era un primer encuentro
para sondearla.

"Me dijo que yo era brillante y me cuestionó sobre lo que creía del
sistema electoral cubano. Después de eso intentó buscarme nuevamente
pero yo lo evitaba hasta que me dijo claramente que, o colaboraba con
ellos, o sería tratada como una criminal y las autoridades de la
universidad sabrían de mi existencia", agrega.

Tras la negativa de Pérez a convertirse en una agente de la Seguridad
del Estado para espiar al movimiento opositor Somos+, las autoridades de
la escuela convocaron al estudiantado a espaldas de la joven y les
informaron de la militancia de Pérez.

Difundieron un video realizado por la Seguridad del Estado donde se
denigra al movimiento opositor y a su presidente Eliécer Ávila. A partir
de ese momento, la joven se convirtió en la oveja negra del primer año
de la carrera de periodismo en la universidad santaclareña.

"Presionaron a los miembros de la Unión de Jóvenes Comunistas para que
pidieran mi expulsión de la Universidad. A quienes se negaban, les
dijeron que serían analizados posteriormente", recuerda Pérez.

Ese mismo claustro docente retuvo al periodista independiente Maykel
González Vivero, cuando intentaba conseguir información sobre la
expulsión de la estudiante y lo entregó a la policía.

"La presión en la Universidad es enorme para que apoyen la expulsión. En
estos días no cesan las reuniones con el rector para hablar del mismo
tema y hacer actos de repudio sin la repudiada", añade Pérez.

"Algunos amigos me han dicho que incluso los han llamado a la rectoría
por compartir una foto mía en su perfil de Facebook", explica la estudiante.

Source: La joven expulsada de la universidad en Cuba denuncia una
campaña mediática en su contra -
http://www.14ymedio.com/nacional/expulsada-universidad-denuncia-campana-mediatica_0_2213778614.html