jueves, 13 de junio de 2013

Proponen universitarios que el partido y la UJC dejen de guiar a la FEU

Proponen universitarios que el partido y la UJC dejen de guiar a la FEU

La propuesta, dirigida a recuperar la autonomía universitaria, fue
enviada al 8vo Congreso de la organización por estudiantes de la
Universidad de La Habana.
Rolando Cartaya
junio 13, 2013

Un viejo apotegma del castrismo sentencia que "la Universidad es para
los revolucionarios", y si uno lee lo que ha publicado la prensa oficial
cubana sobre la inauguración este jueves del VIII Congreso de la
Federación Estudiantil Universitaria, FEU, no dejará de percibir un
énfasis en el compromiso que se espera de los jóvenes privilegiados con
estudios superiores para que ayuden a preservar el "ancien régime"
identificado eufemísticamente como "la Revolución".

Estudiantes en la escalinata de la Universidad de La Habana.Estudiantes
en la escalinata de la Universidad de La Habana.
"Responsables de la continuidad de la Revolución", "el deber de ser
mejores revolucionarios" se lee en la revista Alma Mater; una FEU
"comprometida con el futuro del país, que ayude a preservar y
representar a la universidad y a la Revolución", dice uno de los
organizadores del cónclave, citado por la AIN.

El programa del evento es un botón de muestra de la intención de no
permitir que se les vaya de las manos –se presentaron más de 17 mil
propuestas, algunas realmente revolucionarias, sin mayúscula— : diálogo
con uno de los "Cinco Héroes", conferencia sobre "la marcha del proceso
de actualización del modelo económico" y otra sobre el modelo
educacional y "los aportes de la reforma de 1962".

También, el lanzamiento del blog Patria Joven "para promover y
fortalecer el debate y el diálogo abierto entre generaciones" (un blog
encabezado por una foto y un pensamiento del Hermano Mayor y donde no se
sabe si quienes escriben hallarán la ventanita que dice: "Cuando envia
información a internet puede que otras personas vean lo que está
enviando ¿Desea continuar?".

Más reveladora del fermento de inconformidad que crece hoy en las
universidades de la isla fue la cándida confesión de la actual
presidenta de la organización, Lisara Corona, cuando enumeró entre los
retos más importantes de la FEU el de "seguir manteniéndose como la
única organización estudiantil que representa a la totalidad de los
universitarios en el país".

INTERNET Y CARRERAS DIGNAS

En mayo pasado trascendió que entre los reclamos propuestos en las
asambleas previas al Congreso se pidió resolver las dificultades para el
uso de Internet, y que las ubicaciones al graduarse –las hace el
Estado-- estuvieran en correspondencia con el perfil de la carrera.

En este último aspecto se conocen muchos casos de estudiantes de la
Universidad de Ciencias Informáticas, UCI, que se han quejado de recibir
ubicaciones laborales ridículas como cuidar a los niños en un Joven Club
de Computación, después de quemarse las pestañas en una carrera con alto
nivel de exigencia.

Por otra parte, la carencia de acceso permanente y libre a la Internet
para los universitarios sigue siendo un incomprensible absurdo en un
país cuya primera entrada de divisas, más que las que aportan las
remesas de los cubanos en el exterior y el turismo juntos, es la
exportación de servicios profesionales.

Aunque uno esperaría que la educación superior figurara entre los
primeros privilegiados en el país por la capacidad incrementada del
cable de fibra óptica tendido desde Venezuela, el acceso de los
universitarios a la Red de Redes se sigue manejando mediante un sistema
de cuotas llamado al fracaso en un país donde el servicio público de
internet no llega a los hogares, y se oferta a precios prohibitivos.

El flamante blog Patria Joven lo ilustra en uno de sus primeros posts:

"Hace apenas dos meses los estudiantes de primer y segundo año de la
Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana recibieron una
cuota de 40 megas para navegar -o naufragar- hecho que solo se producía
cuando llegaban a tercer año".

"El uso de los 40 megas tiene como fin la búsqueda de bibliografía
actualizada referente a las diferentes asignaturas. Sin embargo, la
irrupción de las redes sociales ha traído como consecuencia, que la
mayor parte de esa cuenta se utilice en la penetración a redes sociales
como Twitter, Flickr, Badoo y fundamentalmente, Facebook".

No en balde uno de los propósitos del VIII Congreso es que la FEU "pueda
parecerse más a sus miembros".

SACUDIRSE LA COYUNDA

Pero entre los 17 mil y más planteamientos hay algunos todavía más
radicales, que beben de los principios de la autonomía universitaria que
existió en Cuba hasta la llegada al poder de quien fuera –mientras le
convino-- uno de sus ardientes defensores: Fidel Castro.

Si la Constitución Socialista prevé en su artículo 5 que el Partido
Comunista es la "fuerza dirigente superior de la Sociedad y el Estado",
al parecer los estudiantes de la Universidad de La Habana han concluido
que esa "fuerza" debe detenerse al pie de la escalinata.

En un reciente post titulado "¿En silencio están los corderos?",
publicado en su blog "Un Guajiro Ilustrado", el estudiante de Periodismo
Darío Alejandro Escobar revela que entre los acuerdos tomados en la
Comisión de Funcionamiento "que sesionó en el histórico Salón de los
Mártires de la UH, en la que participé", se pide "el desmembramiento
total de la UJC y el PCC como guías políticas" de la FEU, a fin de
garantizar la autonomía estudiantil.

El universitario, que se define como alguien que "bloguea" para defender
sus derechos y "para defender la Revolución, lo mismo criticándola que
cantando sus victorias", revela otras proposiciones al Congreso de la
FEU en la misma cuerda: autogestión legal y económica con personalidad
jurídica; espacios para revisar profesores; rescatar el precio al 50% de
la rebaja de los servicios públicos para estudiantes; y "que el espacio
de la Universidad sea libre para el debate autónomo con personalidades
de la vida política, social, económica y cultural, según lo decida la
dirección de la FEU, sin la injerencia de la institución u
organizaciones políticas".

El autor dice recordar "porque fue muy celebrado", que el acuerdo más
importante en las demás comisiones "fue la exigencia del derecho de
asistir libremente a clases, sin ningún mecanismo de sanción para las
ausencias", lo cual daría al traste con uno de los pretextos de los
Comités de Base de la UJC para ensañarse con un estudiante molesto
cuando no le encuentran otro: el ausentismo.

El estudiante de periodismo describe asimismo cómo ha cambiado la
correlación de fuerzas en las asambleas universitarias:

"Es cierto que hubo voces estudiantiles conservadoras, demasiado
disciplinadas, pro institucionales, pero eso es algo positivo, porque
además de legitimar el proceso con criterios diversos, todos vieron
quiénes eran los que promovían tales ideas, y recibieron el rechazo
general, porque sus argumentos ya no tiene sostén ni intelectual, ni
real, y la muestra de eso son los acuerdos anteriores".

LA COMPARSITA

La frustración y el hastío de muchos universitarios cubanos con la
organización que debería representar y defender sus derechos e intereses
la expresa de manera personal el editor de "Un Guajiro Ilustrado".
Escribe Escobar en su post:

"La FEU se ha convertido en una organización comparsa, con un sistema de
dirección vertical y burocrático sin casi ningún poder de gestión en sus
universidades, a la que los estudiantes ingresan sin conocer ni su
historia, ni sus deberes, ni sus derechos, ni su sistema de
funcionamiento y de la que salen pensando que solo es fiesta, marcha,
campismo y trabajo voluntario. Con toda razón en la mayoría de las veces".

"En este Congreso de la FEU en la Universidad de la Habana se debatió
profundamente sobre las causas de este fenómeno, y sus resultados,
plasmados en acuerdos, son las propuestas de lo que debe tener en cuenta
una organización que, si no cambia, se conservará como el cadáver
exquisito más putrefacto".

NO SE CALLAN

En otro blog escrito por una graduada de periodismo simpatizante del
sistema, "Lente de Aumento", la guantanamera Yisell Rodríguez Milán
considera "una barbaridad" la propuesta de desmembrar a la UJC y el PCC
como guías políticas de la FEU, pero comparte la necesidad del debate
autónomo "sin la injerencia de la institución u organizaciones políticas"

"Tanto manda-manda idiotiza, aburre…y, para colmo, no permite a los
estudiantes afianzarse como revolucionarios a partir del análisis
consciente de los fenómenos y de su discusión a camisa quitada con
cualquiera", escribe, y agrega: "Toda la vida nuestras organizaciones
políticas no nos van a proteger del influjo de las opiniones contrarias
a nuestro sistema, como si viviésemos en una burbuja de cristal".

Rodríguez Milán aprueba asimismo la propuesta de abrir espacios para
revisar profesores, y cita "la tortura de malas y aburridas clases"
impartidas por "profesores poco preparados". Otros "iban pocas veces al
aula porque andaban ocupados en maestrías y doctorados sin fin".

Graduada de la Universidad de Oriente, revela asimismo el creciente
inconformismo en los centros de educación superior de la isla:

"Actualmente, en las aulas universitarias, la gente no se calla. Casi
nadie se guarda los problemas porque sabe que, con eso, sólo provocarán
que continúen las lluvias de ineficiencia que mantienen, por ejemplo,
algunas becas inhabitables por su mala construcción (y, por ende, rápido
deterioro), las comidas insufribles por la poca higiene y la terrible
elaboración, las aulas con filtraciones, las mesas rotas, las clases
deprimentes y el transporte imposible" …

Y concluye diciendo la joven periodista guantanamera: "Eso sin hablar de
que el liderazgo estudiantil continúe siendo para los alumnos una opción
menos que agradable; y la apatía se generalice más…".

Rolando Cartaya

http://www.martinoticias.com/content/article/23436.html

martes, 11 de junio de 2013

Solo el 53 por ciento aprueba los exámenes de ingreso a la universidad

Educación

Solo el 53 por ciento aprueba los exámenes de ingreso a la universidad
DDC | La Habana | 10 Jun 2013 - 7:17 pm.

Unos 18.000 aspirantes obtuvieron carrera. Las pedagógicas, las menos
cubiertas.

Unos 46.500 aspirantes se presentaron a los exámenes de ingreso a la
educación superior y solo aprobaron cerca de 25.000 —el 53%—, informaron
medios oficiales.

No obstante, lejos de la autocrítica, el Gobierno señaló que "los
resultados de la convocatoria ordinaria de los exámenes de ingreso a las
universidades son discretamente superiores a los del curso escolar".

Los datos fueron dados a conocer por René Sánchez Díaz, director de
Ingreso y Ubicación Laboral del Ministerio de Educación Superior,
reportó la emisora Radio Ciudad de La Habana.

"Los resultados totales en las asignaturas de Español e Historia de Cuba
superan las cifras del pasado año, sin embargo, en Matemática disminuyen
en un punto porcentual", añadió Sánchez.

Según el Ministerio de Educación Superior, el mayor número de
desaprobados proviene de los aspirantes a la modalidad de "curso por
encuentros", mientras que los estudiantes de preuniversitario
"demostraron mejor desempeño" en los exámenes.

Unos 18.000 aspirantes obtuvieron una de las diez carreras solicitadas y
para el 8% restante (de los 25.000 aprobados) "existe una plaza
numéricamente garantizada".

"Como en los procesos anteriores, las carreras menos cubiertas son las
pedagógicas, las cuales constituyen la mayor demanda en el país",
precisaron las autoridades.

Los aspirantes que suspendieron alguno de los exámenes en mayo podrán
presentarse a la convocatoria extraordinaria prevista para los días 13,
17 y 21 de junio.

http://www.diariodecuba.com/cuba/1370884670_3687.html

sábado, 8 de junio de 2013

Exámenes de ingreso - una evaluación de la enseñanza en Cuba

Exámenes de ingreso: una evaluación de la enseñanza en Cuba
Yoani Sánchez
junio 07, 2013

Ya no están vestidos con uniformes azules y algunos varones hasta
muestran la melena de la rebeldía. Ese pelo que ningún profesor les
exigirá cortarse –al menos durante las próximas semanas- y que
finalmente caerá ante la rasuradora del Servicio Militar Obligatorio.
Aún se ven como estudiantes, pero pronto muchos de ellos estarán en un
pelotón marchando con un fusil colgado al hombro. Son los jóvenes que
justo por estos días terminan su vida escolar en los diferentes
preuniversitarios de toda Cuba. Los exámenes de ingreso a la Universidad
han quedado atrás y esta semana se ha sabido quiénes alcanzaron una
plaza en la enseñanza superior.

A las afueras de las escuelas los listados de aprobados y desaprobados
hablan por sí solos. El preuniversitario José Miguel Pérez –del
municipio Plaza de la Revolución- podría ser una buena muestra para
explicar la situación. Este centro docente muestra un rendimiento
escolar entre los más altos de los preuniversitarios de la capital.
Situación que está dada en parte por la composición profesional y
económica del barrio, que permite a muchos padres costearle a su hijo
los llamados "repasadores" en horario extraescolar. A pesar de esas
características, las estadísticas de fin de curso en dicho PRE apuntan
más hacia la alarma que hacia la satisfacción.

En el mencionado preuniversitario, de 233 estudiantes que culminaron 12
grado se presentaron 222 a los exámenes de ingreso, de los cuales sólo
162 lograron aprobar todas las pruebas. El resto deberá asistir a
segundas convocatorias o conformarse con un reprobado. La mayor
incidencia de bajas notas estuvo en la asignatura de Matemática, en la
que sólo 51 alumnos lograron calificaciones entre 90 y 100 puntos. En la
boleta de carreras a solicitar se repetían en los últimos puestos las
especialidades pedagógicas. "Para garantizar alguna plaza, aunque salga
mal en las pruebas", corroboraban –con cierto impudor- esos potenciales
maestros del mañana.
(Estadísticas del preuniversitario José Miguel Pérez)

Principio y ¿fin? de un error
Los jóvenes que este año terminan la enseñanza media superior son el
producto de los experimentos educativos que arrancaron con la llamada
Batalla de Ideas. Hoy cuentan con una edad entre los 17 y los 18 años,
de manera que comenzaron la secundaria básica cuando el programa de los
Maestros Emergentes ganaba fuerza. Se formaron en aulas donde el
televisor y la máquina reproductora de video eran los protagonistas, a
falta de profesores lo suficientemente capacitados. En los momentos más
difíciles llegaron a contar con al menos el 60% de las clases a través
de una pantalla. Arribaron también a la pubertad en medio del aumento
del adoctrinamiento ideológico. Si bien es cierto que éste siempre ha
sido inherente a la enseñanza de las últimas cinco décadas en Cuba,
alcanzó su clímax con posterioridad al caso del niño Elián González.
Fidel Castro aprovechó ese hecho a finales de los años noventa para
imprimirle una vuelta de tuerca al discurso político en todos los
órdenes de la vida nacional.

Quienes se graduaron del duodécimo grado hace unas semanas, constituye
la primera hornada que no tuvo que ir a los preuniversitarios en el
campo. Noticia halagüeña para los propios jóvenes y especialmente para
sus padres. No obstante, los reajustes docentes que trajo ese cambio,
obligaron a renovar planeamientos de estudio, libros y cuadernos. Los
maestros que venían de las llamadas becas tuvieron que acoplarse a las
nuevas condiciones. A pesar de las dificultades del anterior régimen de
internamiento, estas escuelas en el campo constituían para el personal
docente sitios de contacto directo con los campesinos que vendían o
intercambiaban mercancía agrícola. De los pocos incentivos para trabajar
en un lugar así, estaba el poder llevar algo de plátanos, malanga, carne
de cerdo o frutas a la ciudad por un precio mucho más barato que en los
mercados de La Habana. La pérdida de ese pequeño privilegio hizo
desistir a algunos maestros de continuar en el camino de la docencia.

¿Memorizar o cuestionar?
Las innumerables horas perdidas en las aulas por inasistencia de
profesores, es otro de los signos distintivos de los recién egresados.
Hay que agregar el menoscabo del carácter investigativo en la enseñanza
de las ciencias, dado el deterioro o ausencia de los laboratorios de
química, física y biología. En muchos preuniversitarios se cancelaron
prácticamente los experimentos con sustancias químicas, ante el
desabastecimiento y el temor que los estudiantes tuvieran acceso a
ellas. Las clases de educación física, computación e inglés fueron las
grandes perdedoras del éxodo de maestros hacia otros sectores laborales.
La educación preuniversitaria enfatizó el aprendizaje memorístico de
fechas, nombres, sucesos, sin avanzar en la creación de criterio propio,
espíritu cuestionador o capacidad de discernimiento. Los graduados
pueden retener en su cabeza años y días importantes de la historia
patria, pero no logran formarse una opinión propia sobre lo ocurrido en
ellos.

La calidad de la grafía, la buena ortografía y el uso correcto del
español tampoco se alcanzaron como objetivos docentes. El próximo
septiembre llegarán a las aulas universitarias estudiantes con serias
deficiencias en esos tres aspectos. Pero eso no significa que vayan a
encontrarse ante excesivas exigencias o un programa de estudios que no
podrán cumplimentar. Entran a una Universidad muy lejos ya de la calidad
docente que una vez exhibió Cuba. En el ranking de Universidades
Latinoamericanas de este 2013, La Colina habanera cayó del puesto 54 al
81, otra señal que apunta hacia la urgencia de revisar todo el modelo
educativo. El propio nivel escolar de los nuevos ingresos a la enseñanza
superior, ha obligado a bajar el listón de la exigencia.

El jugueteo con la alquimia del aprendizaje, los sucesivos experimentos
marcados más por el voluntarismo que por el análisis científico, la
excesiva presencia de la ideología en cada asignatura, el fomento de
mentalidades dóciles y no cuestionadoras, el poco acceso de los
estudiantes a la bibliografía actualizada (léase Internet) y el fraude
escolar como práctica que florece donde se ausenta la ética, están
socavando uno de los grandes pilares de la identidad nacional. Ese que
está conformado por el conocimiento, la academia y la docencia. Pero no
puede remediarse un problema si no se confiesa que existe. Así que
mientras se siga hablando en tono triunfalista sobre la educación
cubana, ésta continuará hundiéndose en la mediocridad, en el deterioro
material y pedagógico.

Este artículo fue publicado originalmente en Generación Y el 6 de JUnio
de 2013

http://www.martinoticias.com/content/article/23244.html

Círculos infantiles para los "revolucionarios"

Círculos infantiles para los "revolucionarios"
Viernes, Junio 7, 2013 | Por Pablo Pascual Méndez Piña

LA HABANA, Cuba, 7 de junio de 2013, Pablo Pascual Méndez/
www.cubanet.org.- Maridelis Tamayo González, de 40 años, empleada
doméstica, cumple con puntualidad el pago de los impuestos y cuotas
convenidas para recibir los beneficios de la seguridad social; solicitó
en febrero del 2013 los servicios de círculo infantil para su hijo de
dos años de edad, según establece un derecho contemplado en la recién
modificada ley.
Su petición le fue concedida en marzo pasado para el círculo El Pequeño
Príncipe, ubicado en las calles Aramburu y Concordia; sin embargo, tras
un implacable "peloteo" se le comunicó que el niño fue rechazado y las
razones debía averiguarlas en la instancia municipal.
El pasado 27 de mayo, Nancy Batista, directora de enseñanza pre-escolar
del municipio Centro Habana, comunicó a Maridelis que su hijo fue dado
de baja del programa de círculos infantiles por instrucciones precisas
de oficiales de la Seguridad del Estado, ya que el padre del niño es
bibliotecario independiente.
El supuesto "villano" se llama Alejandro García Áreas, de 42 años, ex
empleado del sector turístico, quien hoy trabaja en cualquier cosa,
hasta que halle ubicación en su perfil, como dependiente-cantinero.
El gran "delito" de Alejandro es administrar en su tiempo libre la
biblioteca Hermanos Arcos Bernes, de la Red de Bibliotecas Cívicas
Reinaldo Bragado Bretaña, donde realiza préstamos de libros con títulos
que van desde los clásicos del Marxismo-leninismo, hasta compilaciones
de artículos de Carlos Alberto Montaner.
Ahora Maridelis, una trabajadora cuentapropista que cumple con las leyes
establecidas, empuñando diariamente un trapeador, para sacarle brillo al
piso en el ultramarino poblado de Regla, tendrá que emplear parte de su
magro ingreso para pagarle a alguien que le cuide el niño, cuando
Alejandro no pueda hacerlo.
Desafortunadamente, el pequeño, Daniel Jesús, ha quedado privado de
jugar con sus compañeros y de aprender las canciones que le enseñarían
las maestras, porque "los círculos infantiles son para los
revolucionarios", una imposición que el chico ni siquiera tiene edad
para comprender.

http://www.cubanet.org/noticias/breves-destacados/circulos-infantiles-para-los-revolucionarios/

domingo, 2 de junio de 2013

Actividad en un círculo infantil cubano

Actividad en un círculo infantil cubano
junio 1, 2013
Rosa Martinez

HAVANA TIMES — El inicio del curso escolar tiene gran trascendencia para toda la sociedad cubana. La educación, junto a la salud y el deporte es uno de los logros más significativos de la Revolución cubana, y cada año se hace gala de eso el primer lunes del mes de septiembre, que marca el regreso de los niños a todas las instituciones escolares o el nuevo ingreso de otros.

En todas las escuelas del país se realizan actividades culturales en las que participan niños, educadores y la familia.

Es tradicional que el director de la escuela realice un discurso mencionando la importancia de la escuela para la formación de los futuros obreros, profesionales y artistas del país.

Tradicionalmente el discurso lleva algún toque político que queremos darle a todas las cosas que suceden en nuestras vidas, así que inevitablemente se habla del bloqueo, del imperialismo y de la Revolución.

Es el inicio del curso escolar, y no se puede perder la oportunidad de realzar que a pesar de las limitaciones impuestas durante más de 50 años no hay un solo niño cubano sin escuela, sin maestro o sin libros.

Eso nos aburre por fuerza de repetición, pero la mayoría de los padres lo entendemos, aunque nos preguntamos por qué esta vez no hablan del incremento de la violencia infantil, por qué no hablarle a los niños de sus derechos y a los padres de sus deberes.

Durante todos los actos de inicio de curso ocurre lo mismo, ya no me sorprende. Lo que no me esperaba era que en una actividad del círculo infantil al que asiste hace poco mi niña más pequeña se repitiera la misma historia.

En este caso (fue Mayo) la celebración era el aniversario de los círculos infantiles, entidad de gran importancia para las mujeres, que gracias a ella pueden realizar sus sueños de trabajar y superarse sin desatender a los hijos.

Fue una actividad colorida que contó con la actuación de las propias seños que se convirtieron en payasas, bailarinas, cantantes.

Los niños disfrutaron de lo lindo con un mago que además de realizar actos de magia, contó una linda historia que los niños gozaron de principio a fin; bueno no sería sincera si dijera que los niños disfrutaron del inicio o cierre de la actividad.

El inicio fue pesado pues, como todo acto oficial, comenzó con las notas de nuestro himno nacional. Aunque unos pocos niños lograban seguir las letras del himno, a ninguno le interesaba aquella canción que resultaba simbólica para la mayoría de los padres y profesores.

Que se cante el himno es entendible, es uno de nuestros símbolos patrios, los niños deben conocerlo y aprender a respetarlo desde pequeños, pero que se clausure una actividad para niños menores de cinco años con un discurso aburrido, ya eso era otra cosa.

Y así fue, el cierre fue un discurso sobre el compromiso con la patria y la Revolución, que incluyó palabras del Comandante en Jefe Fidel. Los padres tuvieron que ingeniársela para controlar a los pequeños, que cansados de aquellas frases, comenzaron a correr, gritar y jugar.

Todos los niños saben quién es Fidel, pero ninguno entendió qué tenía que ver el círculo, la seño, la plastilina, los colores, el caballito de cuatro ruedas ni la muñeca negra con la patria ni con la Revolución, la mayoría no sabía qué cosa era la revolución ni para que servía.

http://www.havanatimes.org/sp/?p=86047&cpage=1#comment-22581

viernes, 31 de mayo de 2013

Universidades descapitalizadas

Educación

Universidades descapitalizadas
José Prats Sariol | La Habana | 31 Mayo 2013 - 7:56 am.

Las universidades cubanas decaen de año en año. El fenómeno es anterior
a 1959. ¿Qué podría hacerse para revertirlo?

Ranking abajo, las universidades cubanas padecen lo del país: la
descapitalización humana y material. No es de extrañar que cada encuesta
las sitúe más abajo, no ya dentro del planeta, donde ni figuran en una
lista de 500, sino entre las latinoamericanas, que también van a la zaga
de otras zonas emergentes, como China e India.

El fenómeno, sin embargo, no es exactamente un producto de los destrozos
causados por aquella lejana revolución de hace más de medio siglo.
Existía desde antes, entre 1902 y 1958, para no historiar el siglo XIX.

Huelgas y cierres temporales bajo dictadores como Machado y Batista;
mafias estudiantiles como la que engendró a Fidel Castro y corrupción
con los presupuestos; prohibiciones de contratar a tiempo completo a
profesores extranjeros (como ocurrió con los exiliados españoles) y
comercio con los libros de texto; escasos incentivos promocionales para
los trabajadores docentes y, en general, poco reciclaje de planes de
estudio, programas, prácticas preprofesionales; crecimiento de la
burocracia en detrimento de investigaciones y grupos de poder más
interesados en ellos mismos que en promover estudiantes con un nivel
competitivo en el duro mercado laboral…

En fin, desde ese rancio caldo, que a pesar de pesares produjo una
exitosa clase profesional y talentosos egresados, contando a la vez los
privilegiados que estudiaron en el extranjero, hay que juzgar el
desolador panorama que nuestras universidades muestran.

Pero no se trata de llorar miserias. Poco se resuelve con lamentaciones,
salvo para la imprescindible historia del sector, para que nunca vuelva
a ocurrir. Se trata de identificar prioridades, objetivos que detengan
el deterioro y puedan —lentamente, no hay milagros— mejorar los
indicadores que establece la UNESCO y las más serias encuestas anuales.

Precisamente, en complejas combinaciones según el país y la universidad,
según sea estatal o privada, los mismos problemas que tuvieron las
universidades cubanas antes de 1959, por supuesto que con variantes
propias del 2013, son los que padecen muchas universidades
latinoamericanas, como las de México. De ahí el descenso en las encuestas.

¿Cómo revertir la descapitalización?

Supongo que haya coincidencia en la pregunta decisiva para Cuba: ¿Cómo
revertir la descapitalización humana y material? Porque dedicar el 5,1%
del PIB, el 10,4% del presupuesto, a la educación terciaria, apenas es
una cifra que oculta el deterioro, al eludir la disminución anual del
PIB y no reflejar, por ejemplo, el envejecimiento tecnológico.

Además de que la descapitalización se asienta en una premisa obvia: el
proceso se acelera en la medida que avanza. Es decir, no hay regreso
contra el tiempo en que se forma una promoción. Los cambios —buenos o
malos— quedan para la nueva matrícula. Y la inferencia lógica,
brutalmente desoladora para el capital humano: la punta de los viejos se
jubila, la de los jóvenes no está motivada para sobrevivir en la
docencia. Más la inclusión de los virus edulcorantes y secretistas del
Partido Comunista, en criolla mezcolanza con los restos del caudillismo.

Sin embargo, me parece que el actual gobierno, por lo menos en su sector
menos conservador, no necesariamente los jóvenes cuadros de la
administración o del Partido, son conscientes del desastre. Algunas
medidas positivas se han tomado, sobre todo a partir de que el actual
vicepresidente primero, Miguel Díaz Canel, dirigiera el sector
educacional, y poco antes el nivel superior o universitario.

Quizás este ingeniero, junto a ciertos militares, solo espera el fin
biológico de los ancianos guerrilleros para favorecer cambios que
reviertan la situación. Entre ellos, por elemental búsqueda de
capitales, se halla el inicial, por ahora imposible: descentralizar,
desestatalizar, despolitizar… Romper de verdad con el sistema
comunista-caudillista que nos ha llevado a la ruina.

Eliminar el Ministerio de Educación Superior; mandar al actual ministro,
Dr. Rodolfo Alarcón Ortiz, a diseñar jeringas; crear una sencilla,
eficaz y pequeñísima oficina que coordine el trabajo de las
universidades. Lo que implicaría restaurar la autonomía universitaria,
garantizarles autoridad para decidir. Y favorecer que sus rectores,
decanos y directores sean elegidos por los profesores, con la
participación de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU).
Claro que una FEU no subordinada, como ahora, a la Unión de Jóvenes
Comunistas.

Sin ese paso seguiremos chapoteando entre estructuras verticales de
dirección que frenan las iniciativas, desplazan las responsabilidades,
burocratizan infinitamente la toma de decisiones y un etcétera donde
Kafka es un tímido escritor costumbrista.

Por unos docentes y estudiantes responsables

Si las orientaciones siguen "bajando" del cielo ideológico, del
aparataje central, nuestras universidades poco podrán hacer para impedir
la libre caída en la que están girando. Cuando el país logre sacudirse
el yugo castro-leninista se buscarán con mucha más eficacia las
soluciones a los problemas que padecen, en mayor o menor medida, el
resto de las universidades latinoamericanas, tal vez del planeta, en
tanto derivaciones propias del ser humano, de nuestras virtudes y defectos.

Docentes, estudiantes y trabajadores del sector comenzarán a sentirse
responsables de su destino, no marionetas. Democratizar y autonomizar
parecen los infinitivos —quizás infinitos— que decidirán el rumbo.

Entonces —aunque algo se hace ahora— se renovarán libremente las ofertas
de estudio, formas de evaluación y educación a distancia, se
confrontarán con las universidades más avanzadas del planeta en cada
especialidad. Los convenios e intercambios alcanzarán el dinamismo de la
era cibernética, sin "filtros". Entonces muchas ayudas de fundaciones
científicas, universidades, empresas privadas e instituciones no
lucrativas, ahora mismo paralizadas por el embargo o por reticencias
políticas, podrán fluir sin fronteras.

No hay varitas mágicas —diría Perogrullo. Claro que no. Pero eliminar el
rígido control estatal y la subordinación al Partido Comunista actuaría
como un genial mago. Tras el paso de un huracán cuyo movimiento de
traslación ha sido vergonzosamente lento, el capital humano
multiplicaría sus esfuerzos, con la ayuda de los profesionales cubanos
establecidos en universidades de casi todo el mundo, con un libre
intercambio global de experiencias y exámenes académicos, de graduados,
innovaciones y equipos...

El tema —para cualquier lector bondadoso o maledicente— apenas lo abre
un artículo como este. Sus múltiples aristas exigen análisis
interdisciplinarios, investigaciones, difíciles proyecciones a mediano
plazo… Pero dialogar —existir— sin comisarios políticos ni armatostes
gubernamentales, es la premisa. Nuestros esforzados, talentosos,
reprimidos profesores y estudiantes universitarios, merecen ese primer paso.

http://www.diariodecuba.com/cuba/1369956722_3513.html

miércoles, 29 de mayo de 2013

La Universidad de La Habana cae 27 puestos en el ránking latinoamericano

Educación

La Universidad de La Habana cae 27 puestos en el ránking latinoamericano
DDC | Londres | 28 Mayo 2013 - 8:39 pm.

La segunda institución cubana en la lista es la Universidad de Oriente.
Perú, Ecuador y Venezuela superan a la Isla en número de centros
clasificados.

La Universidad de La Habana cayó 27 puestos en el ránking
latinoamericano y pasó del lugar 54 al 81, un batacazo con varias
explicaciones.

Con una puntuación de 49,10 (sobre 100), el principal centro educativo
cubano perdió posiciones en casi todos los aspectos evaluados, pero su
retroceso se debe, sobre todo, al avance de otras universidades de la
región.

Su mejor indicador es la reputación académica (83,5 puntos) y el peor,
la cantidad de investigaciones por facultad (22,5 puntos).

La segunda institución cubana en el ránking es la Universidad de
Oriente, que mejora discretamente y se coloca en el puesto 145 de
América Latina, con una puntuación de 34.70. En 2012 ocupaba el lugar 149.

Luego aparecen la Ciudad Universitaria José Antonio Echeverría y la
Universidad de Cienfuegos, ambas entre los puestos 201-250; y la
Universidad Central de Las Villas (251-300).

Ninguna universidad médica de la Isla aparece en la lista.

De acuerdo con el QS University Rankings, elaborado anualmente en
Londres, la Universidad de São Paulo encabeza la tabla por tercer año
consecutivo. Brasil domina en el Top 300, con 81 instituciones.

El 44% de las universidades clasificadas fueron fundadas en los últimos
50 años.

Según el informe de QS World Universities Rankings, las evaluaciones se
basan en encuestas de reputación académica y laboral, junto a la
productividad de investigación y citas, proporción de
estudiantes-profesores, de académicos con doctorado y presencia en la web.

Por países, después de Brasil, se ubican México (50 centros entre los
primeros 300), Colombia (42), Argentina (30), Chile (30), Perú (17),
Ecuador (9), Venezuela (8), Cuba (5), Uruguay (4), Costa Rica (4),
Paraguay (3), Panamá (5) Guatemala (3), República Dominicana (3) El
Salvador (2), Puerto Rico (2), Honduras (1).

http://www.diariodecuba.com/cuba/1369766385_3470.html