Cancelan exámenes por filtración
Idalberto Acuña Carabeo
30 de junio de 2012
La Habana, Cuba – www.PayoLibre.com – Cancelan exámenes finales de
Química en todas las Secundarias Básicas en Marianao tras detectarse que
se había filtrado en las escuelas.
En la mañana del día 27 de junio del 2012, los estudiantes que finalizan
el 8vo grado, no pudieron terminar la prueba pues una orden del
Ministerio de Educación de Marianao mandó a anular los exámenes sin
previo aviso.
Informaron varios padres que esperaban a sus hijos, que la noticia
sorprendió a todos los presentes, incluso a la Dirección del centro,
quienes no sabían el motivo de la medida tomada. Dieron para próxima
fecha de examen el lunes día 2 de julio de 2012.
http://payolibre.com/noticias/noticias2.php?id=9144
Información sobre el sistema de educación en Cuba.Escuelas, universidades, ... Todo de la prensa internacional
sábado, 30 de junio de 2012
viernes, 29 de junio de 2012
Polvos, cenizas y diamantes de la educación en Cuba
Polvos, cenizas y diamantes de la educación en Cuba
Viernes, Junio 29, 2012 | Por David Canela Piña
LA HABANA, Cuba, junio, www.cubanet.org -Leí hace poco una estadística
sobre la disminución del presupuesto cubano dedicado a la educación.
Decía que los fondos dispuestos para el 2005 habían sido de 525 millones
de pesos, y en el 2010, tan sólo de 62 millones de pesos –menos de la
octava parte de la cifra anterior. Lamentablemente no pude corroborar
esas cifras, pues cuando consulté la página web de la Oficina Nacional
de Estadísticas, la mayoría de las tablas que se exhibían en el apartado
de educación estaban relacionadas con matrículas, estudiantes,
becarios,… En ninguna parte se leían etiquetas que incluyeran palabras
como fondos púbicos, presupuesto, inversiones. No es una sorpresa para
nadie, ya que el silencio estadístico en Cuba alcanza dimensiones
siderales cuando se tratan de ocultar los problemas de la sociedad
civil. Un ejemplo sencillo, desde hace algunos años el tema de la droga
dejó de ser un tabú en los medios de comunicación, pero todavía no se
declara el índice de afectados por esa adicción.
Esta caída en el presupuesto educativo podría tal vez explicar el hecho
de que la Facultad de Física de la Universidad de la Habana esté cerrada
desde el año 2006, y parezca hoy un edificio fantasma, con hierbas que
crecen entre las grietas del mármol y en las paredes, ventanas rotas o
ausentes, y una cerca perimetral a través de la cual no se observa a
nadie en el interior del inmueble, inaugurado en 1927 como sede de la
Escuela de Ingenieros y Arquitectos. O por qué la Cátedra Humboldt, una
academia de enseñanza de la lengua germana, adyacente a los muros de la
Colina Universitaria, se esté cayendo a pedazos hace más de una década.
Aurelio, un profesor del primer Contingente Pedagógico, con más de
cuarenta años de experiencia, cree que parte de esos recortes provengan
del uso extensivo de alumnos ayudantes, adiestrados y profesores por
contrata, los cuales hacen trabajos equivalentes al de los profesores
con plaza fija, pero reciben un salario mucho menor, o incluso un
estipendio. Rodolfo, un joven ex-profesor de la Universidad habanera,
opina que ser profesor universitario ya no es una buena opción, debido
al excesivo trabajo burocrático (a menudo sazonado con ideología
política) y la corta paga. Y Alfredo, quien ha dado clases en las Sedes
Universitarias Municipales, argumenta que una las razones principales
del desprestigio que han adquirido los profesores en la sociedad cubana
se debe al empobrecimiento de su estatus económico. Además, si algún
adarme de prestigio le quedaba al magisterio cubano, fue empujado al
barranco con las graduaciones de los llamados "maestros emergentes",
salidos en el fragor de la Batalla de Ideas ideada por Fidel Castro.
Uno de los mayores temores que guardo sobre el futuro en Cuba es el de
la posible privatización masiva de la educación y la salud públicas, al
estilo chino. Pero si las fuentes de la economía cubana muestran signos
de mengua progresiva, ¿de dónde van a salir los fondos necesarios para
sufragar los sectores "improductivos" –aunque indispensables– de la
sociedad? De todas formas, no hay tener prejuicios ni miedo cerval. Las
escuelas privadas ya existen en Cuba, y se llaman popularmente como
Escuelas española, francesa, rusa, italiana, e internacional (o
inglesa), y originalmente estaban destinadas a los hijos de los
diplomáticos acreditados en La Habana, aunque hoy pueden acceder algunos
cubanos descendientes de funcionarios gubernamentales con origen en esas
nacionalidades. La igualdad nunca fue completa, porque incluso en la
época dorada del igualitarimo (años 70 y 80s) existían las escuelas
vocacionales de ciencias exactas, que reu-nían a los adolescentes y
jóvenes más talentosos de una provincia, con el fin de prepararlos como
la futura vanguardia científica del país, destinada a desarrollar su
potencial tecnológico.
Sin embargo, creo en un futuro de pluralidad educativa. El peligro mayor
no está en que existan escuelas privadas, con colegios para los niños
ricos e internados para los niños pobres, sino en que todas las escuelas
sean pobres, o que los más pobres no tengan ninguna escuela.
En la sociedad civil cubana se están dando muestras de desconfianza
hacia la calidad de la educación pública. Un caso simple se ve cuando un
padre no matricula a su hijo en la escuela de barrio que le corresponde,
porque es "problemática", y lo inscribe en otra del Vedado. Pero hay
tendencias mucho más palpables y generalizadas.
En el ámbito de la educación pública, así como en la salud, va
arraigando cada vez más la costumbre de hacerles "regalos" a los
maestros y a los médicos: en parte por solidaridad con sus magros
salarios, en parte por un "cariñoso" soborno –más explícito en la
función de los maestros, para que aprueben a los alumnos negligentes;
más implícito en el caso de los médicos, para que se tomen un "interés
especial" en el paciente.
Otra de las costumbres que se ha extendido entre los padres es la de
contratar a profesores particulares para que repasen a sus hijos,
generalmente con vistas a las pruebas de ingreso al preuniversitario o
la universidad. Y muchas veces esos profesores no son viejitos
retirados, sino los mismos profesores que dan clases diurnas en las
aulas del Estado, y que luego deben aumentar sus ingresos personales
enseñando a discípulos privados, o a extranjeros. Usualmente, los
precios de cada clase oscilan entre los 20 pesos moneda nacional, y los
2 pesos convertibles, dependiendo del número de estudiantes, pues si un
alumno convoca a otros, puede haber una rebaja per cápita.
Estos ejemplos ilustran cómo la sociedad civil se está moviendo
ligeramente hacia una ligera y desarticulada privatización de esos
servicios básicos.
El Estado cubano, principal responsable de la actualización de los
programas de estudio, no les ha hecho cambios significativos desde los
albores del Período Especial, y, sobre todo los de la enseñanza media,
están obsoletos. Por ejemplo, de los libros de texto de Décimo Grado, el
más "actualizado" es del año 1996, aunque la mayoría han sido revisados
y corregidos a comienzos del presente siglo. La enseñanza de la Historia
Universal no recoge los sucesos posteriores a la caída del Muro de
Berlín, y no existe un Atlas escolar actualizado donde se muestren los
países que emergieron tras la desintegración del campo socialista, por
no mencionar a Sudán del Sur. Estos "retrasos" informativos, unidos a la
gastada "crisis de valores", han incentivado la exploración y la
recurrencia de otras fuentes de educación.
Muchos padres llevan a sus hijos a las iglesias cristianas, y algunas
instituciones cuentan ya con un elevado prestigio académico y
reconocimiento de la comunidad, como el Convento de San Juan de Letrán,
ubicado en el Vedado habanero, que ofrece cursos de idiomas, computación
y cultura general, muy populares entre los jóvenes.
En algún momento volverán las escuelas católicas, y puede que también se
formen algunas con programas especiales, como las que profundicen en los
temas de la racialidad y la descolonización. Si además de Grecia, Roma y
Alemania, se diseñan programas que estudien la cultura y la historia de
Nigeria, el Congo y Sudáfrica, y donde se incluyan más los relatos de la
esclavitud –bebiendo por ejemplo de los estudios antropológicos y de la
obra de José Antonio Saco– y se destaque más la visión de los vencidos;
quedaría a la entera responsabilidad de los padres. Y tal vez haya
quienes quieran rescatar las famosas Escuelas Normales, y las de Artes y
Oficios.
Creo además que la enseñanza debe ser más autóctona, y orientarse hacia
el reconocimiento de los horizontes nacionales. Es probable que un joven
cubano pueda identificar más de cien marcas comerciales, entre comida,
ropa, zapatos, automóviles, computadoras y teléfonos celulares, y sin
embargo no sea capaz de distinguir una cifra aproximada de flores,
pájaros y árboles, aunque no sean cubanos. Recuerdo cuando era niño,
haber tenido un álbum de postales sobre la historia de Cuba, en el cual
uno recortaba las imágenes numeradas del final y las iba pegando en un
recuadro que tenía al pie la información sucinta del hecho histórico.
Allí supe por primera vez, asociados a una imagen alusiva, del primer
bojeo a la Isla, de la matanza de Caonao, de las insurrecciones
lideradas por Hatuey y Guamá, y de las sublevaciones de vegueros en el
siglo XVIII. Una idea similar podría hacerse, eligiendo cincuenta flores
típicas, cincuenta aves y cincuenta árboles, que podrían distinguirse
por su valor de frecuencia o de rareza, y por sus valores estéticos,
simbólicos, literarios, endémicos, religiosos, y medicinales.
En cuanto a la educación musical, creo que en vez de enseñarles a los
niños (¡todavía!) canciones dedicadas a Fidel Castro y al Che Guevara,
debieran instruirlos –en la medida de sus capacidades– para diferenciar
un son de un danzón, y un danzonete, una rumba de un guaguancó, y la
guaracha, el mambo, el chachachá, el montuno y el changüí.
A la educación cubana le urge su despolitización. Hay que enseñar la
Historia de Cuba, pero que cada escuela elija los ingredientes que más
le gusten, sin caer en maniqueísmos, silencios y vacíos dudosos,
idolatrías y fatalismos.
Creo en la autonomía universitaria, y en que debe estar explícitamente
amparada en la Constitución de la República, pues la Academia debe ser
el símbolo y la quintaesencia de la libertad de expresión universal. La
Universidad debe ser la Tierra Santa de la sociedad civil cubana, su
templo mayor. Debe tener autonomía ideológica, para que en ella
coexistan y dialoguen cátedras marxistas, liberales, estructuralistas,
de religiones, feministas y postcoloniales. Y debe tener autonomía
económica y administrativa, para que no dependa en exceso de las
políticas de recortes de los gobiernos, los cuales debieran
comprometerse a financiar un por ciento mayoritario de sus gastos. Las
universidades debieran explotar más su patrimonio cultural,
arquitectónico, histórico, docente y científico, a través de la
promoción de sus museos, el alquiler de sus aulas y salas de
conferencia, el intercambio académico de alumnos, y las lecciones y
cursos de los profesores eminentes, los cuales podrían donarle a la
institución una modesta parte de los ingresos que recauden de sus
presentaciones en Universidades privadas.
Es inútil que se quieran desbordar las matrículas universitarias, en pos
de la utopía de alzar los niveles de la cultura nacional, o para suplir
el éxodo masivo de graduados, y menos aun que se les quiera atar a sus
deberes con el uso de amenazas y controles. Aunque no existen
estadísticas públicas sobre la emigración de graduados universitarios,
yo me aventuraría a declarar que al menos uno de cada cinco egresados
abandona definitivamente el país antes de haber cumplido cinco años de
servicio laboral. Aunque las cifras más reales deben oscilar entre el 15
y el 40 por ciento de los graduados universitarios, si se cuenta un
período de diez años posterior a su titulación. No son pocos los
licenciados a los que se les ha escuchado decir que, de su aula (con más
de 20 alumnos) solamente quedan tres personas, o simplemente él.
Garantizar empleos verdaderamente dignos, con salarios más reales y
valiosos, que eleven el prestigio del intelectual y el papel del
conocimiento profesional en la sociedad, serán las únicas vías de
revertir esta fuga que nos priva de las mejores gemas de nuestro tesoro
ilustrado. Diversidad, respeto, diálogo, tolerancia, libertad y civismo,
deben ser las premisas de nuestra educación futura, cuyas semillas
debemos cultivar hoy.
http://www.cubanet.org/articulos/polvos-cenizas-y-diamantes-de-la-educacion-en-cuba/
Viernes, Junio 29, 2012 | Por David Canela Piña
LA HABANA, Cuba, junio, www.cubanet.org -Leí hace poco una estadística
sobre la disminución del presupuesto cubano dedicado a la educación.
Decía que los fondos dispuestos para el 2005 habían sido de 525 millones
de pesos, y en el 2010, tan sólo de 62 millones de pesos –menos de la
octava parte de la cifra anterior. Lamentablemente no pude corroborar
esas cifras, pues cuando consulté la página web de la Oficina Nacional
de Estadísticas, la mayoría de las tablas que se exhibían en el apartado
de educación estaban relacionadas con matrículas, estudiantes,
becarios,… En ninguna parte se leían etiquetas que incluyeran palabras
como fondos púbicos, presupuesto, inversiones. No es una sorpresa para
nadie, ya que el silencio estadístico en Cuba alcanza dimensiones
siderales cuando se tratan de ocultar los problemas de la sociedad
civil. Un ejemplo sencillo, desde hace algunos años el tema de la droga
dejó de ser un tabú en los medios de comunicación, pero todavía no se
declara el índice de afectados por esa adicción.
Esta caída en el presupuesto educativo podría tal vez explicar el hecho
de que la Facultad de Física de la Universidad de la Habana esté cerrada
desde el año 2006, y parezca hoy un edificio fantasma, con hierbas que
crecen entre las grietas del mármol y en las paredes, ventanas rotas o
ausentes, y una cerca perimetral a través de la cual no se observa a
nadie en el interior del inmueble, inaugurado en 1927 como sede de la
Escuela de Ingenieros y Arquitectos. O por qué la Cátedra Humboldt, una
academia de enseñanza de la lengua germana, adyacente a los muros de la
Colina Universitaria, se esté cayendo a pedazos hace más de una década.
Aurelio, un profesor del primer Contingente Pedagógico, con más de
cuarenta años de experiencia, cree que parte de esos recortes provengan
del uso extensivo de alumnos ayudantes, adiestrados y profesores por
contrata, los cuales hacen trabajos equivalentes al de los profesores
con plaza fija, pero reciben un salario mucho menor, o incluso un
estipendio. Rodolfo, un joven ex-profesor de la Universidad habanera,
opina que ser profesor universitario ya no es una buena opción, debido
al excesivo trabajo burocrático (a menudo sazonado con ideología
política) y la corta paga. Y Alfredo, quien ha dado clases en las Sedes
Universitarias Municipales, argumenta que una las razones principales
del desprestigio que han adquirido los profesores en la sociedad cubana
se debe al empobrecimiento de su estatus económico. Además, si algún
adarme de prestigio le quedaba al magisterio cubano, fue empujado al
barranco con las graduaciones de los llamados "maestros emergentes",
salidos en el fragor de la Batalla de Ideas ideada por Fidel Castro.
Uno de los mayores temores que guardo sobre el futuro en Cuba es el de
la posible privatización masiva de la educación y la salud públicas, al
estilo chino. Pero si las fuentes de la economía cubana muestran signos
de mengua progresiva, ¿de dónde van a salir los fondos necesarios para
sufragar los sectores "improductivos" –aunque indispensables– de la
sociedad? De todas formas, no hay tener prejuicios ni miedo cerval. Las
escuelas privadas ya existen en Cuba, y se llaman popularmente como
Escuelas española, francesa, rusa, italiana, e internacional (o
inglesa), y originalmente estaban destinadas a los hijos de los
diplomáticos acreditados en La Habana, aunque hoy pueden acceder algunos
cubanos descendientes de funcionarios gubernamentales con origen en esas
nacionalidades. La igualdad nunca fue completa, porque incluso en la
época dorada del igualitarimo (años 70 y 80s) existían las escuelas
vocacionales de ciencias exactas, que reu-nían a los adolescentes y
jóvenes más talentosos de una provincia, con el fin de prepararlos como
la futura vanguardia científica del país, destinada a desarrollar su
potencial tecnológico.
Sin embargo, creo en un futuro de pluralidad educativa. El peligro mayor
no está en que existan escuelas privadas, con colegios para los niños
ricos e internados para los niños pobres, sino en que todas las escuelas
sean pobres, o que los más pobres no tengan ninguna escuela.
En la sociedad civil cubana se están dando muestras de desconfianza
hacia la calidad de la educación pública. Un caso simple se ve cuando un
padre no matricula a su hijo en la escuela de barrio que le corresponde,
porque es "problemática", y lo inscribe en otra del Vedado. Pero hay
tendencias mucho más palpables y generalizadas.
En el ámbito de la educación pública, así como en la salud, va
arraigando cada vez más la costumbre de hacerles "regalos" a los
maestros y a los médicos: en parte por solidaridad con sus magros
salarios, en parte por un "cariñoso" soborno –más explícito en la
función de los maestros, para que aprueben a los alumnos negligentes;
más implícito en el caso de los médicos, para que se tomen un "interés
especial" en el paciente.
Otra de las costumbres que se ha extendido entre los padres es la de
contratar a profesores particulares para que repasen a sus hijos,
generalmente con vistas a las pruebas de ingreso al preuniversitario o
la universidad. Y muchas veces esos profesores no son viejitos
retirados, sino los mismos profesores que dan clases diurnas en las
aulas del Estado, y que luego deben aumentar sus ingresos personales
enseñando a discípulos privados, o a extranjeros. Usualmente, los
precios de cada clase oscilan entre los 20 pesos moneda nacional, y los
2 pesos convertibles, dependiendo del número de estudiantes, pues si un
alumno convoca a otros, puede haber una rebaja per cápita.
Estos ejemplos ilustran cómo la sociedad civil se está moviendo
ligeramente hacia una ligera y desarticulada privatización de esos
servicios básicos.
El Estado cubano, principal responsable de la actualización de los
programas de estudio, no les ha hecho cambios significativos desde los
albores del Período Especial, y, sobre todo los de la enseñanza media,
están obsoletos. Por ejemplo, de los libros de texto de Décimo Grado, el
más "actualizado" es del año 1996, aunque la mayoría han sido revisados
y corregidos a comienzos del presente siglo. La enseñanza de la Historia
Universal no recoge los sucesos posteriores a la caída del Muro de
Berlín, y no existe un Atlas escolar actualizado donde se muestren los
países que emergieron tras la desintegración del campo socialista, por
no mencionar a Sudán del Sur. Estos "retrasos" informativos, unidos a la
gastada "crisis de valores", han incentivado la exploración y la
recurrencia de otras fuentes de educación.
Muchos padres llevan a sus hijos a las iglesias cristianas, y algunas
instituciones cuentan ya con un elevado prestigio académico y
reconocimiento de la comunidad, como el Convento de San Juan de Letrán,
ubicado en el Vedado habanero, que ofrece cursos de idiomas, computación
y cultura general, muy populares entre los jóvenes.
En algún momento volverán las escuelas católicas, y puede que también se
formen algunas con programas especiales, como las que profundicen en los
temas de la racialidad y la descolonización. Si además de Grecia, Roma y
Alemania, se diseñan programas que estudien la cultura y la historia de
Nigeria, el Congo y Sudáfrica, y donde se incluyan más los relatos de la
esclavitud –bebiendo por ejemplo de los estudios antropológicos y de la
obra de José Antonio Saco– y se destaque más la visión de los vencidos;
quedaría a la entera responsabilidad de los padres. Y tal vez haya
quienes quieran rescatar las famosas Escuelas Normales, y las de Artes y
Oficios.
Creo además que la enseñanza debe ser más autóctona, y orientarse hacia
el reconocimiento de los horizontes nacionales. Es probable que un joven
cubano pueda identificar más de cien marcas comerciales, entre comida,
ropa, zapatos, automóviles, computadoras y teléfonos celulares, y sin
embargo no sea capaz de distinguir una cifra aproximada de flores,
pájaros y árboles, aunque no sean cubanos. Recuerdo cuando era niño,
haber tenido un álbum de postales sobre la historia de Cuba, en el cual
uno recortaba las imágenes numeradas del final y las iba pegando en un
recuadro que tenía al pie la información sucinta del hecho histórico.
Allí supe por primera vez, asociados a una imagen alusiva, del primer
bojeo a la Isla, de la matanza de Caonao, de las insurrecciones
lideradas por Hatuey y Guamá, y de las sublevaciones de vegueros en el
siglo XVIII. Una idea similar podría hacerse, eligiendo cincuenta flores
típicas, cincuenta aves y cincuenta árboles, que podrían distinguirse
por su valor de frecuencia o de rareza, y por sus valores estéticos,
simbólicos, literarios, endémicos, religiosos, y medicinales.
En cuanto a la educación musical, creo que en vez de enseñarles a los
niños (¡todavía!) canciones dedicadas a Fidel Castro y al Che Guevara,
debieran instruirlos –en la medida de sus capacidades– para diferenciar
un son de un danzón, y un danzonete, una rumba de un guaguancó, y la
guaracha, el mambo, el chachachá, el montuno y el changüí.
A la educación cubana le urge su despolitización. Hay que enseñar la
Historia de Cuba, pero que cada escuela elija los ingredientes que más
le gusten, sin caer en maniqueísmos, silencios y vacíos dudosos,
idolatrías y fatalismos.
Creo en la autonomía universitaria, y en que debe estar explícitamente
amparada en la Constitución de la República, pues la Academia debe ser
el símbolo y la quintaesencia de la libertad de expresión universal. La
Universidad debe ser la Tierra Santa de la sociedad civil cubana, su
templo mayor. Debe tener autonomía ideológica, para que en ella
coexistan y dialoguen cátedras marxistas, liberales, estructuralistas,
de religiones, feministas y postcoloniales. Y debe tener autonomía
económica y administrativa, para que no dependa en exceso de las
políticas de recortes de los gobiernos, los cuales debieran
comprometerse a financiar un por ciento mayoritario de sus gastos. Las
universidades debieran explotar más su patrimonio cultural,
arquitectónico, histórico, docente y científico, a través de la
promoción de sus museos, el alquiler de sus aulas y salas de
conferencia, el intercambio académico de alumnos, y las lecciones y
cursos de los profesores eminentes, los cuales podrían donarle a la
institución una modesta parte de los ingresos que recauden de sus
presentaciones en Universidades privadas.
Es inútil que se quieran desbordar las matrículas universitarias, en pos
de la utopía de alzar los niveles de la cultura nacional, o para suplir
el éxodo masivo de graduados, y menos aun que se les quiera atar a sus
deberes con el uso de amenazas y controles. Aunque no existen
estadísticas públicas sobre la emigración de graduados universitarios,
yo me aventuraría a declarar que al menos uno de cada cinco egresados
abandona definitivamente el país antes de haber cumplido cinco años de
servicio laboral. Aunque las cifras más reales deben oscilar entre el 15
y el 40 por ciento de los graduados universitarios, si se cuenta un
período de diez años posterior a su titulación. No son pocos los
licenciados a los que se les ha escuchado decir que, de su aula (con más
de 20 alumnos) solamente quedan tres personas, o simplemente él.
Garantizar empleos verdaderamente dignos, con salarios más reales y
valiosos, que eleven el prestigio del intelectual y el papel del
conocimiento profesional en la sociedad, serán las únicas vías de
revertir esta fuga que nos priva de las mejores gemas de nuestro tesoro
ilustrado. Diversidad, respeto, diálogo, tolerancia, libertad y civismo,
deben ser las premisas de nuestra educación futura, cuyas semillas
debemos cultivar hoy.
http://www.cubanet.org/articulos/polvos-cenizas-y-diamantes-de-la-educacion-en-cuba/
jueves, 28 de junio de 2012
Centro católico convoca nuevo curso de máster empresarial en La Habana
http://www.cubaencuentro.com/cuba/noticias/centro-catolico-convoca-nuevo-curso-de-master-empresarial-en-la-habana-278033
Iglesia Católica, Educación
Centro católico convoca nuevo curso de máster empresarial en La Habana
El curso, cuya primera edición abrió en 2011, debe comenzar en
septiembre con un claustro de profesores de la Universidad Católica San
Antonio de Murcia
Agencias, La Habana | 28/06/2012 7:31 pm
El Centro Cultural Padre Félix Varela, dependiente del Arzobispado de La
Habana, y la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), de
España, han convocado la segunda edición del inédito máster empresarial
ofertado desde el año pasado en la Isla para fomentar habilidades en la
dirección de empresas, reportó la agencia española Efe.
El curso, cuya primera edición abrió en 2011, debe comenzar en
septiembre con un claustro de profesores de la UCAM e invitados que
impartirán materias como marketing, ética empresarial, estrategia y
empresa, y economía financiera y contabilidad, según divulgó hoy la
publicación católica Espacio Laical.
El Máster en Dirección de Empresas (MBA) de la UCAM en La Habana tendrá
35 plazas y busca formar habilidades y conocimientos avanzados en
dirección de empresas "con un enfoque especial en la creación de pymes y
micropymes".
La realización del máster en el Centro Cultural Padre Félix Varela,
antigua sede del Seminario de San Carlos y San Ambrosio, constituye una
inusual experiencia en Cuba, donde el sistema educativo está controlado
por el Estado.
Desde hace meses ese centro desarrolla diversas actividades culturales y
educativas, incluidos debates sobre asuntos de la realidad cubana como
la reconciliación con el exilio, y actualmente proyecta impartir una
licenciatura universitaria de Humanidades.
Estas iniciativas tienen lugar en momentos en que la Iglesia Católica en
Cuba ocupa un renovado papel como mediadora e interlocutora del
Gobierno, tras el inédito diálogo que abrieron en 2010 el gobernante
Raúl Castro y el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana.
Iglesia Católica, Educación
Centro católico convoca nuevo curso de máster empresarial en La Habana
El curso, cuya primera edición abrió en 2011, debe comenzar en
septiembre con un claustro de profesores de la Universidad Católica San
Antonio de Murcia
Agencias, La Habana | 28/06/2012 7:31 pm
El Centro Cultural Padre Félix Varela, dependiente del Arzobispado de La
Habana, y la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), de
España, han convocado la segunda edición del inédito máster empresarial
ofertado desde el año pasado en la Isla para fomentar habilidades en la
dirección de empresas, reportó la agencia española Efe.
El curso, cuya primera edición abrió en 2011, debe comenzar en
septiembre con un claustro de profesores de la UCAM e invitados que
impartirán materias como marketing, ética empresarial, estrategia y
empresa, y economía financiera y contabilidad, según divulgó hoy la
publicación católica Espacio Laical.
El Máster en Dirección de Empresas (MBA) de la UCAM en La Habana tendrá
35 plazas y busca formar habilidades y conocimientos avanzados en
dirección de empresas "con un enfoque especial en la creación de pymes y
micropymes".
La realización del máster en el Centro Cultural Padre Félix Varela,
antigua sede del Seminario de San Carlos y San Ambrosio, constituye una
inusual experiencia en Cuba, donde el sistema educativo está controlado
por el Estado.
Desde hace meses ese centro desarrolla diversas actividades culturales y
educativas, incluidos debates sobre asuntos de la realidad cubana como
la reconciliación con el exilio, y actualmente proyecta impartir una
licenciatura universitaria de Humanidades.
Estas iniciativas tienen lugar en momentos en que la Iglesia Católica en
Cuba ocupa un renovado papel como mediadora e interlocutora del
Gobierno, tras el inédito diálogo que abrieron en 2010 el gobernante
Raúl Castro y el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana.
Graduación en universidad élite termina con violencia
Graduación en universidad élite termina con violencia
Miércoles, Junio 27, 2012 | Por Yaremis Flores
LA HABANA, Cuba, 27 de junio (Yaremis Flores, www.cubanet.org) – Un
estudiante de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) agredió a
otro el pasado 22 de junio durante la ceremonia de graduación en ese
centro élite.
Alfredo Curós Llera, alumno de quinto año, le causó una fractura de
clavícula y heridas en el ojo izquierdo a Osiel Sánchez Ávila, informó
una enfermera del centro que prefirió el anonimato.
A raíz de lo sucedido, una estudiante que no quiso revelar su nombre,
afirmó que Alfredo había ingerido bebidas alcohólicas, y reconoció que
"algunos estudiantes consumen alcohol en la facultad, a escondidas y de
forma habitual".
La alumna también comentó sobre un hecho similar ocurrido el mes pasado.
"Un estudiante de cuarto año fue expulsado por lesionar a otro con un
arma blanca", dijo.
Sánchez Ávila se encuentra ingresado en el hospital Ernesto Ché Guevara.
Sus padres, vinieron a visitarlo desde su natal pueblo de Mariel, e
indignados dijeron:"Esto no se va a quedar así. El que dañó a Osiel
responderá penalmente".
La dirección del centro amenazó con retirarle el título al recién
graduado por la indisciplina, mientras Curós Llera se encuentra detenido
por un posible delito de lesiones.
Fundada en 2002, el objetivo de la UCI es informatizar al país y
desarrollar la industria del software. Creada como parte de la "Batalla
de ideas", es un centro de estudios universitarios en el municipio
habanero de Boyeros que fue impulsado por el gobierno cubano para formar
"ciberpolicías" que censuren las conexiones de internet en la isla.
yaremisflorez@gmail.com
http://www.cubanet.org/noticias/graduacion-en-universidad-elite-termina-con-violencia/
Miércoles, Junio 27, 2012 | Por Yaremis Flores
LA HABANA, Cuba, 27 de junio (Yaremis Flores, www.cubanet.org) – Un
estudiante de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) agredió a
otro el pasado 22 de junio durante la ceremonia de graduación en ese
centro élite.
Alfredo Curós Llera, alumno de quinto año, le causó una fractura de
clavícula y heridas en el ojo izquierdo a Osiel Sánchez Ávila, informó
una enfermera del centro que prefirió el anonimato.
A raíz de lo sucedido, una estudiante que no quiso revelar su nombre,
afirmó que Alfredo había ingerido bebidas alcohólicas, y reconoció que
"algunos estudiantes consumen alcohol en la facultad, a escondidas y de
forma habitual".
La alumna también comentó sobre un hecho similar ocurrido el mes pasado.
"Un estudiante de cuarto año fue expulsado por lesionar a otro con un
arma blanca", dijo.
Sánchez Ávila se encuentra ingresado en el hospital Ernesto Ché Guevara.
Sus padres, vinieron a visitarlo desde su natal pueblo de Mariel, e
indignados dijeron:"Esto no se va a quedar así. El que dañó a Osiel
responderá penalmente".
La dirección del centro amenazó con retirarle el título al recién
graduado por la indisciplina, mientras Curós Llera se encuentra detenido
por un posible delito de lesiones.
Fundada en 2002, el objetivo de la UCI es informatizar al país y
desarrollar la industria del software. Creada como parte de la "Batalla
de ideas", es un centro de estudios universitarios en el municipio
habanero de Boyeros que fue impulsado por el gobierno cubano para formar
"ciberpolicías" que censuren las conexiones de internet en la isla.
yaremisflorez@gmail.com
http://www.cubanet.org/noticias/graduacion-en-universidad-elite-termina-con-violencia/
lunes, 25 de junio de 2012
Los últimos estudiantes saharauíes en la Isla de la Juventud
Los últimos estudiantes saharauíes en la Isla de la Juventud
Lunes, 25 de Junio de 2012 00:10
Escrito por Luis Cino Álvarez
Cuba actualidad Arroyo Naranjo, La Habana, (PD) Desde la segunda mitad
de los años 70, el internacionalismo cubano también llegó hasta el
Sahara Occidental.
Los nacionalistas del Frente Popular de Liberación de Saguía el-Hamra y
Río de Oro (POLISARIO), en su guerra contra los ocupantes marroquíes,
contaron con el apoyo de Cuba, que junto a Argelia y Libia, les hacían
llegar un copioso suministro de armas soviéticas, principalmente
fusiles Kalashnikov y lanzacohetes múltiples.
El Sahara Occidental fue una posesión colonial española durante casi 90
años. En febrero de 1976, solo unos meses después de la Marcha Verde,
ordenada por el rey marroquí Hassan II para anexarse el Sahara
Occidental, España cedió a Marruecos la soberanía sobre ese territorio.
Pero los marroquíes tuvieron que enfrentar la furiosa resistencia del
Frente POLISARIO, que había sido creado en 1973.
La guerra fue cruenta y larga. Sus principales víctimas fueron millares
de nómadas que habitaban los disputados territorios. Sometidos a
carencias y privaciones, se vieron atrapados en tierra de nadie entre el
fuego cruzado de dos enemigos despiadados. Por un lado, las tácticas de
tierra arrasada del ejército marroquí. Por el otro, los abusos y rigores
doctrinarios del Frente POLISARIO en los campos de refugiados.
De aquellos campamentos rodeados por alambradas y muros fortificados,
salieron hace más de 30 años los primeros niños y adolescentes
saharauíes de ambos sexos que fueron enviados a estudiar a Cuba. La
mayor parte eran huérfanos o hijos de prisioneros.
Fueron enviados a escuelas en el campo en la Isla de la Juventud
(antigua Isla de Pinos), donde estudiaban también muchachos de países
africanos. Allí, además del trabajo agrícola, el adoctrinamiento
político era una asignatura escolar, la más importante. Cuba quería
exportar el hombre nuevo que decía Che Guevara, también al Sahara.
Les inculcaron el amor a Fidel Castro y el odio al imperialismo, los
Estados Unidos e Israel. Les enseñaron que "el futuro pertenecía por
entero al socialismo". Intentaron hacerles olvidar sus creencias
religiosas y sus costumbres. En esto, la necesidad pudo más que el
adoctrinamiento. Cuando en días festivos servían carne de cerdo en el
comedor, tuvieron que violar los mandamientos del Corán y devorarla. Su
magra dieta no les permitía escoger.
Algunos que terminaron carreras universitarias, pasaron en Cuba hasta
10 años. En ese tiempo no tuvieron el menor contacto –ni siquiera por
correo- con sus familiares, si los tenían. Su único contacto con su
tierra se limitó a alguna de las visitas a Cuba del líder saharaui
Mohamed Abdelazis o de alguna delegación del Frente POLISARIO. Pero con
ellos no se podía enviar mensajes ni averiguar por la familia. Todo se
limitaba a escuchar arengas y a corear consignas en actos políticos.
Hace una semana, vestidos con chilabas, entre consignas y banderas, se
graduaron de bachillerato los últimos catorce estudiantes saharauíes que
quedaban en la Isla de la Juventud. La depauperada economía cubana ya
no puede darse el lujo de ser tan solidaria como antes con los pueblos
que no tienen con qué reciprocar la solidaridad.
Los graduados hablan el español casi como los cubanos. Algunos hasta
dicen "asere" y aprendieron a bailar casino. Pero de su tiempo en la
isla se llevan escasos buenos recuerdos. Lo demás es la memoria de
una soledad inmensa y desoladora.
Desarraigados, entre añoranzas por sus familias y su tierra, pasaron
los años, perdieron la inocencia, se hicieron hombres y mujeres.
Cuando regresen con sus diplomas a los campamentos del desierto, la
única diferencia que hallarán muchos de estos jóvenes es que sus
familiares ya no estarán. Tal vez les sea difícil incluso encontrar a
alguien a quien preguntar si todavía viven. En los campamentos del
desierto no se muere solo de hambre o enfermedades. Y hay casos de
muertes y desapariciones de las que nadie quiere hablar.
Por lo demás, seguirán los muros, las alambradas, la falta de agua,
medicinas y alimentos. Y los rigores doctrinarios del Frente POLISARIO,
que pese a la tregua impuesta por la ONU hace más de veinte años, no
renuncia a la independencia, aunque tenga que volver a la guerra. Y a
mantener a los suyos en un puño. Pero se supone que los jóvenes que
estudiaron en Cuba estén preparados.
Para Cuba actualidad: luicino2012@gmail.com
http://primaveradigital.org/primavera/internacional/52-mundo/4418-los-ultimos-estudiantes-saharauies-en-la-isla-de-la-juventud.html
Lunes, 25 de Junio de 2012 00:10
Escrito por Luis Cino Álvarez
Cuba actualidad Arroyo Naranjo, La Habana, (PD) Desde la segunda mitad
de los años 70, el internacionalismo cubano también llegó hasta el
Sahara Occidental.
Los nacionalistas del Frente Popular de Liberación de Saguía el-Hamra y
Río de Oro (POLISARIO), en su guerra contra los ocupantes marroquíes,
contaron con el apoyo de Cuba, que junto a Argelia y Libia, les hacían
llegar un copioso suministro de armas soviéticas, principalmente
fusiles Kalashnikov y lanzacohetes múltiples.
El Sahara Occidental fue una posesión colonial española durante casi 90
años. En febrero de 1976, solo unos meses después de la Marcha Verde,
ordenada por el rey marroquí Hassan II para anexarse el Sahara
Occidental, España cedió a Marruecos la soberanía sobre ese territorio.
Pero los marroquíes tuvieron que enfrentar la furiosa resistencia del
Frente POLISARIO, que había sido creado en 1973.
La guerra fue cruenta y larga. Sus principales víctimas fueron millares
de nómadas que habitaban los disputados territorios. Sometidos a
carencias y privaciones, se vieron atrapados en tierra de nadie entre el
fuego cruzado de dos enemigos despiadados. Por un lado, las tácticas de
tierra arrasada del ejército marroquí. Por el otro, los abusos y rigores
doctrinarios del Frente POLISARIO en los campos de refugiados.
De aquellos campamentos rodeados por alambradas y muros fortificados,
salieron hace más de 30 años los primeros niños y adolescentes
saharauíes de ambos sexos que fueron enviados a estudiar a Cuba. La
mayor parte eran huérfanos o hijos de prisioneros.
Fueron enviados a escuelas en el campo en la Isla de la Juventud
(antigua Isla de Pinos), donde estudiaban también muchachos de países
africanos. Allí, además del trabajo agrícola, el adoctrinamiento
político era una asignatura escolar, la más importante. Cuba quería
exportar el hombre nuevo que decía Che Guevara, también al Sahara.
Les inculcaron el amor a Fidel Castro y el odio al imperialismo, los
Estados Unidos e Israel. Les enseñaron que "el futuro pertenecía por
entero al socialismo". Intentaron hacerles olvidar sus creencias
religiosas y sus costumbres. En esto, la necesidad pudo más que el
adoctrinamiento. Cuando en días festivos servían carne de cerdo en el
comedor, tuvieron que violar los mandamientos del Corán y devorarla. Su
magra dieta no les permitía escoger.
Algunos que terminaron carreras universitarias, pasaron en Cuba hasta
10 años. En ese tiempo no tuvieron el menor contacto –ni siquiera por
correo- con sus familiares, si los tenían. Su único contacto con su
tierra se limitó a alguna de las visitas a Cuba del líder saharaui
Mohamed Abdelazis o de alguna delegación del Frente POLISARIO. Pero con
ellos no se podía enviar mensajes ni averiguar por la familia. Todo se
limitaba a escuchar arengas y a corear consignas en actos políticos.
Hace una semana, vestidos con chilabas, entre consignas y banderas, se
graduaron de bachillerato los últimos catorce estudiantes saharauíes que
quedaban en la Isla de la Juventud. La depauperada economía cubana ya
no puede darse el lujo de ser tan solidaria como antes con los pueblos
que no tienen con qué reciprocar la solidaridad.
Los graduados hablan el español casi como los cubanos. Algunos hasta
dicen "asere" y aprendieron a bailar casino. Pero de su tiempo en la
isla se llevan escasos buenos recuerdos. Lo demás es la memoria de
una soledad inmensa y desoladora.
Desarraigados, entre añoranzas por sus familias y su tierra, pasaron
los años, perdieron la inocencia, se hicieron hombres y mujeres.
Cuando regresen con sus diplomas a los campamentos del desierto, la
única diferencia que hallarán muchos de estos jóvenes es que sus
familiares ya no estarán. Tal vez les sea difícil incluso encontrar a
alguien a quien preguntar si todavía viven. En los campamentos del
desierto no se muere solo de hambre o enfermedades. Y hay casos de
muertes y desapariciones de las que nadie quiere hablar.
Por lo demás, seguirán los muros, las alambradas, la falta de agua,
medicinas y alimentos. Y los rigores doctrinarios del Frente POLISARIO,
que pese a la tregua impuesta por la ONU hace más de veinte años, no
renuncia a la independencia, aunque tenga que volver a la guerra. Y a
mantener a los suyos en un puño. Pero se supone que los jóvenes que
estudiaron en Cuba estén preparados.
Para Cuba actualidad: luicino2012@gmail.com
http://primaveradigital.org/primavera/internacional/52-mundo/4418-los-ultimos-estudiantes-saharauies-en-la-isla-de-la-juventud.html
viernes, 22 de junio de 2012
Comenzaron los exámenes y la corrupción
Comenzaron los exámenes y la corrupción
Jueves, 21 de Junio de 2012 17:15
Escrito por Ainí Martin Valero
Cuba noticias Regla, La Habana, (PD) El lunes 18 de junio comenzaron en
las escuelas Secundarias Básicas y las Primarias los exámenes finales.
Muchos alumnos que no están totalmente preparados para aprobar, deben
"comprar" el aprobado de su grado.
"Desde hace años"-dice Ana- mama de un adolescentes, "las profesoras se
afilan los dientes pues muchas madres envían buenos regalos y hasta
dinero para que sus hijos sean aprobados en las pruebas de fin de curso".
Pero según Teresa otros niños estudian hasta altas horas de la noche
para poder aprobar el curso escolar 2010-2011 que casi concluye. "Mi
familia es muy humilde y mi hijo debe esforzarse mucho para aprobar el
grado, porque yo si no tengo para hacer regalos".
Entre tanto la mayoría de las escuelas están en muy mal estado y muchos
maestros, cansados de tan mal salario, abandonan la escuela a mitad de
curso y eso proporciona un bajo nivel académico.
Para Cuba noticias: ainimv@yahoo.com
http://primaveradigital.org/primavera/cuba-noticias/3-ultimas-noticias/4406-comenzaron-los-examenes-y-la-corrupcion.html
Jueves, 21 de Junio de 2012 17:15
Escrito por Ainí Martin Valero
Cuba noticias Regla, La Habana, (PD) El lunes 18 de junio comenzaron en
las escuelas Secundarias Básicas y las Primarias los exámenes finales.
Muchos alumnos que no están totalmente preparados para aprobar, deben
"comprar" el aprobado de su grado.
"Desde hace años"-dice Ana- mama de un adolescentes, "las profesoras se
afilan los dientes pues muchas madres envían buenos regalos y hasta
dinero para que sus hijos sean aprobados en las pruebas de fin de curso".
Pero según Teresa otros niños estudian hasta altas horas de la noche
para poder aprobar el curso escolar 2010-2011 que casi concluye. "Mi
familia es muy humilde y mi hijo debe esforzarse mucho para aprobar el
grado, porque yo si no tengo para hacer regalos".
Entre tanto la mayoría de las escuelas están en muy mal estado y muchos
maestros, cansados de tan mal salario, abandonan la escuela a mitad de
curso y eso proporciona un bajo nivel académico.
Para Cuba noticias: ainimv@yahoo.com
http://primaveradigital.org/primavera/cuba-noticias/3-ultimas-noticias/4406-comenzaron-los-examenes-y-la-corrupcion.html
miércoles, 20 de junio de 2012
El “paradigma” cubano de acceso a la educación superior
El "paradigma" cubano de acceso a la educación superior
Miércoles, 20 de Junio de 2012 02:53
Escrito por Julio Antonio Aleaga Pesant
universidadCuba actualidad, Cerro, La Habana (PD) Un refrán muy
recurrente apunta que: "No hay peor ciego que el que no quiere ver". En
esos términos podríamos referirnos a los representantes de más de
treinta universidades de América Latina y Europa, que acaban de celebrar
en La Habana un Seminario Internacional sobre Educación Superior y
Grupos Vulnerables.
Los académicos argumentaron que escogieron a Cuba como sede del evento
debido a las "bondades" que exhibe la isla en lo referido al acceso a
ese tipo de educación: la gratuidad de los estudios, así como la no
distinción por conceptos de género, color de la piel o procedencia
social. Un criterio que fue reafirmado por el señor José Luis Toledo,
decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, y
diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Resulta poco menos que increíble que estos señores no adviertan -o no
quieran advertir- que entre nosotros se enseñorea una exclusión no menos
lacerante que las anteriores: la político-ideológica. Es decir, que aquí
en Cuba no le cierran las puertas de la Universidad ni a un negro, ni a
una mujer, ni a un rico o un pobre; pero si el aspirante se declara
abiertamente como no simpatizante del gobierno, le expresan por lo claro
que la Universidad no es para él. Y no se trata de una reacción
coyuntural ante los vaivenes del proceso revolucionario. Más bien
clasifica como una estrategia que se emparenta con la definitoria "fuera
de Revolución, nada", con la que el máximo líder les expuso bien
temprano a los intelectuales cuáles eran las reglas del juego. Dos
ejemplos, entre los muchos que podría citarse, sirven para ilustrar lo
que hemos señalado.
En 1979 la revolución cubana aparentaba buena salud. El país se había
institucionalizado según el modelo soviético, y la colosal ayuda del
Kremlin había dejado atrás el lúgubre período que siguió al desastre de
la zafra de los diez millones. Sin embargo, las autoridades se sintieron
intranquilas debido a las crecientes críticas que circulaban en los
predios universitarios, y que alcanzaban a los principales dirigentes de
la revolución.
En esas condiciones, el entonces primer secretario de la Unión de
Jóvenes Comunistas (UJC), Luis Orlando Domínguez, se reunió con los
militantes de esa organización en la Universidad de La Habana y, en
medio de un acalorado discurso, insistió en dos ideas esenciales: los
dirigentes históricos de la Revolución eran intocables, y la Universidad
era solo para los revolucionarios.
De inmediato comenzó una serie de reuniones a nivel de aulas y brigadas,
conocidas como Proceso de Profundización de la Conciencia, y que a la
postre arrojaron la expulsión de cientos de estudiantes que no podían
demostrar su adhesión al gobierno.
Más para acá en el tiempo, otro máximo dirigente de la UJC, Julio
Martínez, afirmó lo siguiente en el resumen del curso escolar 2008-2009
en el Ministerio de Educación Superior: "En las universidades no tienen
espacio aquellos que no son revolucionarios -ni estudiantes ni
profesores-, y son las fuerzas políticas las que tienen la autoridad
para hacerlos salir de ese espacio que no merecen"1. Imaginen lo que eso
significa en condiciones de total monopolio de la educación por parte
del Estado.
Ni la actual dirigencia de la UJC, ni la presidencia de la Federación de
Estudiantes Universitarios (FEU), ni el nuevo zar de la política
educacional cubana, Miguel Díaz-Canel Bermúdez -sustituto en esas
funciones del "Gallego" Fernández-, han modificado en lo más mínimo la
postura oficialista al respecto. Ahí tienen los señores académicos
europeos y latinoamericanos participantes en el referido Seminario una
muestra de cuáles son los grupos vulnerables en Cuba con miras al
ingreso en las universidades.
Para Cuba actualidad: orlandofs21@yahoo.com
http://primaveradigital.org/primavera/component/content/article/121-sociedad/4383-el-paradigma-cubano-de-acceso-a-la-educacion-superior.html
Miércoles, 20 de Junio de 2012 02:53
Escrito por Julio Antonio Aleaga Pesant
universidadCuba actualidad, Cerro, La Habana (PD) Un refrán muy
recurrente apunta que: "No hay peor ciego que el que no quiere ver". En
esos términos podríamos referirnos a los representantes de más de
treinta universidades de América Latina y Europa, que acaban de celebrar
en La Habana un Seminario Internacional sobre Educación Superior y
Grupos Vulnerables.
Los académicos argumentaron que escogieron a Cuba como sede del evento
debido a las "bondades" que exhibe la isla en lo referido al acceso a
ese tipo de educación: la gratuidad de los estudios, así como la no
distinción por conceptos de género, color de la piel o procedencia
social. Un criterio que fue reafirmado por el señor José Luis Toledo,
decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, y
diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Resulta poco menos que increíble que estos señores no adviertan -o no
quieran advertir- que entre nosotros se enseñorea una exclusión no menos
lacerante que las anteriores: la político-ideológica. Es decir, que aquí
en Cuba no le cierran las puertas de la Universidad ni a un negro, ni a
una mujer, ni a un rico o un pobre; pero si el aspirante se declara
abiertamente como no simpatizante del gobierno, le expresan por lo claro
que la Universidad no es para él. Y no se trata de una reacción
coyuntural ante los vaivenes del proceso revolucionario. Más bien
clasifica como una estrategia que se emparenta con la definitoria "fuera
de Revolución, nada", con la que el máximo líder les expuso bien
temprano a los intelectuales cuáles eran las reglas del juego. Dos
ejemplos, entre los muchos que podría citarse, sirven para ilustrar lo
que hemos señalado.
En 1979 la revolución cubana aparentaba buena salud. El país se había
institucionalizado según el modelo soviético, y la colosal ayuda del
Kremlin había dejado atrás el lúgubre período que siguió al desastre de
la zafra de los diez millones. Sin embargo, las autoridades se sintieron
intranquilas debido a las crecientes críticas que circulaban en los
predios universitarios, y que alcanzaban a los principales dirigentes de
la revolución.
En esas condiciones, el entonces primer secretario de la Unión de
Jóvenes Comunistas (UJC), Luis Orlando Domínguez, se reunió con los
militantes de esa organización en la Universidad de La Habana y, en
medio de un acalorado discurso, insistió en dos ideas esenciales: los
dirigentes históricos de la Revolución eran intocables, y la Universidad
era solo para los revolucionarios.
De inmediato comenzó una serie de reuniones a nivel de aulas y brigadas,
conocidas como Proceso de Profundización de la Conciencia, y que a la
postre arrojaron la expulsión de cientos de estudiantes que no podían
demostrar su adhesión al gobierno.
Más para acá en el tiempo, otro máximo dirigente de la UJC, Julio
Martínez, afirmó lo siguiente en el resumen del curso escolar 2008-2009
en el Ministerio de Educación Superior: "En las universidades no tienen
espacio aquellos que no son revolucionarios -ni estudiantes ni
profesores-, y son las fuerzas políticas las que tienen la autoridad
para hacerlos salir de ese espacio que no merecen"1. Imaginen lo que eso
significa en condiciones de total monopolio de la educación por parte
del Estado.
Ni la actual dirigencia de la UJC, ni la presidencia de la Federación de
Estudiantes Universitarios (FEU), ni el nuevo zar de la política
educacional cubana, Miguel Díaz-Canel Bermúdez -sustituto en esas
funciones del "Gallego" Fernández-, han modificado en lo más mínimo la
postura oficialista al respecto. Ahí tienen los señores académicos
europeos y latinoamericanos participantes en el referido Seminario una
muestra de cuáles son los grupos vulnerables en Cuba con miras al
ingreso en las universidades.
Para Cuba actualidad: orlandofs21@yahoo.com
http://primaveradigital.org/primavera/component/content/article/121-sociedad/4383-el-paradigma-cubano-de-acceso-a-la-educacion-superior.html
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