miércoles, 31 de octubre de 2012

Por qué tanto alboroto?

¿Por qué tanto alboroto?
octubre 30, 2012
Kabir Vega Castellanos

HAVANA TIMES — Hace ya veinte días que no me dejan entrar a mi
preuniversitario. Estoy en correctas condiciones físicas y mentales,
deseo asistir a clases, terminar mi doce grado y desarrollarme
profesionalmente.

Un amigo mío también está pasando por lo mismo que yo. El primer día de
clases, esperamos fuera de la escuela junto al resto de los alumnos.
Nos mandan a subir a las aulas, atravesamos la entrada principal (la
primera cerca) pero cuando tratamos de pasar la segunda, la directora y
la vice-directora nos cortan el paso. Dicen que no podemos entrar hasta
que estemos "pelados".

No sabemos ni dónde está nuestra aula, se negaron a darnos los libros
para estudiar por nuestra cuenta. Preguntamos por qué y nos responden
que la nueva resolución exige que los estudiantes estén "correctamente
pelados y afeitados".

No importa si la razón de tener el pelo largo es una creencia religiosa,
es la imagen con que te identificas, te da seguridad… Las hembras sí
pueden tener el pelo como les gusta.

Mi amigo y yo asistimos día tras día, y día tras día somos detenidos y
expulsados. La explicación es siempre la misma: el reglamento escolar
hay que cumplirlo al pie de la letra.

El jueves 11 de Octubre, salimos más temprano que de costumbre. Como
estaba oscuro no veíamos el cielo e ignorábamos que estaba nublado. Por
el camino empezó a lloviznar pero cerca de la escuela la llovizna se
convirtió en un torrente.

Tampoco esa vez nos dejaron pasar. La directora nos gritó que nos
fuéramos y cuando le mencionamos la lluvia dijo que ella no tenía la
culpa de que insistiésemos en ir a la escuela aunque nunca nos dejaban
entrar, yo le respondí: Vengo a la escuela porque es mi deber y ella
contestó: Hasta que no cumplas con tu otro deber (el de cortarte el
pelo) no podrás entrar.

El regreso a casa no fue fácil, Alamar está mal diseñado, el sistema de
alcantarillados es terrible y los declives son potenciales acumuladores
de agua, las calles parecían pantanos.

Según hemos sabido, el reglamento escolar viola la constitución. Pero no
es esto lo que más me molesta. Lo que me indigna y me desespera es que
en toda mi vida escolar he visto cómo priorizan cosas sin importancia.

Cuando yo estaba en la secundaria, idealizaba el pre-universitario y
estaba seguro de que sería un gran cambio. Pero me equivoqué, en mi
propia aula hay alumnos que no dominan conocimientos de la primaria.

Durante toda esta guerra por nuestros "pelos largos" amenazaron a un
profesor de Química con expulsarlo de educación si no se pelaba aunque
él no está restringido por ningún uniforme. Sin embargo en mi
secundaria, mi propio profesor de ciencias exactas era un alcohólico que
golpeó en la cara a dos alumnos y sólo lo suspendieron por unos meses.

Creo que hay cosas realmente importantes que se ignoran. Estoy harto de
tanta hipocresía, nos atamos bajo reglamentos que imponen un ideal sin
sentido que ni siquiera aprecia la mayoría de la gente. Nuestra
revolución la hicieron guerrilleros de pelo largo y exuberante barba.

No entiendo, tal vez no soy consciente de todo, sé lo mucho que necesito
el doce grado y sé que esta situación me afecta mucho.

Ya tengo acumuladas 16 ausencias involuntarias. Nos han dicho que a las
30 ausencias seguidas pueden darnos de baja en el preuniversitario.

http://www.havanatimes.org/sp/?p=74260

Más de medio siglo de experimentos pedagógicos

Educación

Más de medio siglo de experimentos pedagógicos
Fernando Dámaso
La Habana 31-10-2012 - 11:28 am.

La constante del sistema educacional ha sido anteponer la ideología a la
docencia.

Para nadie es un secreto que la instrucción pública, en la etapa
colonial, era un verdadero desastre: los que deseaban aprender, si sus
familiares poseían recursos para ello, debían hacerlo preferentemente en
las instituciones privadas existentes y, los estudios secundarios y
universitarios, en los institutos, la Universidad de La Habana o en el
extranjero.

Al término de la Guerra de Independencia, durante la Primera
Intervención Norteamericana, se produjo un cambio total, reorganizándose
y desarrollándose la enseñanza primaria, bajo la dirección del notable
pedagogo norteamericano Alexis Everett Frye y del educador del mismo
origen Mathew Hanna, pasando de las 904 escuelas y aulas públicas
existentes a 3.567. La enseñanza secundaria y universitaria también fue
totalmente reorganizada, bajo la dirección de Enrique José Varona, uno
de los intelectuales cubanos más eminentes.

Durante los años de la República, este sistema de instrucción pública
moderno se perfeccionó y desarrolló, lográndose que abarcara
prácticamente a todo el país, con escuelas y centros de enseñanza
urbanos y escuelas, aulas y maestros rurales. Debido a que la población
cubana siempre fue mayoritaria en pueblos y ciudades (70%), y
minoritaria en las áreas rurales (30%), se logró reducir el
analfabetismo general al 23%, cuando en la mayoría de los países de
América Latina era superior al 50%. A estos logros también contribuyó la
enseñanza privada, cuyos centros existieron en la mayoría de las
ciudades y pueblos. Todo el personal docente, a partir del año 1940, era
titulado de alguna de las Escuelas Normales de Maestros o en Pedagogía,
lo que aseguraba una elevada calidad de la instrucción, tanto en la
primaria, como en la secundaria y universitaria. Claro está, aún todo no
estaba resuelto y existían problemas y dificultades, muchos de ellos
derivados de los vaivenes de la situación política, pero la instrucción,
en general, se encontraba en el camino de un desarrollo sostenido, lo
que hacía ocupar a Cuba uno de los primeros lugares en Latinoamérica.

Con la instauración a partir de 1959 del nuevo "modelo" económico,
político y social, se produjeron grandes cambios, dirigidos más a
asegurar el carácter masivo de la instrucción en plazos cortos, que la
calidad. Una de las primeras medidas fue centralizar la preparación de
los docentes en las montañas de la Sierra Maestra, en un lugar conocido
como Minas de Frío, argumentando que al prepararse en condiciones
extremas serían mejores personas y maestros, descartándose su formación
en las Escuelas Normales establecidas, equipadas para ello y con años de
experiencia.

Fracasado el experimento, se trasladó la preparación a las residencias
abandonadas por sus dueños y ocupadas en Miramar, adaptadas
aceleradamente para este fin, apareciendo las denominadas "maestras
Makarenko" (por la aplicación del cuestionable método del pedagogo
soviético de igual apellido). Estas maestras, unido a la eliminación de
la enseñanza privada, al éxodo de docentes en desacuerdo con el "modelo"
que se estaba instaurando, a la discriminación por cuestiones políticas,
religiosas y de preferencias sexuales, y a la jubilación propuesta a
todo maestro con más de 25 años en ejercicio, asegurándole el cobro del
100% del salario más alto recibido, "porque —según el ministro de turno—
las nuevas generaciones no podían ser educadas por maestros formados en
el capitalismo" (la cual fue aceptada por muchos, al sentirse
menospreciados), constituyó el primer golpe mortal dado a un sistema de
instrucción, que había demostrado su calidad y eficiencia, y que
solamente necesitaba incrementar los recursos para su ampliación y
desarrollo.

Sin lugar a dudas, en estas decisiones primaron más las conveniencias
políticas e ideológicas que las docentes, tratando de crear el
denominado "hombre nuevo". En estos años, es de destacar la masiva
campaña de alfabetización que, en un año, concentrando grandes recursos
humanos y materiales, eliminó el analfabetismo, algo que, de todas
maneras, con el ritmo con el que se venía desarrollando su reducción, se
hubiera producido en un plazo no superior a 10 años, sin tantos costos
económicos y sociales.

Con esta fuerza docente mal preparada, independientemente de los
esfuerzos y dedicación de importantes pedagogos, se promocionó el
carácter masivo de la educación, pretendiendo que todos los cubanos,
jóvenes o adultos, cursaran estudios universitarios, despreocupándose
totalmente la enseñanza de los oficios. Además, se repitió el error de
Minas de Frío, trasladando la mayoría de los centros de enseñanza
secundaria y todos los de preuniversitario a zonas rurales, obligando a
los estudiantes a un régimen interno de trabajo y estudio, separados de
sus familiares y de su entorno social, argumentando que, en estas
condiciones, "estudiarían más y mejor y aportarían a la economía".

Para tratar de fundamentar esta teoría, se estableció la obligatoriedad
de alcanzar altas notas y el 100% de promoción en cada curso, lo cual
trajo como consecuencias, la disminución de las exigencias en pruebas y
exámenes y hasta el fraude docente, para lograrlo. En este ambiente de
mentiras compartidas entre alumnos y maestros y promiscuidad (muchos
profesores tenían casi la misma edad que sus alumnos), desaparecieron
valores éticos y morales, y se produjo el deterioro de la conducta
social, que nos acompañan hasta nuestros días.

Más recientemente, ante la carencia de maestros, por jubilación natural
de los más viejos y alejamiento de otros de la docencia, debido a la
pérdida de la estima social, bajos salarios, discriminaciones y
difíciles condiciones laborales, se pretendió sustituirlos con maestros
preparados en cursos acelerados, escogidos masivamente entre los alumnos
de más bajas calificaciones en los centros educacionales (los de mejores
calificaciones aspiraban a ser universitarios), los denominados
"maestros emergentes" quienes, introducidos en el proceso docente,
redujeron aún más la calidad de la instrucción.

Este proceso fue acompañado por la utilización de medios audiovisuales
(clases grabadas transmitidas por televisión) que, como complemento a
las impartidas por los maestros, hubieran resultado beneficiosas, pero
como sustitutas de los mismos no funcionaron, pues los alumnos, sin
ningún tipo de supervisión, les hacían caso omiso, dedicando el tiempo a
otras actividades de interés personal.

La realidad existente obligó a muchos padres a tener que pagar "maestros
repasadores" particulares, para asegurar que sus hijos aprobaran los
cursos. Debe señalarse, que muchos de los centros docentes actuales
funcionan en viejas instalaciones, afectadas por los años y la falta de
mantenimiento, otros en viviendas adaptadas al efecto y algunos en
instalaciones mal construidas, casi todos con deteriorado mobiliario y
escasos medios auxiliares. Esta situación, como es de suponer, no se
aplica a los centros donde estudian extranjeros, los cuales poseen los
mejores profesores y todos los recursos necesarios, ya que, aparte de la
proclamada solidaridad, responden fundamentalmente al proselitismo
político. Igual sucede con los designados para mostrar a los visitantes.

En los últimos años, más por necesidad económica, ante la
improductividad de las labores de los alumnos y su alto costo de
mantenimiento, y el fracaso de su esgrimida razón docente, las
secundarias en el campo y los preuniversitarios regresaron a los pueblos
y ciudades, para beneplácito de alumnos y familiares, pero ya el mal
estaba hecho: varias generaciones de cubanos fueron utilizados como
conejillos de Indias en este fracasado experimento social. También,
últimamente, se ha tratado de reducir el acceso a las universidades,
potenciando la preparación de obreros calificados y técnicos medios
necesarios al país, lo cual encuentra el rechazo de muchas familias,
formadas durante años en el ideal de que sus hijos fueran
universitarios, aunque después carecieran de oportunidades para aplicar
los conocimientos adquiridos y tuvieran que emigrar.

Este embrollo docente, que ahora se trata de desenredar, padece del
mismo mal inicial que lo generó: anteponer la política y la ideología a
la docencia. Las principales autoridades de la educación, no se cansan
de repetir que el objetivo de la misma es "preparar estudiantes
patriotas" (entendiendo por "patriotas", a los adictos incondicionales
al "modelo"), cuando en realidad el objetivo principal de la educación
debiera ser preparar ciudadanos instruidos. Es cierto el carácter masivo
de la educación en Cuba, pero lo de su calidad no es más que un cuento
chino.

http://www.diariodecuba.com/cuba/13762-mas-de-medio-siglo-de-experimentos-pedagogicos

lunes, 29 de octubre de 2012

Sistema universitario se niega a homologar títulos de médicos graduados en Cuba

Bolivia

Sistema universitario se niega a homologar títulos de médicos graduados
en Cuba
DDC
Madrid 29-10-2012 - 12:13 pm.

Considera que no han cursado ni el 70 por ciento de las materias
troncales exigidas en el país.

La Universidad Boliviana, que agrupa a quince centros de estudios
superiores del país sudamericano, se niega a homologar los títulos de
médicos graduados en Cuba porque considera que no han cursado ni el 70
por ciento de las materias troncales exigidas en Bolivia.

Los graduados de Medicina en la Isla no cumplen con los "mínimos
requisitos para ejercer su profesión en Bolivia", advirtió el Comité
Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB), que coordina la labor de
las universidades y se encarga de representarlas ante el Estado. No
obstante, el Ministerio de Educación entregó ya títulos a varios de esos
galenos, informa el portal de noticias Eju.tv.

El secretario ejecutivo nacional de la CEUB, Eduardo Cortez, aseguró que
hasta el momento esta instancia no ha convalidado los títulos de los
egresados en medicina general en Cuba.

Los afectados (unos 1.600) tienen dos opciones: primero, someterse a un
examen teórico-práctico de equivalencia y, si aprueban, cumplir el
servicio social rural obligatorio (de seis meses) en el país.

Segundo, optar por la nivelación académica, lo cual significa
inscribirse en cualquier universidad del país que dicte la carrera de
Medicina para cursar las materias troncales que le faltaron hasta
completar el mínimo del 70%.

El Gobierno de Evo Morales ha enviado a centenares de jóvenes a cursar
estudios en Cuba de forma gratuita.

"Como hay un convenio entre Bolivia y Cuba y a fin de evitar que estos
profesionales bolivianos se vean perjudicados, se les está dando esta
alternativa. No les estamos cerrando las puertas, pero tienen que
cumplir con lo mínimo para ejercer la profesión en el país", dijo Cortez.

"Entendemos que esta convalidación la estaba haciendo el Ministerio de
Educación y nosotros hicimos una representación ante ellos,
advirtiéndoles que no cumplen los requisitos para lograr una formación
de calidad. Si el ministerio lo está haciendo, es problema de ellos.
Como sistema universitario somos muy cuidadosos en esto y cumplimos con
advertirles", agregó.

El ministro de Salud, Juan Carlos Calvimontes, reconoció que hay varios
becarios que ya tienen su título y que están siendo incorporados a los
programas de salud impulsados por el Gobierno.

Según Calvimontes, los médicos que estudiaron en Cuba están llenando los
espacios que los profesionales formados en Bolivia no quieren asumir.

El secretario del CEUB aclaró que los requisitos que se pide a los
graduados en Cuba son los mismos que se exige a cualquier profesional
médico que estudia fuera del país.

En 2011, Evo Morales promulgó la ley 220 que ratifica el convenio de
reconocimiento mutuo de estudios, títulos y diplomas de educación
superior entre Bolivia y Cuba, en la cual se ampara el Gobierno.

Por ahora, el CEUB conformó un grupo de profesionales médicos que están
elaborando el examen teórico-práctico uniforme para todas las carreras
de Medicina del país. También se está creando una comisión de
profesionales para que defina qué materias troncales deben superar los
egresados en Cuba para su nivelación.

Según el ministro de Salud boliviano, 5.000 estudiantes bolivianos han
sido becados por La Habana desde 2006, de los cuales 1.603 ya se
graduaron. La mayoría cursó seis años y medio de estudio. Otros hicieron
un año más de servicio social obligatorio en la Isla y seis meses más en
Bolivia, completando siete años y medio.

Calvimontes dijo que la mayoría son médicos generales y descartó que
sean incorporados a los hospitales de segundo y tercer nivel de las
ciudades porque no han sido formados para eso, sino para prestar su
servicio en el área rural, donde el Gobierno dice querer fortalecer los
primeros niveles de atención, como una solución a los problemas de salud
y a la congestión de los grandes hospitales.

http://www.diariodecuba.com/cuba/13730-sistema-universitario-se-niega-homologar-titulos-de-medicos-graduados-en-cuba

viernes, 26 de octubre de 2012

Protestan padres de estudiantes

Protestan padres de estudiantes
Sergio García
26 de octubre de 2012

Santa Clara, Cuba – www.PayoLibre.com – Familiares de alumnos del
Politécnico Lázaro Cárdenas, en Villa Clara, protestaron ante la
dirección provincial de Educación por la reclusión de contagiados con el
Dengue en el centro.

Varias decenas de familiares de los estudiantes del centro ubicado en
carretera a Camajuaní, se presentaron en la sede provincial de Educación
y exigieron a funcionarios que trasladaran de la escuela a los enfermos.

"A nosotros nos informaron que nuestros hijos realizarían el censo de
población y vivienda en septiembre y prometieron que al comenzar a
estudiar en octubre deshabilitarían los cinco albergues para contagiados
con el Dengue, pero todo sigue igual", señaló Nidia Guzmán madre de una
alumna.

Los directivos de educación prometieron solucionar la problemática una
vez que se reúnan con el Gobierno y Salud Pública de la provincia.

http://payolibre.com/noticias/noticias2.php?id=9349

jueves, 25 de octubre de 2012

En Cuba: Los maestros que se van

En Cuba: Los maestros que se van
octubre 25, 2012
Fernando Ravsberg*

HAVANA TIMES — Hay que reconocer que se requiere habilidad para escribir
un artículo de 1400 palabras sobre la escasez de maestros y de jóvenes
aspirantes a las carreras pedagógicas, sin mencionar ni una sola vez los
bajos ingresos que perciben.

El pasado curso 14 mil maestros dejaron las aulas por certificados
médicos o solicitando licencias y a mediados de este año habían
abandonado la enseñanza -sin excusas- otros 4000, mientras el 80% de las
plazas en las carreras pedagógicas quedaron vacantes.

Con semejante realidad ni el mejor malabarista podría explicar el
problema omitiendo hablar de los bajos salarios, de la gran
responsabilidad que asumen y de la cantidad de trabajo que tienen desde
que a cada profesor se le exigió impartir 2 asignaturas.

"Juventud Rebelde" da solo un porcentaje pero lo cierto es que en las
aulas faltan casi 13 000 educadores, cuyas plazas son cubiertas por
personal sin preparación pedagógica, a los que el humor popular ha
bautizado como "maestros instantáneos".

Notarán los lectores que el periódico solo recoge la opinión de la
viceministra de Educación pero ni una sola vez se reflejan los criterios
de los maestros en activo, de los que pidieron la baja o de los
estudiantes que rechazaron las carreras pedagógicas.

Podría no tratarse solo de errores profesionales y la principal
responsabilidad tal vez no sea de los periodistas sino resultado lógico
de una relación estructural del Partido Comunista con la prensa, en la
que no se tolera la crítica por cuenta propia.

Esto impide que se profundice en las causas de los problemas y se
delimiten responsabilidades, convirtiendo al periodismo en un ejercicio
propagandístico estéril, incapaz de colaborar en las transformaciones
que vive hoy la nación cubana.

De todas formas, un medio de prensa que se considera la voz de los
jóvenes comunistas debería tratar con mayor rigor un tema ligado a una
de las más importantes banderas de la Revolución, punto neurálgico de la
sociedad y fundamental para la juventud.

Nadie descubre el árbol andándose por las ramas, es necesario llegar a
la raíz si se quiere encontrar soluciones y para eso hay que remontarse
a los tiempos en que la docencia dejó de ser una profesión deseada por
los jóvenes en edad universitaria.

Averiguar por qué miles de maestros abandonan cada año las escuelas
desde la crisis económica de los 90, como los afectó la reducción del
número de alumnos por aula o la incorporación de medios audiovisuales,
que ellos mismos debían cuidar en guardias nocturnas.

Recordar que son casi el único sector de la población sin más ingreso
que el salario, no reciben regalos ni viajes como los médicos, no pueden
"resolver" como los obreros y, mientras estén en activo, ni siquiera
pueden dar clases particulares.

Reciben un salario mensual no mayor de U$D 25, con el cual deben comer
todo el mes, comprar ropa e implementos de aseo para acudir a la escuela
con un buen aspecto. Sin embargo, por un par de zapatos de mala calidad
les piden la mitad de lo que ganan.

Realmente no me parece que una profesión con ese ingreso llegue a
convertirse en el sueño de los jóvenes cubanos, por mucha vocación
docente que se les inculque. El magisterio debe dignificarse y la vía
más directa consiste en pagarles mejores salarios.

El dinero dedicado a la educación es una inversión y en Cuba eso se
comprueba diariamente, de hecho la economía nacional se sostiene de la
venta de servicios profesionales, nada produce más riquezas que los
conocimientos de los cubanos.

El país no podría sobrevivir hoy si un día no se hubiera invertido en
una campaña masiva de alfabetización, en formar miles de médicos, más de
1 millón de profesionales universitarios y decenas de centros de
investigación con modernas tecnologías.

Desde que llegué a Cuba me impresionó el desarrollo de la educación, su
masividad y en particular que sea un derecho de todos, que cualquiera,
sin importar su procedencia socioeconómica, pueda convertirse en un
graduado universitario.

El resultado es que sobre esa base se soporta hoy la nación, si hay
problemas en la educación repercutirán a la larga en toda la economía. Y
tras 20 años de crisis en el sector, seguir repitiendo las mismas
consignas vacías y superficiales es una irresponsabilidad.
—–
(*) Publicado con la autorización de BBC Mundo.

http://www.havanatimes.org/sp/?p=74052

miércoles, 24 de octubre de 2012

Cierran temporalmente Instituto Superior de Arte de La Habana

Cierran temporalmente Instituto Superior de Arte de La Habana
Martes, Octubre 23, 2012 | Por Aleaga Pesant

LA HABANA, martes 23 de octubre de 2012 (www.cubanet.org).- El Instituto
Superior de Arte (ISA), o Universidad de las Artes, cerró ayer lunes
y estará así hasta el mes de enero del 2013, según fuentes de la
secretaría del rectorado.

Consultada por teléfono, una funcionaria que prefirió no identificarse,
argumentó que los alumnos no irán a clases durante tres meses, por una
reparación capital de la escuela. El mantenimiento estaba previsto por
el mal estado físico de un centro que tiene algo más de cincuenta años,
pero cuya construcción sufrió varias paradas a través de los años.

El ISA fue fundado en 1976 y está ubicado en el elitista barrio
Cubanacán, al oeste de la ciudad, muy cerca del rio Quibú, una corriente
de aguas residuales. Está compuesto por siete grandes edificios,
algunos de gigantesca proyección artística, diseñada por los arquitectos
Ricardo Porro, Vittorio Garatti y Roberto Gottardi.
Sin embargo, alumnos y profesores consultados argumentan que el cierre
se debe a una profunda rotura en los sistemas de aguas albañales de la
escuela y a la probabilidad de la llegada allí de enfermedades
tropicales desplegadas por el país en los últimos meses, como el cólera
y el dengue.

Único proyecto de ese tipo en Cuba –y posiblemente en el mundo-, el ISA
fue ubicado en un paisaje boscoso y húmedo, para que los estudiantes
pudieran crear sin contaminaciones de ningún tipo. Inicialmente fueron
concebidos tres conjuntos arquitectónicos a base de ladrillo visto y con
el excelente sistema de bóveda catalana en sus techos, que magnifica la
acústica y guarda una temperatura natural agradable.

Comenzó con las facultades de Música, Artes Escénicas y Artes Plásticas,
cuya vista aérea de la cubierta de esta última es una recreación erótica
del cuerpo femenino. También se comenzó a construir un espléndido
edificio para enseñar artes circenses, pero por problemas de presupuesto
aquello quedó en el encofrado hasta los días de hoy.

Con los años, sumaron a la institución la Facultad de Cine, Radio y
Televisión.
Por las infraestructuras del frondoso e histórico enclave del ISA han
pasado varias generaciones de artistas. Muchos de éstos son famosos hoy,
dentro de Cuba y también allende los mares.

aleagapesant@yahoo.es

http://www.cubanet.org/noticias/cierran-temporalmente-instituto-superior-de-arte-de-la-habana/

martes, 23 de octubre de 2012

De Varona, solo el nombre

Educación

De Varona, solo el nombre
Alberto Méndez Castelló
Las Tunas 23-10-2012 - 10:29 am.

El primer 'manual de moral e instrucción cívica' destinado por la
República a los maestros cumple 110 años en un ambiente de corrupción
generalizada.

Un librito de unas cinco pulgadas de ancho y poco más de seis de alto,
apenas 33 lecciones y un apéndice, cumple este octubre 110 años sin
penas ni gloria.

Pese al olvido, otros fueran los destinos de esta Isla si en el último
medio siglo se hubiera permitido a los maestros cubanos asomarse a sus
páginas e inculcar a sus alumnos preceptos tan ineludibles.

Pero aunque los doctores Fidel Castro Ruz y Armando Hart Dávalos, Primer
Ministro el uno, ministro de Educación el otro, desde sus más tempranos
años escolares debieron formarse según tales lecciones, una vez
conseguido sus ministerios en 1959, reacomodaron el sistema de enseñanza
prescindiendo de, al menos, la actualización de tan preciada obra.

Tal vez pensaron en la inconveniencia de tal librito para cuando las
palmas dejasen de ser verdes y se tornaran rojas: justo a partir de la
página 88, el autor describe el totalitarismo comunista como si, en
lugar de vivir a caballo entre los siglos XIX y XX, formara parte de la
sociedad cubana actual.

Principios de moral e instrucción cívica se titula la obra de Rafael
Montoro. Es el volumen II de la colección "Biblioteca del maestro cubano".

El doctor Carlos de la Torre y Huerta la adaptó para la enseñanza. El
prefacio es del doctor Enrique José Varona, a quien por la entereza de
su carácter y conducta inmaculada José Martí llamó "flor de mármol".

La obra está fechada en La Habana el primero de octubre de 1902. Fue
impresa en los talleres de La Moderna Poesía, en Obispo 135. Fue premio
en la exposición de París.

El tomito dice de la libertad, del concepto del deber, del bien y del
mal, del egoísmo y del altruismo, de la soberbia, la ira y el odio.

Dice de la envidia, la avaricia y de la venganza. Y dice cómo las
cualidades morales son eficaces correctivos de los vicios y purifican
las pasiones.

Ilustra el librito cómo el patriotismo y el valor nos liberan del
egoísmo y la cobardía, diciéndonos cómo el apego del hombre al trabajo
lo libra de la indolencia.

Explica cómo el poder legislativo, el judicial y el ejecutivo se
complementan para hacer fuerte la democracia de un país. Y nos hace
reflexionar cómo el buen o mal desempeño de la prensa marca el destino
de la vida pública de una Nación.

Dice tanto este libro, prologado por Enrique José Varona 110 años atrás,
que casi seguro no está al alcance de los alumnos de la Universidad
Pedagógica que lleva su nombre, por considerarse subversivo.

Acaso duerme este libro un sueño de más de medio siglo en la Biblioteca
Nacional. Pero un libro de esta naturaleza no está hecho para dormitar.
Suele ser peligroso: su ausencia suele despertar a todo un pueblo de mal
humor cada mañana.

De los niños decía el doctor Varona en el prólogo, editado a menos de
cinco meses de fundarse la república el 20 de mayo de 1902, para que los
maestros contribuyeran a formar ciudadanos responsables para con su
país: "Bien disciplinados moralmente, nada menos dificultoso que
adaptarlos a la funciones cívicas".

¿En Cuba funciones cívicas? ¡Vamos!

Sabido es, hoy la nación vive una crisis moral como nunca antes en su
historia y esa, y no otra, es la razón de su estancamiento cívico.

Refiriéndose a la hipocresía para el ejercicio del cubano como ciudadano
y no como mero caminante, Rafael Montoro escribía: "No basta parecer
bueno, es preciso serlo en espíritu y en verdad".

El mayor crimen de la actual autocracia no es la premeditación y la
alevosía empleados para hacerse con el poder. Incluso, no es la
corrupción del sistema en sí mismo, sino llevar a la descomposición de
la sociedad toda.

Llevado a los calabozos el pasado septiembre por represión al ejercicio
periodístico, en las celdas tuve oportunidad de conversar con jóvenes
que poco tiempo atrás se encontraban coreando el lema "Pioneros por el
comunismo, seremos como el Che".

Uno de ellos, de poco más de 20 años, me confesó cómo él y su hermano
menor aprendieron a robar enseñados por su padre cuando aún no habían
cumplido doce años.

Hoy el joven se considera un experto en desvalijar casas mientras sus
moradores duermen.

"¿Y si se despiertan?", le pregunté.

"Bueno, en ese caso vamos preparados, y uno de ellos, o de nosotros,
sobra en este mundo", contestó el joven con la fría serenidad del
asesino convicto.

También en los calabozos me encontré con cinco jóvenes santiagueros,
tres hombres y dos mujeres, que venían asolando la ciudad de Las Tunas
con sus robos con violencia e intimidación a las personas.

Uno de ellos ya llevaba 16 años en prisión cuando, a raíz de la visita
del Papa a Cuba, fue amnistiado. Salir de la cárcel y organizar su banda
de asaltantes callejeros fueron tareas ejecutadas al unísono.

La integrante más joven de la banda solo tiene 22 años. Mi compañero de
calabozo me dijo que la muchacha era hermana de un teniente coronel del
Ministerio del Interior.

¿A dónde se encamina la sociedad cubana?, se preguntará el lector. La
respuesta la dio el doctor Varona hace 110 años: "Bien disciplinados
moralmente, nada menos dificultoso que adaptarlos a las funciones cívicas".

Pero los cubanos, en lugar de ocuparse de funciones cívicas, nos
ocupamos de otros menesteres. Cuba posee hoy más académicos que nunca.
Pero son catedráticos de opereta. Abocetados permanecen en sus cátedras,
mientras simulan su magisterio y la sociedad cubana se hunde moralmente

¡Qué le importa al régimen la prostitución, el robo y la corrupción!

También como nunca antes, hoy en Cuba hay jueces, fiscales, policías y
cárceles dedicados a reprimir con eficacia a quienes delinquen, pero
solo si a ellos le conviene.

De eso se trata: Que los cubanos se ocupen de cualquier cosa, menos de
comportarse como ciudadanos, valga decir, como hombres libres en
ejercicio de sus deberes y derechos cívicos.

Mientras, que la Universidad de Ciencias Pedagógicas lleve el nombre de
Varona aunque la Biblioteca Nacional amordace sus palabras.

http://www.diariodecuba.com/cuba/13466-de-varona-solo-el-nombre