Niegan trabajo a licenciado en Matemática por denunciar fraude
MIÉRCOLES, 03 DE JULIO DE 2013 02:51 ESCRITO
POR DANIA VIRGEN GARCÍA 0 COMENTARIOS
Cuba noticias, San Miguel del Padrón, La Habana, (PD) Al Licenciado en
Matemática, Frank Martínez Ochoa, residente en Pueblo Viejo, Jesús
Menéndez, Las Tunas, desde hace más de un año las autoridades se niegan
a darle empleo por haber denunciado un fraude en la secundaria básica
Hubert de Blank, donde trabajaba como profesor.
Martínez Ochoa fue despedido el 16 de marzo de 2012 por la Dirección
Provincial de Educación, luego que denunció que varios profesores de su
escuela, para lograr la promoción requerida, arreglaron las pruebas de
unos 90 alumnos que habían suspendido.
Las reclamaciones de Martínez Ochoa, que preside en Las Tunas el
Movimiento Popular Democrático 20 de mayo y Cuba Independiente y
Democrática (CID), no han tenido resultado. El Ministerio de Trabajo y
Seguridad Social se negó a realizar la vista oral que solicitó para
reubicación laboral.
En los últimos años se ha hecho usual que los padres de alumnos
suspensos sobornen a los profesores, para que los aprueben. Los precios
oscilan entre 10 y 20 cuc.
Para Cuba noticias: dania.zuzy@gmail.com
Source: "Niegan trabajo a licenciado en Matemática por denunciar fraude
| Cuba noticias actualidad.Periodismo independiente." -
http://www.primaveradigital.org/primavera/cuba-noticias/3-ultimas-noticias/7907--niegan-trabajo-a-licenciado-en-matematica-por-denunciar-fraude.html
Información sobre el sistema de educación en Cuba.Escuelas, universidades, ... Todo de la prensa internacional
miércoles, 3 de julio de 2013
Cohecho en las escuelas - Venta masiva de exámenes
Cohecho en las escuelas: Venta masiva de exámenes
"La imposición ministerial de pasar de grado a los que no saben sigue en
pie. Sólo pretenden que el fraude sea gratis y no cobrado por docentes a
quienes es imposible vivir del salario".
Jaime Leygonier
julio 03, 2013
La Habana, 26 de Junio.- El Ministerio de Educación anuló un examen de
Física de 9no grado hecho a alumnos de la Escuela Secundaria Básica José
María Heredia (antigua Escuelas Pías) tras la denuncia de una profesora
de que docentes habían vendido el examen impreso, según padres.
Lo inusitado no es el fraude y cohecho sino la acción ministerial contra
un mal general que progresó desde los años 80-90 por orientaciones del
Ministerio de Educación, quien siempre finge no verlo.
Por ingenua indiscreción de una alumna, la venta del examen llegó a
conocimiento de la profesora que lo denunció.
Los responsables pueden afrontar penas de prisión y, conociendo los
métodos del Ministerio, es de esperar que hagan un escarmiento con ellos
y con los alumnos involucrados.
El precio cobrado por el examen fue de 3 ó 2 pesos convertibles (1 peso
convertible equivale a $1.20 dólares).
Es cada vez más normal y de conocimiento público el que los profesores y
maestros vendan notas y exámenes.
En la escuela primaria es opinión de los padres que no satisfacer a las
maestras con regalos y meriendas puede significar malas notas y aun
maltratos para sus pequeños.
En los grados subsiguientes carecen de conocimientos de base para poder
aprender lo nuevo. Reina el fraude estatal y ahora el cohecho.
En el examen que aplicó el Ministerio en sustitución del anulado
suspendieron masivamente los alumnos, quienes se quejaron de que era
demasiado fuerte, "un castigo a los que no eran culpables".
No serán culpables, pero tampoco tienen nivel. El daño mayor es que
padres y alumnos, conocen que el sistema educacional es deficiente, pero
no cuánto y creen que su escolaridad es real y ven normal, un derecho,
aprobar sin recibir buenas clases ni estudiar, y graduarse sin saber
contenidos.
Su mala preparación viene, grado tras grado, desde la primaria y obliga
al fraude a los profesores, a quienes desde los años 70 el Ministerio de
Educación impone graduar a todos los alumnos o, de lo contrario, sufrir
acoso de sus superiores y mala evaluación laboral con rebaja de salario.
La causa del problema radica en la imposibilidad del Estado de costear
una educación tan masiva como la que promovió Castro y que hizo
económicamente imposible el que los alumnos sin conocimientos repitieran
el grado.- Aun cuando la URSS subvencionaba "la Revolucion".
El Estado hizo política de presionar a los docentes para que aprobaran a
todos y el profesorado cada vez degradó más su calidad profesional y
humana al obedecer ese fraude y al incorporarse generaciones de maestros
fruto de esa enseñanza deficiente y retirarse en los años 90 los
docentes graduados.
Fidel Castro en sus discursos gustaba de repetir las ingentes cifras de
alumnos y que Cuba era el país con más docentes graduados per cápita en
el hemisferio.
Graduados que en los 90 desaparecieron, huyeron de los malos tratos
institucionalizados en el Ministerio de Educación, y en la crisis
ocasionada los suplieron con no graduados, escolares pocos años mayores
que sus alumnos.
Sin vocación, sin capacidad de análisis ni conocimientos básicos de
aritmética y ortografía, sin urbanidad, que establecen relaciones
personales inadecuadas y hasta sexuales con sus alumnos y que también se
marchan de educación. Pero "el show debe continuar".
Para enseñar sin maestros el Ministerio procuró impartir las clases
mediante películas y programas televisivos educativos, lo cual ya
fracasó en 1967-68 porque el TV no puede sustituir al maestro ni éste
enseñar como repetidor aquello que no sabe.
La profesión está muy desprestigiada entre alumnos y padres, y quien
busca empleo la ve como una última y desagradable opción.
Con disciplina escolar y laboral caóticas, y tradición de arbitrariedad
e incapacidad de los superiores en todos los niveles, desde el
Ministerio, desde fines de los años 60 los docentes aportan la
principal fuente de pacientes psiquiátricos por estrés.
Ahora, que el fraude estatal deviene cohecho, el Ministerio de Educación
"se entera" de lo que le decíamos todos los docentes desde los años 70,
y la prensa independiente desde sus orígenes, y "toma medidas"
draconianas para contener lo incontenible.
En la misma escuela Heredia y en otras, en reunión con los padres les
informaron sobre una resolución del Ministerio de Educación de que los
exámenes de cada municipio serán calificados por los profesores de otro
municipio.
Y de que en caso de inconformidad de los alumnos con la calificación
recibida, éstos deberán fundamentar con precisión los motivos para que
el examen sea revisado, sin que ellos puedan siquiera verlo y sin
participación de su profesor.
Los padres se quejaron pero se saben impotentes para hacerse oír del
Ministerio.
Pero la imposición ministerial de pasar de grado a los que no saben
sigue en pié. Sólo pretenden que el fraude sea gratis y no cobrado por
docentes a quienes es imposible vivir del salario.
De ahí los gestos de "pureza" de los verdaderos culpables cuando el
fraude es demasiado escandaloso.
El Ministerio de Educación, tome las medidas que tome contra el cohecho,
tendrá que graduar de todas formas a todos los alumnos, no puede
remediar el mal que ocasionó a generaciones.
Proseguirán los repasos de vísperas de pruebas y las "guías de estudio"
en que el profesor entrega unas pocas preguntas a sus alumnos y les
dice: "Estúdiense eso que de ahí saldrá el examen".
Durante el examen -"No comprendo la número 3 profe" - el amable decirle
el profesor al alumno, en voz baja, la pregunta que no se sabe, o el
descarado escribir las respuestas una por una en el pizarrón para que
copien todos. Desanimando de estudiar a los ignorantes y a los estudiosos.
El Ministerio carece de maestros y de dinero para el único remedio moral
y auténticamente docente: Entrenar a los alumnos de grados superiores
para que reciban los conocimientos elementales de primaria de los que
carecen y suspender a quien no sabe, única vía de que aprenda.
El puritanismo ministerial es simple pose para desentenderse del
problema social que crearon -por motivos de propaganda política- con su
fraude educacional nacional.
Harán un escarmiento con los alumnos víctimas; y la mendaz propaganda
con la maravillosa enseñanza gratuita cubana seguirá apoyando al fraude
madre llamado "Revolución cubana".
(Publicado por el Centro de Información Hablemos Press el 26 de junio de
2013).
Source: "Cohecho en las escuelas: Venta masiva de exámenes" -
http://www.martinoticias.com/content/article/24076.html
"La imposición ministerial de pasar de grado a los que no saben sigue en
pie. Sólo pretenden que el fraude sea gratis y no cobrado por docentes a
quienes es imposible vivir del salario".
Jaime Leygonier
julio 03, 2013
La Habana, 26 de Junio.- El Ministerio de Educación anuló un examen de
Física de 9no grado hecho a alumnos de la Escuela Secundaria Básica José
María Heredia (antigua Escuelas Pías) tras la denuncia de una profesora
de que docentes habían vendido el examen impreso, según padres.
Lo inusitado no es el fraude y cohecho sino la acción ministerial contra
un mal general que progresó desde los años 80-90 por orientaciones del
Ministerio de Educación, quien siempre finge no verlo.
Por ingenua indiscreción de una alumna, la venta del examen llegó a
conocimiento de la profesora que lo denunció.
Los responsables pueden afrontar penas de prisión y, conociendo los
métodos del Ministerio, es de esperar que hagan un escarmiento con ellos
y con los alumnos involucrados.
El precio cobrado por el examen fue de 3 ó 2 pesos convertibles (1 peso
convertible equivale a $1.20 dólares).
Es cada vez más normal y de conocimiento público el que los profesores y
maestros vendan notas y exámenes.
En la escuela primaria es opinión de los padres que no satisfacer a las
maestras con regalos y meriendas puede significar malas notas y aun
maltratos para sus pequeños.
En los grados subsiguientes carecen de conocimientos de base para poder
aprender lo nuevo. Reina el fraude estatal y ahora el cohecho.
En el examen que aplicó el Ministerio en sustitución del anulado
suspendieron masivamente los alumnos, quienes se quejaron de que era
demasiado fuerte, "un castigo a los que no eran culpables".
No serán culpables, pero tampoco tienen nivel. El daño mayor es que
padres y alumnos, conocen que el sistema educacional es deficiente, pero
no cuánto y creen que su escolaridad es real y ven normal, un derecho,
aprobar sin recibir buenas clases ni estudiar, y graduarse sin saber
contenidos.
Su mala preparación viene, grado tras grado, desde la primaria y obliga
al fraude a los profesores, a quienes desde los años 70 el Ministerio de
Educación impone graduar a todos los alumnos o, de lo contrario, sufrir
acoso de sus superiores y mala evaluación laboral con rebaja de salario.
La causa del problema radica en la imposibilidad del Estado de costear
una educación tan masiva como la que promovió Castro y que hizo
económicamente imposible el que los alumnos sin conocimientos repitieran
el grado.- Aun cuando la URSS subvencionaba "la Revolucion".
El Estado hizo política de presionar a los docentes para que aprobaran a
todos y el profesorado cada vez degradó más su calidad profesional y
humana al obedecer ese fraude y al incorporarse generaciones de maestros
fruto de esa enseñanza deficiente y retirarse en los años 90 los
docentes graduados.
Fidel Castro en sus discursos gustaba de repetir las ingentes cifras de
alumnos y que Cuba era el país con más docentes graduados per cápita en
el hemisferio.
Graduados que en los 90 desaparecieron, huyeron de los malos tratos
institucionalizados en el Ministerio de Educación, y en la crisis
ocasionada los suplieron con no graduados, escolares pocos años mayores
que sus alumnos.
Sin vocación, sin capacidad de análisis ni conocimientos básicos de
aritmética y ortografía, sin urbanidad, que establecen relaciones
personales inadecuadas y hasta sexuales con sus alumnos y que también se
marchan de educación. Pero "el show debe continuar".
Para enseñar sin maestros el Ministerio procuró impartir las clases
mediante películas y programas televisivos educativos, lo cual ya
fracasó en 1967-68 porque el TV no puede sustituir al maestro ni éste
enseñar como repetidor aquello que no sabe.
La profesión está muy desprestigiada entre alumnos y padres, y quien
busca empleo la ve como una última y desagradable opción.
Con disciplina escolar y laboral caóticas, y tradición de arbitrariedad
e incapacidad de los superiores en todos los niveles, desde el
Ministerio, desde fines de los años 60 los docentes aportan la
principal fuente de pacientes psiquiátricos por estrés.
Ahora, que el fraude estatal deviene cohecho, el Ministerio de Educación
"se entera" de lo que le decíamos todos los docentes desde los años 70,
y la prensa independiente desde sus orígenes, y "toma medidas"
draconianas para contener lo incontenible.
En la misma escuela Heredia y en otras, en reunión con los padres les
informaron sobre una resolución del Ministerio de Educación de que los
exámenes de cada municipio serán calificados por los profesores de otro
municipio.
Y de que en caso de inconformidad de los alumnos con la calificación
recibida, éstos deberán fundamentar con precisión los motivos para que
el examen sea revisado, sin que ellos puedan siquiera verlo y sin
participación de su profesor.
Los padres se quejaron pero se saben impotentes para hacerse oír del
Ministerio.
Pero la imposición ministerial de pasar de grado a los que no saben
sigue en pié. Sólo pretenden que el fraude sea gratis y no cobrado por
docentes a quienes es imposible vivir del salario.
De ahí los gestos de "pureza" de los verdaderos culpables cuando el
fraude es demasiado escandaloso.
El Ministerio de Educación, tome las medidas que tome contra el cohecho,
tendrá que graduar de todas formas a todos los alumnos, no puede
remediar el mal que ocasionó a generaciones.
Proseguirán los repasos de vísperas de pruebas y las "guías de estudio"
en que el profesor entrega unas pocas preguntas a sus alumnos y les
dice: "Estúdiense eso que de ahí saldrá el examen".
Durante el examen -"No comprendo la número 3 profe" - el amable decirle
el profesor al alumno, en voz baja, la pregunta que no se sabe, o el
descarado escribir las respuestas una por una en el pizarrón para que
copien todos. Desanimando de estudiar a los ignorantes y a los estudiosos.
El Ministerio carece de maestros y de dinero para el único remedio moral
y auténticamente docente: Entrenar a los alumnos de grados superiores
para que reciban los conocimientos elementales de primaria de los que
carecen y suspender a quien no sabe, única vía de que aprenda.
El puritanismo ministerial es simple pose para desentenderse del
problema social que crearon -por motivos de propaganda política- con su
fraude educacional nacional.
Harán un escarmiento con los alumnos víctimas; y la mendaz propaganda
con la maravillosa enseñanza gratuita cubana seguirá apoyando al fraude
madre llamado "Revolución cubana".
(Publicado por el Centro de Información Hablemos Press el 26 de junio de
2013).
Source: "Cohecho en las escuelas: Venta masiva de exámenes" -
http://www.martinoticias.com/content/article/24076.html
Fraude o enseñanza en Cuba
Fraude o enseñanza en Cuba
Concluyen los exámenes finales, los muchachos terminan el curso y salen
de vacaciones.
Se dice que el fraude y la mala conducta en las escuelas cubanas colman
ya los límites de lo permisible. Lo comentan quienes tienen hijos
vinculados a centros que fueron la casa de muchos de nosotros. Las
escuelas, las becas, y los maestros cubanos tienen un lugar especial en
mi corazón, cierro los ojos y me pregunto cómo seríamos nosotros sin los
grandes maestros y las maravillosas instituciones en las que nos
prepararon a más de tres generaciones. Cuando nuestros padres llegaban
tarde a recogernos, caía la noche en el seminternado, muchos
terminábamos comiendo o durmiendo en casa de nuestros maestros. Era el
tiempo de educar, de entender, eran los años duros, aquellos de dar sin
recibir nada a cambio, sobre todo el conocimiento para la entonces
llamada "formación integral".
Hace muy poco escuché a una reportera de la televisión cubana regañar a
"los padres" en general, por la mala conducta de los educandos en las
escuelas. No se cuestionaba a las instituciones ni a los maestros, no,
el regaño era total y absoluto dirigido a los padres que no tienen dónde
ir a quejarse. Hoy hablaremos de la otra parte, dejaremos hablar a
personas que no salen por la televisión para debatir este tema ¿Que
piensan los padres de este fenómeno?
No voy a revelar las fuentes de quienes me escriben las cartas u
opiniones que publico a continuación. Las personas que me han confesado
sus preocupaciones sobre el problema de la formación en Cuba, no desean
involucrar el nombre de sus hijos, maestros y o escuelas por miedo a
represalias.
La primera carta la envía una colega:
(...) ¿Dónde andarán los maestros de ayer? Aquellos que nos esperaban en
la entrada de las escuelas, nos daban los buenos días con una sonrisa y
nos preparaban para la vida. Aquellos que luego de su jornada laboral,
si un niño estaba enfermo, impartían la clase en casa sin que se le
ocurriera recibir nada a cambio que no fuera la sonrisa del pequeño y el
eterno agradecimiento de los padres.
Aquellos que sugerían a los padres ponernos en Círculos de interés, en
deportes o en Casa de Cultura para fomentar nuestras inquietudes y
aptitudes para uno u otro campo de conocimiento. Adónde fueron a parar?
¿Quiénes son los que educan hoy a nuestros hijos? Digo,¿ los educan?
¿Qué enseñan? ¿Cuáles son los valores que trasmiten? ¿Enseñan a valorar,
a discernir, a sacar cada unos sus propias conclusiones, o los enseñan a
repetir sin analizar los párrafos en negrita de los libros de texto?
¿Cuántos maestros exigen a sus alumnos el haber ido a un museo o
asistido a una obra de teatro para luego analizarlo en el aula? Tengo la
experiencia de que mi hijo haya estudiado la primaria y la secundaria en
las mismas escuelas que yo y treinta años después de mi paso por ambas,
lo que siento es miedo de la Cuba del futuro.
Otra amiga me comenta por teléfono:
Aquí venden los exámenes en Cuc (pesos convertibles), claves que sus
hijos adolescentes quieren comprar, ella se niega rotundamente e insiste
en la importancia del aprendizaje, pero una vez que alguien del aula lo
compra, se lo pasa al resto del alumnado. Esta era una antigua compañera
de clases en la primaria y se siente angustiada de cómo han cambiado las
cosas, para mal, desde que nosotras nos graduamos. Según ella, para que
los niños o adolescentes se fijen en el aula (hagan fraude copiando el
examen del compañero) solo hacen falta 5 Cuc. Este dinero se le entrega
al profesor o asistente que debe "cuidar" el tiempo de evaluación. La
autoridad mayor en el aula dirige la mirada hacia el lado contario o
sale al pasillo ¿a fumar? Ahí se inicia "la copiadera". El fraude.
El padre de un niño que estudia en una escuela de música se queja de
lo siguiente:
Como pagan poco a los profesores de música elemental, se proponen
completar el programa para el altísimo grado de aprendizaje que tienen
los jóvenes instrumentistas que se forman en Cuba, ¿Cómo? pues
imponiendo la costumbre, estableciendo la norma, implantando como canon
el ofrecer y cobrar clases fuera del horario escolar. Casi siempre en
las propias casas de los maestros.
Siempre ha habido repasadores, en todas las épocas hemos sido repasados
fuera del horario escolar, pero hoy, en el caso de la enseñanza musical,
ya es casi un convenio para garantizar que esos enormes programas se
cumplan; perfeccionando así la sofisticada educación artística de
instrumentos como el piano, el violín, la guitarra, o la trompeta.
Me pregunto por los alumnos cuyos padres no tienen dinero ni para estas
clases ni para el transporte a la casa de sus mismos maestros. Tal vez
ellos tengan tanto talento o condiciones como los niños con dinero para
solventar las clases particulares. ¿Qué será de ellos? ¿Reciben la misma
información o entrenamiento al no poseer esos dineros extras que en
muchas casas no entran? ¿Cómo se mantiene un maestro de música? ¿Vive
con lo que gana en la escuela? No lo creo.
Vivimos en un país donde la educación es gratuita, pongamos esto en
contexto: Es el fin del curso 20012-2013. Escribo desde una Cuba que
hizo reformas sociales para que nuestro sistema nacional de enseñanza
fuera, equitativo, gratuito y obligatorio. Por eso nuestros padres
abandonaron TODO para asistir multitudinariamente a una campaña de
alfabetización.
Aquí se editaron y vendieron por muy poco dinero, miles de libros que
estaban al alcance de todos, entre ellos importantes clásicos de la
literatura universal. Excelentes manuales de textos de enseñanza con
autores como: Mirta Aguirre y Eliseo Diego, entre otros, con esos
volúmenes y bajo la sabiduría de nuestros inolvidables maestros de
primer grado, aprendimos a leer. Hacer fraude era altamente rechazado en
nuestras escuelas. Estudiar y pasar con buenas notas era entonces
nuestra única obligación social. ¿Qué pasa con los profesores de hoy?
¿Cuál es su realidad? ¿Somos consientes de la alarmante diáspora de
maestros? ¿Qué pasará con los ingenieros o matemáticos o médicos o
intelectuales cubanos del futuro?
Alguien tiene que velar por esto, indagar en los espacios a los que no
podemos llegar, saber si los testimonios reflejan toda o solo una parte
de la verdad. Revisar los sueldos de los maestros y la calidad educativa
que ha derivado tras el triste paso de los llamados "Maestros
emergentes" o aquel falso 100 porciento de promoción al que nos
obligaron a llegar, incluso a nuestra generación. Termino con algo que
repito cada día. ¿Recuerdan que Cuba es todavía un país socialista?
Source: "Fraude o enseñanza en Cuba | Habáname | Blogs | elmundo.es" -
http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/habaname/2013/07/03/fraude-o-ensenanza-en-cuba.html
Concluyen los exámenes finales, los muchachos terminan el curso y salen
de vacaciones.
Se dice que el fraude y la mala conducta en las escuelas cubanas colman
ya los límites de lo permisible. Lo comentan quienes tienen hijos
vinculados a centros que fueron la casa de muchos de nosotros. Las
escuelas, las becas, y los maestros cubanos tienen un lugar especial en
mi corazón, cierro los ojos y me pregunto cómo seríamos nosotros sin los
grandes maestros y las maravillosas instituciones en las que nos
prepararon a más de tres generaciones. Cuando nuestros padres llegaban
tarde a recogernos, caía la noche en el seminternado, muchos
terminábamos comiendo o durmiendo en casa de nuestros maestros. Era el
tiempo de educar, de entender, eran los años duros, aquellos de dar sin
recibir nada a cambio, sobre todo el conocimiento para la entonces
llamada "formación integral".
Hace muy poco escuché a una reportera de la televisión cubana regañar a
"los padres" en general, por la mala conducta de los educandos en las
escuelas. No se cuestionaba a las instituciones ni a los maestros, no,
el regaño era total y absoluto dirigido a los padres que no tienen dónde
ir a quejarse. Hoy hablaremos de la otra parte, dejaremos hablar a
personas que no salen por la televisión para debatir este tema ¿Que
piensan los padres de este fenómeno?
No voy a revelar las fuentes de quienes me escriben las cartas u
opiniones que publico a continuación. Las personas que me han confesado
sus preocupaciones sobre el problema de la formación en Cuba, no desean
involucrar el nombre de sus hijos, maestros y o escuelas por miedo a
represalias.
La primera carta la envía una colega:
(...) ¿Dónde andarán los maestros de ayer? Aquellos que nos esperaban en
la entrada de las escuelas, nos daban los buenos días con una sonrisa y
nos preparaban para la vida. Aquellos que luego de su jornada laboral,
si un niño estaba enfermo, impartían la clase en casa sin que se le
ocurriera recibir nada a cambio que no fuera la sonrisa del pequeño y el
eterno agradecimiento de los padres.
Aquellos que sugerían a los padres ponernos en Círculos de interés, en
deportes o en Casa de Cultura para fomentar nuestras inquietudes y
aptitudes para uno u otro campo de conocimiento. Adónde fueron a parar?
¿Quiénes son los que educan hoy a nuestros hijos? Digo,¿ los educan?
¿Qué enseñan? ¿Cuáles son los valores que trasmiten? ¿Enseñan a valorar,
a discernir, a sacar cada unos sus propias conclusiones, o los enseñan a
repetir sin analizar los párrafos en negrita de los libros de texto?
¿Cuántos maestros exigen a sus alumnos el haber ido a un museo o
asistido a una obra de teatro para luego analizarlo en el aula? Tengo la
experiencia de que mi hijo haya estudiado la primaria y la secundaria en
las mismas escuelas que yo y treinta años después de mi paso por ambas,
lo que siento es miedo de la Cuba del futuro.
Otra amiga me comenta por teléfono:
Aquí venden los exámenes en Cuc (pesos convertibles), claves que sus
hijos adolescentes quieren comprar, ella se niega rotundamente e insiste
en la importancia del aprendizaje, pero una vez que alguien del aula lo
compra, se lo pasa al resto del alumnado. Esta era una antigua compañera
de clases en la primaria y se siente angustiada de cómo han cambiado las
cosas, para mal, desde que nosotras nos graduamos. Según ella, para que
los niños o adolescentes se fijen en el aula (hagan fraude copiando el
examen del compañero) solo hacen falta 5 Cuc. Este dinero se le entrega
al profesor o asistente que debe "cuidar" el tiempo de evaluación. La
autoridad mayor en el aula dirige la mirada hacia el lado contario o
sale al pasillo ¿a fumar? Ahí se inicia "la copiadera". El fraude.
El padre de un niño que estudia en una escuela de música se queja de
lo siguiente:
Como pagan poco a los profesores de música elemental, se proponen
completar el programa para el altísimo grado de aprendizaje que tienen
los jóvenes instrumentistas que se forman en Cuba, ¿Cómo? pues
imponiendo la costumbre, estableciendo la norma, implantando como canon
el ofrecer y cobrar clases fuera del horario escolar. Casi siempre en
las propias casas de los maestros.
Siempre ha habido repasadores, en todas las épocas hemos sido repasados
fuera del horario escolar, pero hoy, en el caso de la enseñanza musical,
ya es casi un convenio para garantizar que esos enormes programas se
cumplan; perfeccionando así la sofisticada educación artística de
instrumentos como el piano, el violín, la guitarra, o la trompeta.
Me pregunto por los alumnos cuyos padres no tienen dinero ni para estas
clases ni para el transporte a la casa de sus mismos maestros. Tal vez
ellos tengan tanto talento o condiciones como los niños con dinero para
solventar las clases particulares. ¿Qué será de ellos? ¿Reciben la misma
información o entrenamiento al no poseer esos dineros extras que en
muchas casas no entran? ¿Cómo se mantiene un maestro de música? ¿Vive
con lo que gana en la escuela? No lo creo.
Vivimos en un país donde la educación es gratuita, pongamos esto en
contexto: Es el fin del curso 20012-2013. Escribo desde una Cuba que
hizo reformas sociales para que nuestro sistema nacional de enseñanza
fuera, equitativo, gratuito y obligatorio. Por eso nuestros padres
abandonaron TODO para asistir multitudinariamente a una campaña de
alfabetización.
Aquí se editaron y vendieron por muy poco dinero, miles de libros que
estaban al alcance de todos, entre ellos importantes clásicos de la
literatura universal. Excelentes manuales de textos de enseñanza con
autores como: Mirta Aguirre y Eliseo Diego, entre otros, con esos
volúmenes y bajo la sabiduría de nuestros inolvidables maestros de
primer grado, aprendimos a leer. Hacer fraude era altamente rechazado en
nuestras escuelas. Estudiar y pasar con buenas notas era entonces
nuestra única obligación social. ¿Qué pasa con los profesores de hoy?
¿Cuál es su realidad? ¿Somos consientes de la alarmante diáspora de
maestros? ¿Qué pasará con los ingenieros o matemáticos o médicos o
intelectuales cubanos del futuro?
Alguien tiene que velar por esto, indagar en los espacios a los que no
podemos llegar, saber si los testimonios reflejan toda o solo una parte
de la verdad. Revisar los sueldos de los maestros y la calidad educativa
que ha derivado tras el triste paso de los llamados "Maestros
emergentes" o aquel falso 100 porciento de promoción al que nos
obligaron a llegar, incluso a nuestra generación. Termino con algo que
repito cada día. ¿Recuerdan que Cuba es todavía un país socialista?
Source: "Fraude o enseñanza en Cuba | Habáname | Blogs | elmundo.es" -
http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/habaname/2013/07/03/fraude-o-ensenanza-en-cuba.html
martes, 2 de julio de 2013
El fraude en el sistema de educacional cubano
El fraude en el sistema de educacional cubano
Manuel Guerra Pérez
2 de julio de 2013
La Habana, Cuba – www.PayoLibre.com – El periódico oficial Granma
publicó el 27 de junio un editorial titulado "El daño terrible del
fraude". Se trata de un caso en el sistema de educación del municipio
Arroyo Naranjo.
El amplio editorial, de unos 16 párrafos, comentó de manera superficial
sobre la venta de las pruebas de matemática de 11no grado por dos
profesores de un pre-universitario y una trabajadora de una imprenta del
municipio del Cerro (sin relevar sus identidades).
"…algo siniestro ocurre cuando personas inescrupulosas, quebrantando sus
principios, deciden sustraer un examen con ánimo de lucro, como
lamentablemente sucedió con la prueba de Matemáticas aplicada en la
capital del país, para los estudiantes de onceno grado que, detectada
por las autoridades del Ministerio de Educación, fue anulada y se
repetirá el próximo 1ro. de julio, decía la nota.
El editorial comenta también que lo peor del caso es que después los
propios estudiantes incurren en la reventa, "extendiéndose el fraude a
no pocos municipios capitalinos".
Lo que no comentó el periódico Granma.
Uno de los dos profesores presuntos responsables se llama Ernesto
Padura, de 47 años de edad, profesor de física del pre-universitario Kim
IL Sung, ubicado en el municipio de Arroyo Naranjo en la localidad de
Mantilla, miembro del Partido Comunista de Cuba (PCC). Reside en Calle
2da #8 y Calzada de Managua, en el reparto de Mantilla.
Padura fue detenido el pasado día 18 de junio. Se encuentra en este
momento en el técnico de Acosta y 10 de Octubre.
Hechos de esta naturaleza no son nuevos en el mundo estudiantil, las
prácticas del pago de pruebas a profesores en nivel medio y superior son
una constante desde hace varios años.
Un estudiante que cursa el 12 grado en una Facultad Obrero Campesina en
las noches, comentó que un examen tiene el valor de 3 a 4 dólares (unos
100 pesos cubanos). Un profesor gana sobre 20 dólares (unos 500 pesos
cubanos) cada 30 días de trabajo.
Source: "PayoLibre.com - Cuba -" -
http://payolibre.com/articulos/articulos2.php?id=5655
Manuel Guerra Pérez
2 de julio de 2013
La Habana, Cuba – www.PayoLibre.com – El periódico oficial Granma
publicó el 27 de junio un editorial titulado "El daño terrible del
fraude". Se trata de un caso en el sistema de educación del municipio
Arroyo Naranjo.
El amplio editorial, de unos 16 párrafos, comentó de manera superficial
sobre la venta de las pruebas de matemática de 11no grado por dos
profesores de un pre-universitario y una trabajadora de una imprenta del
municipio del Cerro (sin relevar sus identidades).
"…algo siniestro ocurre cuando personas inescrupulosas, quebrantando sus
principios, deciden sustraer un examen con ánimo de lucro, como
lamentablemente sucedió con la prueba de Matemáticas aplicada en la
capital del país, para los estudiantes de onceno grado que, detectada
por las autoridades del Ministerio de Educación, fue anulada y se
repetirá el próximo 1ro. de julio, decía la nota.
El editorial comenta también que lo peor del caso es que después los
propios estudiantes incurren en la reventa, "extendiéndose el fraude a
no pocos municipios capitalinos".
Lo que no comentó el periódico Granma.
Uno de los dos profesores presuntos responsables se llama Ernesto
Padura, de 47 años de edad, profesor de física del pre-universitario Kim
IL Sung, ubicado en el municipio de Arroyo Naranjo en la localidad de
Mantilla, miembro del Partido Comunista de Cuba (PCC). Reside en Calle
2da #8 y Calzada de Managua, en el reparto de Mantilla.
Padura fue detenido el pasado día 18 de junio. Se encuentra en este
momento en el técnico de Acosta y 10 de Octubre.
Hechos de esta naturaleza no son nuevos en el mundo estudiantil, las
prácticas del pago de pruebas a profesores en nivel medio y superior son
una constante desde hace varios años.
Un estudiante que cursa el 12 grado en una Facultad Obrero Campesina en
las noches, comentó que un examen tiene el valor de 3 a 4 dólares (unos
100 pesos cubanos). Un profesor gana sobre 20 dólares (unos 500 pesos
cubanos) cada 30 días de trabajo.
Source: "PayoLibre.com - Cuba -" -
http://payolibre.com/articulos/articulos2.php?id=5655
No hay respeto al maestro
No hay respeto al maestro
Martes, Julio 2, 2013 | Por Víctor Manuel Domínguez
LA HABANA, Cuba, julio, www.cubanet.org -El curso escol Otro curso
escolar con más penas que gloria llega a su fin ar 2012-2013 termina.
Otro fracaso más. No importa que los medios de información hablen de
avances en la metodología pedagógica, el aprovechamiento del plan, la
mejora en la base material de estudio, la superación en el aprendizaje
del alumnado, y de una disciplina ejemplar.
Los padres, profesores, dirigentes del sector educacional y los alumnos
saben que no es así. Las promesas de un curso superior para el
estudiantado, se borran como las palabras escritas con tiza. El fraude,
la corrupción y el desinterés por enseñar o aprender, son comunes en las
escuelas.
Las razones para que, curso tras curso, las cosas vayan de mal en peor,
están ahí. La frustración de muchos padres profesionales que apenas
tienen con qué vivir, el bajo salario de los educadores que no les
alcanza para terminar el mes, la corrupción de muchos directivos, y la
falta de perspectiva de los alumnos, son más que suficientes para que
las cosas no mejoren.
Obdulia Camacho (no es su nombre real), bibliotecaria, etnóloga y
profesora de Literatura y Español por más de seis décadas, dice que el
sector de la educación es uno de los peores y más complejos en el país,
por su incidencia en la formación del ciudadano desde la niñez. "Antes,
sin el aprendizaje, no se podía avanzar", indicó
A sus 80 años, todavía trabaja por contrato en el sector. Aunque, según
señala, por lo bajo de su pensión (alrededor de 350 pesos en moneda
nacional), ha tenido que laborar como custodio en un hospital y
recepcionista en una escuela primaria, además de lavar y planchar para
la calle, cuidar a personas enfermas, entre otras labores compensatorias
de su salario, porque tiene una hija y una nieta que ayudar.
De acuerdo con su autorizada opinión, la indisciplina en el sector es
general. Los planes de estudio dejan mucho que desear. La mayoría de los
centros escolares están en mal estado, incluidos los medios básicos, las
instalaciones sanitarias, pero sobre todo, la educación se reciente por
la falta de valores y la corrupción.
"La semana pasada –señaló-, la madre de una estudiante de una escuela
ubicada en 20 de Mayo y Ayestarán, en el Cerro, se presentó de forma
descompuesta en la dirección del centro y expresó a gritos que su hija
tenía que aprobar el examen de física, pues había pagado 20 dólares para
que no tuviera problemas con la evaluación"
En otra, de Centro Habana, una estudiante que realizaba un examen se
puso de pie en el medio del aula, y de forma despectiva y amenazadora,
se dirigió a una maestra con más de 40 años en el sector, y le gritó:
"Oye tú, bizca, si no salgo bien en esta prueba, vas a ver lo que te
pasará". La profesora se puso a llorar.
Cuenta Obdulia, que aunque estas cosas pueden suceder en escuelas de
cualquier país, las causas son otras muy distintas a las de Cuba, cuyo
sistema educativo está permeado por el control desmedido, la coacción y
el adoctrinamiento del alumnado, en detrimento de una educación libre y
universal.
"Es vergonzoso, expresó, que con tantos problemas de fondo, como son la
indisciplina, la frustración al elegir una carrera que poco les
reportará, la venta de exámenes -reconocida recientemente por la prensa
oficial-, el favoritismo y mil cosas más que exigen dar un vuelco en el
sistema de enseñanza nacional, aún se hable como si no pasara nada, y se
ponga la educación cubana como ejemplo de lo que el mundo debe hacer en
el sector".
Otro curso escolar con más penas que gloria llega a su fin. Los
maestros, a soñar con que en el próximo curso les aumenten el salario y
les mejoren las condiciones de trabajo. Los padres, a rezar porque pase
pronto el período de vacaciones. Y los estudiantes a disfrutar lejos de
un aula que les reporta más pesadillas que sueños.
vicmadomingues@gmail.com
Source: "No hay respeto al maestro | Cubanet" -
http://www.cubanet.org/articulos/no-hay-respeto-al-maestro/
Martes, Julio 2, 2013 | Por Víctor Manuel Domínguez
LA HABANA, Cuba, julio, www.cubanet.org -El curso escol Otro curso
escolar con más penas que gloria llega a su fin ar 2012-2013 termina.
Otro fracaso más. No importa que los medios de información hablen de
avances en la metodología pedagógica, el aprovechamiento del plan, la
mejora en la base material de estudio, la superación en el aprendizaje
del alumnado, y de una disciplina ejemplar.
Los padres, profesores, dirigentes del sector educacional y los alumnos
saben que no es así. Las promesas de un curso superior para el
estudiantado, se borran como las palabras escritas con tiza. El fraude,
la corrupción y el desinterés por enseñar o aprender, son comunes en las
escuelas.
Las razones para que, curso tras curso, las cosas vayan de mal en peor,
están ahí. La frustración de muchos padres profesionales que apenas
tienen con qué vivir, el bajo salario de los educadores que no les
alcanza para terminar el mes, la corrupción de muchos directivos, y la
falta de perspectiva de los alumnos, son más que suficientes para que
las cosas no mejoren.
Obdulia Camacho (no es su nombre real), bibliotecaria, etnóloga y
profesora de Literatura y Español por más de seis décadas, dice que el
sector de la educación es uno de los peores y más complejos en el país,
por su incidencia en la formación del ciudadano desde la niñez. "Antes,
sin el aprendizaje, no se podía avanzar", indicó
A sus 80 años, todavía trabaja por contrato en el sector. Aunque, según
señala, por lo bajo de su pensión (alrededor de 350 pesos en moneda
nacional), ha tenido que laborar como custodio en un hospital y
recepcionista en una escuela primaria, además de lavar y planchar para
la calle, cuidar a personas enfermas, entre otras labores compensatorias
de su salario, porque tiene una hija y una nieta que ayudar.
De acuerdo con su autorizada opinión, la indisciplina en el sector es
general. Los planes de estudio dejan mucho que desear. La mayoría de los
centros escolares están en mal estado, incluidos los medios básicos, las
instalaciones sanitarias, pero sobre todo, la educación se reciente por
la falta de valores y la corrupción.
"La semana pasada –señaló-, la madre de una estudiante de una escuela
ubicada en 20 de Mayo y Ayestarán, en el Cerro, se presentó de forma
descompuesta en la dirección del centro y expresó a gritos que su hija
tenía que aprobar el examen de física, pues había pagado 20 dólares para
que no tuviera problemas con la evaluación"
En otra, de Centro Habana, una estudiante que realizaba un examen se
puso de pie en el medio del aula, y de forma despectiva y amenazadora,
se dirigió a una maestra con más de 40 años en el sector, y le gritó:
"Oye tú, bizca, si no salgo bien en esta prueba, vas a ver lo que te
pasará". La profesora se puso a llorar.
Cuenta Obdulia, que aunque estas cosas pueden suceder en escuelas de
cualquier país, las causas son otras muy distintas a las de Cuba, cuyo
sistema educativo está permeado por el control desmedido, la coacción y
el adoctrinamiento del alumnado, en detrimento de una educación libre y
universal.
"Es vergonzoso, expresó, que con tantos problemas de fondo, como son la
indisciplina, la frustración al elegir una carrera que poco les
reportará, la venta de exámenes -reconocida recientemente por la prensa
oficial-, el favoritismo y mil cosas más que exigen dar un vuelco en el
sistema de enseñanza nacional, aún se hable como si no pasara nada, y se
ponga la educación cubana como ejemplo de lo que el mundo debe hacer en
el sector".
Otro curso escolar con más penas que gloria llega a su fin. Los
maestros, a soñar con que en el próximo curso les aumenten el salario y
les mejoren las condiciones de trabajo. Los padres, a rezar porque pase
pronto el período de vacaciones. Y los estudiantes a disfrutar lejos de
un aula que les reporta más pesadillas que sueños.
vicmadomingues@gmail.com
Source: "No hay respeto al maestro | Cubanet" -
http://www.cubanet.org/articulos/no-hay-respeto-al-maestro/
Afuera escuelas, que venga el hotel
Afuera escuelas, que venga el hotel
julio 1, 2013
Rogelio Manuel Díaz Moreno
HAVANA TIMES — La primera vez que entré a la Manzana de Gómez, no fue a
una de las tiendas de la planta baja. Mal podría haberlo hecho en aquel
momento, en lo más álgido de este interminable Período Especial cubano.
Si no recuerdo mal, ni siquiera la posesión de divisas convertibles era
todavía legal en nuestro país.
La primera vez que entré a la Manzana de Gómez, fue a un concurso de
conocimientos, probablemente de Física, de los que lleva a cabo
nacionalmente el sistema educacional. La edificación albergó, durante
muchos años, centros escolares, teatros, revistas y otros
establecimientos culturales, como la Institución Iberoamericana de
Cultura, presidida por el célebre intelectual Fernando Ortiz.
Esta edificación fue erigida paulatinamente, entre 1890 y 1918, con gran
protagonismo de la potentada familia Gómez-Mena. Desde entonces, ha
constituido uno de esos sitios emblemáticos de la ciudad de La Habana.
Los estragos del paso del tiempo y la falta de labores de mantenimiento
han hecho estragos en su estructura.
Recién me entero, por un despacho de Prensa Latina, que se va a erigir
un hotel de 500 habitaciones en su lugar. Sospecho que se conservará la
forma exterior, por eso del Patrimonio y la memoria de la ciudad, que el
historiador-empresario Eusebio Leal Spengler sabe administrar tan bien.
Y duele el alma al pensar que, para ello, han de ser necesariamente
desaparecidas las escuelas del lugar.
A decir verdad, desde hace varios años el edificio se veía tan destruido
que, tal vez, las escuelas ya llevaran cerradas un buen tiempo, con sus
estudiantes reubicados por otros centros de la zona.
A fin de cuentas, es lo mismo que ha pasado con la Facultad de Física de
la Universidad de La Habana. Y con miles de edificios más, escolares,
habitacionales, centros médicos, industriales, que vieron crecer el
peligro hasta volverse inhabitables, trampas mortales donde perecieron
no pocas personas.
Los recursos para las reparaciones nunca aparecían, a pesar de
derrocharse en otros lugares de utilidad dudosa.
Ahora, para edificar un hotel, sí se pueden destinar recursos. Todo buen
capitalista sabe que, para ganar dinero, hay que invertir dinero. Tal
vez la Colina Universitaria vea crecer un día otro lindo hotel, más
productivo que la enseñanza de las ecuaciones de Maxwell; o el hospital
Pedro Borrás se torne un Golf Resort.
Dudo que se haya consultado a la comunidad, a los padres, profesores,
trabajadores, para decidir el nuevo destino de la Manzana de Gómez. No
obstante, si alguien tiene otra noticia, que la comparta.
Los muchachos y muchachas, nos queda un consuelo a medias amargo, no
perderán sus oportunidades educativas. La mitad consoladora: llevarán
sus lecciones en otros centros: de matemáticas, de español, de
historias. Y la mitad amarga: llevarán la lección de que son desplazables.
Source: "La Manazana de Gomez de La Habana Vieja será un hotel" -
http://www.havanatimes.org/sp/?p=87587
julio 1, 2013
Rogelio Manuel Díaz Moreno
HAVANA TIMES — La primera vez que entré a la Manzana de Gómez, no fue a
una de las tiendas de la planta baja. Mal podría haberlo hecho en aquel
momento, en lo más álgido de este interminable Período Especial cubano.
Si no recuerdo mal, ni siquiera la posesión de divisas convertibles era
todavía legal en nuestro país.
La primera vez que entré a la Manzana de Gómez, fue a un concurso de
conocimientos, probablemente de Física, de los que lleva a cabo
nacionalmente el sistema educacional. La edificación albergó, durante
muchos años, centros escolares, teatros, revistas y otros
establecimientos culturales, como la Institución Iberoamericana de
Cultura, presidida por el célebre intelectual Fernando Ortiz.
Esta edificación fue erigida paulatinamente, entre 1890 y 1918, con gran
protagonismo de la potentada familia Gómez-Mena. Desde entonces, ha
constituido uno de esos sitios emblemáticos de la ciudad de La Habana.
Los estragos del paso del tiempo y la falta de labores de mantenimiento
han hecho estragos en su estructura.
Recién me entero, por un despacho de Prensa Latina, que se va a erigir
un hotel de 500 habitaciones en su lugar. Sospecho que se conservará la
forma exterior, por eso del Patrimonio y la memoria de la ciudad, que el
historiador-empresario Eusebio Leal Spengler sabe administrar tan bien.
Y duele el alma al pensar que, para ello, han de ser necesariamente
desaparecidas las escuelas del lugar.
A decir verdad, desde hace varios años el edificio se veía tan destruido
que, tal vez, las escuelas ya llevaran cerradas un buen tiempo, con sus
estudiantes reubicados por otros centros de la zona.
A fin de cuentas, es lo mismo que ha pasado con la Facultad de Física de
la Universidad de La Habana. Y con miles de edificios más, escolares,
habitacionales, centros médicos, industriales, que vieron crecer el
peligro hasta volverse inhabitables, trampas mortales donde perecieron
no pocas personas.
Los recursos para las reparaciones nunca aparecían, a pesar de
derrocharse en otros lugares de utilidad dudosa.
Ahora, para edificar un hotel, sí se pueden destinar recursos. Todo buen
capitalista sabe que, para ganar dinero, hay que invertir dinero. Tal
vez la Colina Universitaria vea crecer un día otro lindo hotel, más
productivo que la enseñanza de las ecuaciones de Maxwell; o el hospital
Pedro Borrás se torne un Golf Resort.
Dudo que se haya consultado a la comunidad, a los padres, profesores,
trabajadores, para decidir el nuevo destino de la Manzana de Gómez. No
obstante, si alguien tiene otra noticia, que la comparta.
Los muchachos y muchachas, nos queda un consuelo a medias amargo, no
perderán sus oportunidades educativas. La mitad consoladora: llevarán
sus lecciones en otros centros: de matemáticas, de español, de
historias. Y la mitad amarga: llevarán la lección de que son desplazables.
Source: "La Manazana de Gomez de La Habana Vieja será un hotel" -
http://www.havanatimes.org/sp/?p=87587
lunes, 1 de julio de 2013
Granma destapa, ¡ahora!, fraude docente
Granma destapa, ¡ahora!, fraude docente
Lunes, Julio 1, 2013 | Por Miriam Celaya
LA HABANA, Cuba, julio, www.cubanet.org -La reciente publicación por el
periódico Granma de otro colosal caso de fraude en la capital habanera
("El daño terrible del fraude", jueves 27 de junio de 2013, página 3),
saca a la palestra un viejo mal que se ha estado enraizando durante
mucho tiempo en diferentes niveles de la enseñanza. Esta vez se trata de
la sustracción y venta, por parte de dos profesores de un
preuniversitario del municipio Arroyo Naranjo, del examen final de
matemáticas correspondiente al onceno grado, asunto que –aunque no
constituye una novedad– en esta ocasión ha trascendido en la prensa,
quizás por el interés de demostrar que "las reformas" también alcanzan
al periodismo oficial. Estamos ante un ejemplo del nuevo "periodismo
crítico" que pidió el general-presidente en el último congreso del PCC.
Sin dudas, resulta positivo que se divulgue un hecho que lacera y corroe
la sociedad desde sus cimientos al implicar un sector tan decisivo para
la moral colectiva como el de los educadores. Pero lamentablemente todo
indica que éste será un caso más en que se lanza el sofá por la ventana
al atacar el fenómeno y eludir las causas de esta lacra.
Las raíces del mal
Como es habitual, el artículo-editorial del Granma arroja tierra sobre
los ojos del lector al afirmar que el fraude "se ampara en el
finalismo", y al mencionar como corresponsables de estos hechos a
aquellos padres que –conscientes de la pésima calidad de la enseñanza–
buscan garantizar a toda costa la promoción académica de sus hijos
mediante la compra de los exámenes; así como a que "falla el concepto de
la vigilancia y de la exigencia" para evitar que un trabajador de la
educación sustraiga una copia de un examen y favorezca con ello un
negocio ilícito. Obviamente, en el banquillo faltan acusados.
Décadas atrás, los profesores y demás trabajadores del sector no
concebían siquiera la posibilidad de vender un examen. De hecho, sus
salarios eran lo suficientemente decorosos como para que no consideraran
atractiva la posibilidad de ese y otros delitos que hoy forman parte de
la cotidianidad. El fraude escolar es, en definitiva, solo una arista
dolorosa de la corrupción general del sistema y de la sociedad.
Sin embargo, la saga del fraude escolar –y propongo centrarnos solo en
este tipo de timo y no en otros igualmente escandalosos– tiene raíces
muy profundas, nacidas del "promocionismo" como política de Estado. Una
política llamada a demostrar la superioridad del sistema de enseñanza
bajo regímenes de ideología marxista, sin importar los medios y
estrategias, para conseguir cifras cada vez más elevadas de rendimiento
académico. Es decir, cifras que en ningún caso reflejan la realidad y
menos aún la calidad de la enseñanza.
El fenómeno arranca desde el mismo inicio del proceso, cuando se
desarrolló una aparatosa campaña de alfabetización por toda la Isla
cuyos resultados, según testimonios de muchos de los adolescentes que
entonces fueron "maestros", son fruto del fraude: ellos mismos
escribieron de su puño y letra la "carta a Fidel" que debían escribir
sus alumnos como prueba de haber sido alfabetizados.
Los que alguna vez fuimos profesores de enseñanza preuniversitaria o
tecnológica sabemos que en la década de los 80' era requisito
obligatorio para el maestro, al inicio del curso escolar, la entrega de
un documento llamado "compromiso de promoción". Dicho "compromiso" no
solo ataba a los profesores al cumplimiento de una cifra forzada de
estudiantes "aprobados" al final del curso, sino también esa cifra era
muy elevada, del rango del 95% y a veces más.
El profesor que no firmara dicho "compromiso individual", trazado por la
dirección del centro en coordinación con la dirección municipal de
educación, era duramente cuestionado a todas las instancias y corría el
riesgo de perder su puesto de trabajo. Tal era el listón que establecía
el compromiso de éste con la revolución. El maestro dejaba de pensar
como pedagogo en tanto tenía que pensar como "revolucionario", condición
primera (y muchas veces única) para ser un educador.
En consecuencia, muchos profesores cedían ante la presión y para
alcanzar la meta establecida toleraban el fraude estudiantil, en tanto
los menos escrupulosos simplemente lo promovían al dictar repasos que
contenían exactamente las preguntas y contenidos particulares que serían
evaluados, al señalar al estudiante la respuesta correcta en medio de un
examen e incluso al corregir los errores de los estudiantes durante el
proceso de revisión.
Los modos de fraude docente, tanto de alumnos como de profesores, se
fueron diversificando y especializando a lo largo de décadas, en
particular a partir de los años 90', cuando se produjo un éxodo masivo
de profesionales de la educación hacia otras ocupaciones más lucrativas
y miles de aulas quedaron sin maestros, lo que condujo a la
concentración de estudiantes para paliar la escasez de educadores
calificados, y –más grave aún– a la improvisación de maestros a partir
de cursos emergentes, sin tener en cuenta los valores éticos y morales,
la vocación ni las capacidades de los nuevos "educadores",
frecuentemente más ignorantes que los propios alumnos a los que debían
instruir y formar.
Simultáneamente, el Ministerio de Educación estableció normas
extremadamente flexibles a la hora de evaluar los resultados académicos
con el objetivo de mantener altas estadísticas, una de las vitrinas
irrenunciables del castrismo, de manera que el fraude quedó oficialmente
institucionalizado. Poco a poco dejó de haber estudiantes que repetían
un curso, lo que remontó casi a un 100% la promoción escolar en el
período más oscuro y precario de la historia de la pedagogía en Cuba.
Exportando el fraude
Pero la oficialización del fraude llegó para quedarse y en estos tiempos
ha alcanzado incluso ribetes extraterritoriales. Por razones obvias, no
existe posibilidad alguna de verificar la obra de los alfabetizadores
cubanos que han cumplido "misiones" en intrincados puntos de la
geografía latinoamericana ni el número de campesinos alfabetizados en
virtud de dichos programas. No es menos cierto que una campaña de
alfabetización siempre lleva consigo un contenido humano elevado y
positivo: una determinada cantidad de personas logra aprender a leer y a
escribir, más allá de los intereses políticos de los gobiernos que las
promueven. Pero la experiencia indica que no hay que confiar en las
estadísticas populistas ni en los resultados.
No obstante, dentro de la sistematización del fraude aparecen aristas
más graves. Existen testimonios de médicos/profesores cubanos que en los
hospitales de la capital imparten lecciones a miles de estudiantes
latinoamericanos y de otros países, después que éstos han pasado un
acelerado proceso de "nivelación" para hacerse de un título de bachiller
que les permita el acceso a estudios superiores. Un día, dichos
profesores cubanos podrán dar fe de la poca o nula preparación y
capacidad de muchos de estos estudiantes para asimilar los conocimientos
de una profesión compleja y de máxima responsabilidad.
Estos estudiantes forman parte de los paquetes que negocia el gobierno
cubano para obtener beneficios económicos y estratégicos; por tanto,
casi la totalidad de estos jóvenes se convierten en nuevos galenos
incluso sin poseer la preparación teórica y práctica indispensable para
el ejercicio de la medicina. No sienten la necesidad de esforzarse
porque de cualquier manera se graduarán en el tiempo establecido y en su
mayoría serán "médicos" por obra y gracia de compromisos políticos e
intereses de Estado.
Así pues, bienvenido sea el editorial que divulga tan lamentable
fenómeno, pero la historia sigue estando mal contada. Es de esperarse
que pasado algún tiempo el propio periódico publique los nombres de los
implicados en el fraude y haga referencia a los juicios seguidos contra
ellos y a una condena ejemplarizante, pero nada habrá cambiado. Es una
vieja lección bien aprendida, sin necesidad de fraudes: los chivos
expiatorios son siempre útiles para cubrir a los egregios culpables, que
nunca serán juzgados.
Source: "Granma destapa, ¡ahora!, fraude docente | Cubanet" -
http://www.cubanet.org/articulos/granma-destapa-%c2%a1ahora-fraude-docente/
Lunes, Julio 1, 2013 | Por Miriam Celaya
LA HABANA, Cuba, julio, www.cubanet.org -La reciente publicación por el
periódico Granma de otro colosal caso de fraude en la capital habanera
("El daño terrible del fraude", jueves 27 de junio de 2013, página 3),
saca a la palestra un viejo mal que se ha estado enraizando durante
mucho tiempo en diferentes niveles de la enseñanza. Esta vez se trata de
la sustracción y venta, por parte de dos profesores de un
preuniversitario del municipio Arroyo Naranjo, del examen final de
matemáticas correspondiente al onceno grado, asunto que –aunque no
constituye una novedad– en esta ocasión ha trascendido en la prensa,
quizás por el interés de demostrar que "las reformas" también alcanzan
al periodismo oficial. Estamos ante un ejemplo del nuevo "periodismo
crítico" que pidió el general-presidente en el último congreso del PCC.
Sin dudas, resulta positivo que se divulgue un hecho que lacera y corroe
la sociedad desde sus cimientos al implicar un sector tan decisivo para
la moral colectiva como el de los educadores. Pero lamentablemente todo
indica que éste será un caso más en que se lanza el sofá por la ventana
al atacar el fenómeno y eludir las causas de esta lacra.
Las raíces del mal
Como es habitual, el artículo-editorial del Granma arroja tierra sobre
los ojos del lector al afirmar que el fraude "se ampara en el
finalismo", y al mencionar como corresponsables de estos hechos a
aquellos padres que –conscientes de la pésima calidad de la enseñanza–
buscan garantizar a toda costa la promoción académica de sus hijos
mediante la compra de los exámenes; así como a que "falla el concepto de
la vigilancia y de la exigencia" para evitar que un trabajador de la
educación sustraiga una copia de un examen y favorezca con ello un
negocio ilícito. Obviamente, en el banquillo faltan acusados.
Décadas atrás, los profesores y demás trabajadores del sector no
concebían siquiera la posibilidad de vender un examen. De hecho, sus
salarios eran lo suficientemente decorosos como para que no consideraran
atractiva la posibilidad de ese y otros delitos que hoy forman parte de
la cotidianidad. El fraude escolar es, en definitiva, solo una arista
dolorosa de la corrupción general del sistema y de la sociedad.
Sin embargo, la saga del fraude escolar –y propongo centrarnos solo en
este tipo de timo y no en otros igualmente escandalosos– tiene raíces
muy profundas, nacidas del "promocionismo" como política de Estado. Una
política llamada a demostrar la superioridad del sistema de enseñanza
bajo regímenes de ideología marxista, sin importar los medios y
estrategias, para conseguir cifras cada vez más elevadas de rendimiento
académico. Es decir, cifras que en ningún caso reflejan la realidad y
menos aún la calidad de la enseñanza.
El fenómeno arranca desde el mismo inicio del proceso, cuando se
desarrolló una aparatosa campaña de alfabetización por toda la Isla
cuyos resultados, según testimonios de muchos de los adolescentes que
entonces fueron "maestros", son fruto del fraude: ellos mismos
escribieron de su puño y letra la "carta a Fidel" que debían escribir
sus alumnos como prueba de haber sido alfabetizados.
Los que alguna vez fuimos profesores de enseñanza preuniversitaria o
tecnológica sabemos que en la década de los 80' era requisito
obligatorio para el maestro, al inicio del curso escolar, la entrega de
un documento llamado "compromiso de promoción". Dicho "compromiso" no
solo ataba a los profesores al cumplimiento de una cifra forzada de
estudiantes "aprobados" al final del curso, sino también esa cifra era
muy elevada, del rango del 95% y a veces más.
El profesor que no firmara dicho "compromiso individual", trazado por la
dirección del centro en coordinación con la dirección municipal de
educación, era duramente cuestionado a todas las instancias y corría el
riesgo de perder su puesto de trabajo. Tal era el listón que establecía
el compromiso de éste con la revolución. El maestro dejaba de pensar
como pedagogo en tanto tenía que pensar como "revolucionario", condición
primera (y muchas veces única) para ser un educador.
En consecuencia, muchos profesores cedían ante la presión y para
alcanzar la meta establecida toleraban el fraude estudiantil, en tanto
los menos escrupulosos simplemente lo promovían al dictar repasos que
contenían exactamente las preguntas y contenidos particulares que serían
evaluados, al señalar al estudiante la respuesta correcta en medio de un
examen e incluso al corregir los errores de los estudiantes durante el
proceso de revisión.
Los modos de fraude docente, tanto de alumnos como de profesores, se
fueron diversificando y especializando a lo largo de décadas, en
particular a partir de los años 90', cuando se produjo un éxodo masivo
de profesionales de la educación hacia otras ocupaciones más lucrativas
y miles de aulas quedaron sin maestros, lo que condujo a la
concentración de estudiantes para paliar la escasez de educadores
calificados, y –más grave aún– a la improvisación de maestros a partir
de cursos emergentes, sin tener en cuenta los valores éticos y morales,
la vocación ni las capacidades de los nuevos "educadores",
frecuentemente más ignorantes que los propios alumnos a los que debían
instruir y formar.
Simultáneamente, el Ministerio de Educación estableció normas
extremadamente flexibles a la hora de evaluar los resultados académicos
con el objetivo de mantener altas estadísticas, una de las vitrinas
irrenunciables del castrismo, de manera que el fraude quedó oficialmente
institucionalizado. Poco a poco dejó de haber estudiantes que repetían
un curso, lo que remontó casi a un 100% la promoción escolar en el
período más oscuro y precario de la historia de la pedagogía en Cuba.
Exportando el fraude
Pero la oficialización del fraude llegó para quedarse y en estos tiempos
ha alcanzado incluso ribetes extraterritoriales. Por razones obvias, no
existe posibilidad alguna de verificar la obra de los alfabetizadores
cubanos que han cumplido "misiones" en intrincados puntos de la
geografía latinoamericana ni el número de campesinos alfabetizados en
virtud de dichos programas. No es menos cierto que una campaña de
alfabetización siempre lleva consigo un contenido humano elevado y
positivo: una determinada cantidad de personas logra aprender a leer y a
escribir, más allá de los intereses políticos de los gobiernos que las
promueven. Pero la experiencia indica que no hay que confiar en las
estadísticas populistas ni en los resultados.
No obstante, dentro de la sistematización del fraude aparecen aristas
más graves. Existen testimonios de médicos/profesores cubanos que en los
hospitales de la capital imparten lecciones a miles de estudiantes
latinoamericanos y de otros países, después que éstos han pasado un
acelerado proceso de "nivelación" para hacerse de un título de bachiller
que les permita el acceso a estudios superiores. Un día, dichos
profesores cubanos podrán dar fe de la poca o nula preparación y
capacidad de muchos de estos estudiantes para asimilar los conocimientos
de una profesión compleja y de máxima responsabilidad.
Estos estudiantes forman parte de los paquetes que negocia el gobierno
cubano para obtener beneficios económicos y estratégicos; por tanto,
casi la totalidad de estos jóvenes se convierten en nuevos galenos
incluso sin poseer la preparación teórica y práctica indispensable para
el ejercicio de la medicina. No sienten la necesidad de esforzarse
porque de cualquier manera se graduarán en el tiempo establecido y en su
mayoría serán "médicos" por obra y gracia de compromisos políticos e
intereses de Estado.
Así pues, bienvenido sea el editorial que divulga tan lamentable
fenómeno, pero la historia sigue estando mal contada. Es de esperarse
que pasado algún tiempo el propio periódico publique los nombres de los
implicados en el fraude y haga referencia a los juicios seguidos contra
ellos y a una condena ejemplarizante, pero nada habrá cambiado. Es una
vieja lección bien aprendida, sin necesidad de fraudes: los chivos
expiatorios son siempre útiles para cubrir a los egregios culpables, que
nunca serán juzgados.
Source: "Granma destapa, ¡ahora!, fraude docente | Cubanet" -
http://www.cubanet.org/articulos/granma-destapa-%c2%a1ahora-fraude-docente/
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